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Perdió la vista de niña y hoy es escolta de la Facultad de Derecho en la UNC

Martina Grión cursa el quinto año de la carrera de Abogacía en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC). Viaja a la facultad desde el interior provincial y obtuvo un promedio de 9.90.
La joven no vidente nunca abandonó sus metas personales que la impulsaron a superar todo obstáculo. Foto: Gentileza Martina Grion
La joven no vidente nunca abandonó sus metas personales que la impulsaron a superar todo obstáculo. Foto: Gentileza Martina Grion

Su nombre es Martina Grión. Es una joven cordobesa, oriunda de Colonia Caroya, una localidad ubicada a poco más de 50 kilómetros de la ciudad de Córdoba, que cursa el quinto año de la carrera de Abogacía, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Córdoba (GNC).

Desde chica siempre fue muy estudiosa. En 2019 fue abanderada en el colegio donde cursó el Secundario con un promedio de 9.71. Y a partir del 2020 inició la carrera universitaria. El aislamiento obligatorio dispuesto por la pandemia del covid no fue impedimento para Martina, a quien le falta cursar este año y el próximo para poder recibirse en la facultad.

Cantante y pianista, amante de la música y los libros, Martina es una joven destacada por lograr sus metas en base a su esfuerzo personal, su empuje y el compromiso de superarse día a día. Pero en especial, por su historia de vida, es reconocida por su fuerza de voluntad para sobreponerse a cualquier obstáculo, que los tiene y muchos.

Martina es no vidente. Fue perdiendo la visión a los 8 años de edad y tuvo que aprender a adaptarse y seguir adelante con el apoyo de sus padres, amigos y compañeros. 

Fue la primera abanderada no vidente del colegio secundario IPEM 165 José Bonoris de Colonia Caroya y ahora, tras obtener 9.90 de promedio en la Facultad de Derecho, fue designada como una de las escoltas de la bandera. 

"El lunes de la semana pasada me llamaron de la UNC para decirme que formaba parte del cuerpo de banderas", reveló en diálogo con MDZ.

El diagnóstico y la adaptación

"Yo empecé a perder la visión a los ocho o nueve años, aproximadamente. Fue progresivo. Así que la nada. Tuve que comenzar a partir de entonces a realizar cambios en mi vida que fueron complejos porque era necesaria una adaptación con toda la angustia que implicaba ese proceso", recordó Martina.

Martina Grión es no vidente, tiene un promedio de 9,90 y fue designada escolta de la Facultad de Derecho de la UNC.

El diagnóstico fue "Retinoblastoma", un cáncer del ojo que comienza en la retina, el recubrimiento fotosensible de la parte interior del ojo y que afecta con mayor frecuencia a los niños pequeños. ¿Qué lo provocó? "No se sabe bien la causa. Mi papá tuvo la misma enfermedad en uno de sus ojos, por lo que se lo nuclearon con una prótesis. Pero el otro ojo tiene visión normal. Al poco tiempo que yo nací, me nuclearon uno de los ojos, por ese mismo problema, pero del otro veía bien. Hasta los 8 o 9 años que fui perdiendo la visión", explicó la joven a MDZ.

Su infancia estuvo signada por viajes mensuales al hospital Garraham de Buenos Aires desde Córdoba para someterse a controles permanentes. "Fueron tiempos bastante complejos, con quimioterapia y otros tratamientos. Después se estabilizó el tumor, el cual también generó un desprendimiento de retina", recordó.

Sin embargo, hizo la salvedad de que la pérdida progresiva de la visión comenzó cuando ella ya había completado tercer grado y había aprendido a leer y escribir. Eso la ayudó a poder finalizar los estudios de la Primaria y la Secundaria. Luego, en el 2020, decidió cursar una carrera universitaria, viajando desde Colonia Caroya a la ciudad de Córdoba diariamente para asistir a clases en la UNC.

"El cursillo de ingreso fue así, hasta que dictaron el aislamiento obligatorio, que empezamos a cursar a distancia. Mi método para estudiar es con mi computadora, que tiene un lector de pantalla, y de ese modo puedo leer libros. Y en Abogacía hay muchos libros que leer. Por suerte, la Facultad de Derecho  tiene digitalizados los libros, así que no tuve problemas para estudiar", explicó la joven cordobesa.

Una noticia inesperada

"El lunes pasado me llegó la noticia que había sido designada escolta de la Facultad. Fue una sorpresa. Totalmente inesperado", aseguró feliz Martina, quien además de Derecho, estudia la Tecnicatura en Vocalista Superior en Colonia Caroya, está a punto de grabar su primer tema musical y anhela poder cantar algún día junto a Abel Pintos.

Martina junto a su padre en el acto donde fue designada escolta de la Facultad de Derecho de la UNC. 

"En realidad, los abanderados se eligen de los alumnos de sexto año que es el último año de la carrera. Pero hay dos integrantes que, por resolución de la universidad, se eligen del promedio del quinto año. Ese fue mi caso. Todavía me falta cursar un año", aclaró la joven que este año solamente cursa dos días a la semana.

Martina aún no decidió cuál será la especialización que quiere tener en la rama del Derecho, pero asegura que eligió esta carrera para poder ayudar a la gente. "Me gusta la rama de familia, también me entusiasma el derecho empresarial y otra rama no muy conocida que es la de los derechos intelectuales como el de autor, que también podría conectar con la música", sugirió.