Javier Milei enfrentará a la Iglesia Católica por primera vez tras los cantos de "la Patria no se vende"
El presidente Javier Milei asistirá al Te Deum en la Ciudad de Buenos Aires, donde "enfrentará" a la cúpula de la Iglesia Católica después de la polémica en torno a celebraciones religiosas que se vieron manchadas por cantos partidarios. Aunque la relación del Gobierno con los clérigos, en general, no es de suma tensión como en otros momentos, será una oportunidad para la Iglesia de marcarle algunos puntos a la administración nacional.
El liberalismo y el catolicismo nunca han ido de la mano, ya que la Doctrina Social de la Iglesia es de carácter distributista y enfatiza la necesidad del crecimiento comunitario, mientras que el liberalismo recalca la idea del individuo como objeto preponderante del crecimiento. A pesar de ello, el liberalismo argentino se ha afincado también en principios del conservadurismo social que proveyeron de alimento a posiciones que llevaron a la presidencia a Javier Milei, principalmente por oposición al peronismo.
Estas disidencias entre los más cercanos al liberalismo y los alejados de dicha ideas surcaron también cierta grieta en la Iglesia Católica. Entre esos alejados, los "curas villeros" o "tercermundistas" sufrieron un acercamiento a grupos lejanos a la religión que dieron lugar a manifestaciones partidarias como las que se vieron en las últimas semanas en algunas misas.
"La patria no se vende", cantaron algunos en la asamblea de algunas celebraciones religiosas, lo que no fue tomado con agrado por algunos altos clérigos de la Iglesia porteña. Ejemplo de ello fue monseñor arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva, que emitió una disculpa oficial tras verse sorprendido por estos cantos en una celebración que presidía: "No está bueno contar con la buena fe de quienes participan de la Eucaristía o de los sacerdotes a los que se invita a presidirla para que después pase lo que ha pasado en estos días".
Además, lo acompañó en sus disculpas monseñor Gustavo Carrara, referente de muchos "curas villeros": "Vuelvo al hecho que se produjo al final de la misa, y como celebrante principal asumo la responsabilidad, y pido humildemente disculpas al que pudiera sentirse ofendido por el mismo". Desde la Iglesia lograron desactivar este principio de conflicto que se pretendió instalar, mientras que desde el Gobierno hicieron "oídos sordos" a la insistencia de estos cantos y marcaron que "es un acto privado".
Cabe señalar que, a pesar de las diferencias ideológicas que existen y son innegables entre el Gobierno y la Iglesia Católica, la administración de Javier Milei ha buscado mantenerse cerca del clérigo y sus acciones. Parte de eso son los encuentros de referentes de la gestión con Cáritas, para diagramar caminos a la hora de establecer rutas con respecto a la asistencia social.
Mientras tanto, hay expectativa por lo que la Iglesia pueda marcarle al Gobierno nacional en el Te Deum, principalmente con respecto a la situación de los comedores populares, que atraviesan un fuerte desabastecimiento y dependían casi exclusivamente de actual Ministerio de Capital Humano. La celebración religiosa comenzará a las 9 de la mañana en la Catedral Metropolitana, de donde Javier Milei partirá hacia Avenida del Libertador para estar presente en el tradicional desfile militar por el Día de la Independencia.

