Negocio y matanza cruel de animales: la caza furtiva no para y se extiende a más especies
Luego de la masacre de patos en la provincia de Santa Fe, tomó mayor visibilidad el problema de la caza furtiva de animales viene generando una enorme preocupación entre las autoridades y los defensores de la fauna silvestre. Esta práctica, cuando se realiza de forma ilegal, no solo pone en riesgo la biodiversidad local, sino que también afecta el equilibrio ecológico de los ecosistemas.
Hace semanas atrás MDZ reflejó en distintos informes como un grupo de cazadores extranjeros masacró animales que luego fueron exhibidos por los mismos autores del delito en sus redes sociales: posando en grupo con los cadáveres y sonrisas en sus rostros.
Los esfuerzos por parte de las autoridades nacionales, provinciales y organizaciones ambientales vienen siendo intensos para combatir esta problemática. Se están implementando medidas de vigilancia y control más estrictas en áreas vulnerables, así como campañas de concienciación dirigidas a informar a la población sobre los impactos devastadores de la caza ilegal. Sin embargo, la falta de recursos y la extensión de áreas naturales dificultan la erradicación completa de estas actividades ilícitas.
A la par de esta situación existe un enorme negocio montado que incluye a guías, cabañeros y turistas extranjeros que seducen con sus dólares y divierten matando animales. Semanas atrás MDZ informó que la Justicia de Santa Fe condenó a un guía turístico a dos años y seis meses de prisión condicional por su participación en la caza ilegal de patos silvestres en la región rural de Las Golondrinas, en el norte provincial.
Además del impacto directo sobre la fauna, la caza furtiva ilegal también tiene implicaciones económicas y sociales negativas para la provincia. El turismo relacionado con la observación de vida silvestre se ve afectado cuando las especies disminuyen en número, perdiéndose oportunidades de desarrollo sostenible y ecoturismo en la región.
Cazan y venden carpinchos
Desde la ONG El Paraná no se toca se manifestaron con extrema preocupación por la práctica de caza furtiva de carpinchos que está ocurriendo como parte de un mercado clandestino en el Gran Rosario y la costa del Paraná. "Estos últimos meses se incrementó la caza furtiva en los humedales, también la ausencia del estado en estos territorios", confirmaron a través de sur redes sociales.
La publicación estaba acompañada por la fotografía de un bote y un mapa donde se realiza la práctica ilegal. "Se pueden ver varios ejemplares de Carpinchos, a un costado el arma con silenciador. Toda esta “gente” abastece un mercado clandestino desde puerto San Martin a Rosario. Incluso lo hacen con embarcaciones sin matricula o identificación", denunciaron desde la ONG.
Según el diagnóstico de los ambientalistas, la caza furtiva ocurre producto de que “Prefectura Naval no controla la costa en la isla, es una tramo totalmente liberado para “todo”, comentaron en la publicación y reclamaron "anticiparse, no correr tras el fuego y decomisar animales muertos".
Continúa la caza ilegal de aves
Desde el Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas), ONG cuyo objetivo es el estudio y la protección de las aves silvestres y su ambiente, volvieron a denunciar caza ilegal en Santa Fe. Ya lo habían hecho meses atrás y su denuncia terminó con guías demorados y condenados por la justicia.
Según contaron a través de las redes sociales otro guía de caza estaría organizando la visita de turistas extranjeros para la matanza ilegal de aves autóctonas.
"Hay más fotos de otro operador de caza que se presenta como guía de caza profesional y que opera en Argentina, África y Europa", explicó Gabriel Bonomi, coordinador del equipo de conservación del Ceydas en declaraciones a radio Aire de Santa Fe.
Y agregó: "Nos encontramos con un operador que tiene cadáveres de 10 especies prohibidas y las muestra impunemente en su página web, ofreciendo a cazadores de todo el mundo venir a matarlas a la provincia de Santa Fe", advirtió Bonomi, detallando: "En las imágenes se ven especies de pato muy raras en el país como pato gargantilla, pato cabeza negra y pato colorado. Estos muchachos las están matando sin ningún tipo de control".
En la provincia de Santa Fe la caza de estas aves es ilegal. recordaron desde Ceydas. La temporada actual de caza deportiva de patos está regulada por la resolución 129/2024, que se articula a partir de la Ley provincial Nº4.830. La normativa establece que el período permitido se extiende desde el 1 de mayo hasta el 31 de julio, siendo solo tres las especies que se pueden cazar: sirirí, sirirí pampa y crestón. A su vez, permite capturar un máximo de seis patos por especie y por persona, sin superar los 12 ejemplares en la sumatoria de las tres especies.
La caza furtiva en la Legislatura santafesina
El nivel de la problemática es tan grande que llegó a la Cámara de Diputados de Santa Fe donde un grupo de legisladores presentó un proyecto que declaró su "profunda preocupación por la caza ilegal de patos de collar y cuturíes - especies autóctonas protegidas por la Resolución Nº 129/24 del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de esta Provincia- perpetrada por un grupo de turistas extranjeros en el coto de caza “MGW Outfitters” de la localidad de San Javier".
A su vez el texto respaldó el accionar del Ministerio de Ambiente de Santa Fe para investigar y sancionar a los responsables.