¿Mendoza se une a la Agenda 2030? Qué hay detrás del Mapa Mendominuto que se lanza en septiembre
El próximo lanzamiento del Mapa Mendominuto, una herramienta que permite a los ciudadanos identificar las centralidades de la ciudad y calcular las distancias a pie entre ellas, parece ser la primera señal de que la capital mendocina podría estar adoptando el concepto global de Ciudades próximas o Ciudades de 15 Minutos. Sin embargo, detrás de esta aparente solución sostenible se ocultan preocupaciones sobre el verdadero impacto de estas iniciativas.
La idea de las Ciudades de 15 Minutos es un concepto promovido por la Agenda 2030 de las Naciones Unidas (objetivo nº 11), defensores del cambio climático, que propone que todos los servicios esenciales como lugares de trabajo, escuelas, centros de salud y actividades recreativas estén a una corta distancia a pie. A primera vista, parece un enfoque lógico para crear ciudades más sostenibles y mejorar la calidad de vida.
Carlos Moreno, urbanista y creador del concepto, argumenta que este modelo puede transformar las ciudades, eliminando la necesidad de largos desplazamientos en automóviles y fomentando un entorno más verde. "Esto significa transformar el espacio urbano, que sigue siendo muy monofuncional, con la ciudad central y sus diversas áreas especializadas dentro de distancias cortas, a través de las seis funciones sociales urbanas esenciales: vivir, trabajar, abastecer, cuidar, aprender y disfrutar”, explicó Moreno.
Más allá de la sostenibilidad, uno de los aspectos más controvertidos del modelo de las Ciudades de 15 Minutos es la posibilidad de que se convierta en una herramienta de control social. En Madrid, por ejemplo, ya se han implementado zonas de bajas emisiones (ZBE) que restringen la circulación de ciertos vehículos considerados contaminantes. Aunque estas medidas están diseñadas para mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones, también han generado debate sobre su impacto en la libertad de movimiento de los individuos.
Se argumenta que, bajo la excusa del cambio climático, se podrían imponer restricciones excesivas a la movilidad y la vida cotidiana, transformando las ciudades en espacios controlados y limitados.
Actualmente, hay más de siete ciudades en todo el mundo que han adoptado este modelo, o uno parecido, o que están en los preparativos para implementarlo. Algunas ciudades tienen distancias mínimas de 15 o 20 minutos, otras de diez, y Suecia le apuesta a ciudades de un minuto.
El Mapa Mendominuto, así como se mencionó en la nota anterior, es un paso hacia la construcción de tejidos urbanos sostenibles, centrados en el cuidado del medio ambiente y el derecho a la ciudad para todos. Esto se debe a que Mendoza está adoptando una planificación urbana que prioriza la densidad, la compacidad, y una diversidad de usos del suelo, respondiendo a las necesidades de la ciudadanía de manera eficiente y respetuosa con el entorno. Este recurso visual muestra las distancias entre las principales centralidades urbanas, como plazas, parques y centros de barrio, promoviendo un estilo de vida basado en la proximidad que elimine la dependencia a los automóviles.
Mientras el mundo enfrenta el desafío del cambio climático, la búsqueda de ciudades más sostenibles es innegable. Sin embargo, la adopción de estos modelos urbanos debe estar guiada por un equilibrio entre sostenibilidad y libertad. Por supuesto, el Mapa Mendominuto podría no ser más que una muestra de buenas intenciones, sin un impacto real en la vida diaria de los mendocinos.

