Elevan a juicio el caso de una gendarme que obligó a 100 aspirantes a desnudarse
Una gendarme será juzgada en la provincia de Córdoba por presunto abuso de autoridad y tratos denigrantes, luego de ser denunciada por un hecho ocurrido en marzo de 2022.
Según la acusación, la gendarme obligó a 100 mujeres aspirantes en la Escuela de Suboficiales de Jesús María a desnudarse frente a sus compañeras, incluso algunas se encontraban transitando su período menstrual, y a recitar el Decálogo del Gendarme Argentino sin ropa.
El juez federal N° 3 de la provincia de Córdoba, Miguel Hugo Vaca Narvaja, elevó la causa a juicio bajo la acusación de la mujer por presunto abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionaria pública y exhibiciones obscenas.
Según la investigación, la gendarme habría obligado a las aspirantes a formarse desnudas al pie de sus camas, prohibiéndoles cubrir sus partes íntimas. Además, se las habría forzado a vestirse y desvestirse repetidamente, cronometrando el tiempo que tardaban en cambiarse des vestimentas. Las denuncias también incluyen que, ejerciendo su autoridad, habría ejercido maltrato verbal y amenazas.
El informe de la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic) concluyó que los ocho hechos que fueron denunciados ante esa dependencia constituyeron "violencia sexual y de género". En tanto, los testimonios de las víctimas indicaron que se sintieron "humilladas y denigradas", y describen que la imputada mostraba "disfrute" y "falta de remordimiento" durante los hechos.
La orden de sacarse la ropa interior habría encontrado resistencia en algunas de las aspirantes que se encontraban en su período menstrual. Ante esta situación, la gendarme les habría dicho de forma mordaz: “Por sacarse los protectores femeninos no van a desangrar…”.
Seleccionadas de manera aleatoria y en desnudez total, instó a algunas de ellas a que recitaran el Decálogo del Gendarme Argentino ante el escuadrón completo en el recinto femenino, según señala el expediente.
A través de su abogado defensor, Mauricio Camilo Arriagada, la gendarme había apelado ante la Cámara Federal de Córdoba, que confirmó el procesamiento. Luego, el fiscal pidió al juez la elevación a juicio, a la que se opuso la defensa y solicitó que se hiciera lugar a la excepción de falta de acción y el sobreseimiento.
Arriagada sostuvo que existía una “orfandad probatoria” en la causa. Impugnó el sumario interno y apuntó contra los informes de la Dovic, al señalar que habían sido "fabricados" por las autoridades a cargo del sumario.
El abogado dijo a Radio Mitre Córdoba que no se tuvo en cuenta “la infraestructura. Todas dormían juntas, había un solo baño y ese baño no tenía agua caliente. Debía realizarse un procedimiento de bañarse para 100 personas, en no menos de media hora”.
Además, agregó que la acusada “sigue cumpliendo funciones. Hemos planteado la nulidad de todo, pero ella es una víctima más” de un supuesto de poder de las autoridades.
El juez, sin embargo, sostuvo que el hecho había sido acreditado, rechazó la oposición a la elevación y el pedido de sobreseimiento y envió a la gendarme a juicio.
Fundó su resolución en el informe de la Dovic en relación a ocho presuntas víctimas y diversos testimonios. Entre ellos, el de una joven que dijo que vio a compañeras que “estaban en su período y se tapaban con las manos porque tenían manchadas las contrapiernas”.
La elevación a juicio se produce a semanas de conocerse otro hecho denunciado en la provincia de Córdoba y que generó un escándalo en el Ejército, con el “bautismo” con cal viva arrojada a la cara de paracaidistas.
