De qué se trata la revolución de influencers religiosos en las redes sociales
Hace frío en la ciudad de Córdoba. Es una tarde gris en un sábado de julio pero para Karen es importante ir al Paseo del Buen Pastor. Es el día del amigo y habrá un festival en el que se presenta una de sus bandas favoritas: Toco para Dios, un grupo de cumbia católica que reversiona las canciones de misa. Además, estarán varios evangelizadores digitales que sigue en redes sociales, compartiendo testimonios increíbles.
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Karen tiene 22 años, el año pasado se recibió de Guardaparque y está estudiando la tecnicatura en Paramédico. Asiste a la parroquia San José del barrio San Martín en la ciudad de Córdoba en la que participa del grupo de jóvenes Palestra desde hace un año y tres meses.
Llegó al grupo gracias a su mamá, que participa en el coro, y la convenció para ir, porque estaba necesitando un espacio nuevo, un grupo de apoyo y de amigos. Allí, el párroco, el padre Hernán Ceballos que también es evangelizador digital, la presentó con el grupo y en poco tiempo se convirtieron, según Karen, no solo en amigos, sino en su "segunda familia".
El tiempo de pandemia fue duro para ella. Experimentó una fuerte crisis de fe, se sintió sola e incomprendida. No poder salir de su casa y compartir tiempo con otros la angustió mucho, además del miedo y la ansiedad que le generaba todo lo que estaba ocurriendo. Se chocó de frente con su realidad. Originaria de Corrientes, Karen fue adoptada a los 3 años por una familia de Córdoba, "su familia del corazón", como ella la define. Allí creció rodeada de amor y conoció también el amor de Dios. Fue a un colegio católico y, aunque en el secundario estuvo un poco alejada de la fe, en el último año su mamá junto con el grupo, la hicieron reavivar el fuego del amor de Jesús.
El sábado Karen estaba feliz. Rodeada de amigos, festejando su día y, además, se había encontrado con muchos influencers católicos que, a través de las redes, alimentan su fe día a día. Juntos cantaban, bailaban, se divertían y, además, ¡estaban alabando a Dios! El encuentro la llenó de entusiasmo para continuar su misión en la comunidad parroquial, y se llevó fotos y muchos recuerdos.
"No podemos callar lo que hemos visto y oído"
Este pasaje del libro de los Hechos, en el capítulo 4 versículo 20, recuerda el sentir de los apóstoles que habían vivido junto a Jesús su vida pública y, luego de su Ascensión al cielo, salen a misionar. Jesús había transformado sus vidas por completo y ellos no podían callarlo, debían salir a anunciarlo.
Este es versículo el que eligieron los evangelizadores digitales como lema de su segundo encuentro nacional, al tener el mismo sentir que aquellos discípulos de Jesús. El Señor que transformó sus corazones está vivo y ellos tienen en sus manos las herramientas para salir a anunciar que Él quiere regalarle una vida nueva a todos los hombres y mujeres del mundo.
Más de 60 misioneros digitales participaron de este encuentro: influencers católicos y referentes de proyectos digitales que contribuyen a la evangelización digital; artistas, cantantes, catequistas, teólogos, dibujantes, comunicadores. Sus profesiones y trabajos varían, pero tienen en común la misión de anunciar el Evangelio a través de las redes sociales.

Algunos con familia completa, otros con amigos, consagradas, sacerdotes y hasta obispos. Llegaron de distintas partes de la Argentina para compartir un encuentro fraterno, conocerse y aprender unos de otros. La misión que comparten no es sencilla, por momentos se vuelve cuesta arriba y el desánimo no tarda en llegar. Pero saber que no están solos los vuelve a animar y cargar de energías. La alegría fue reflejada en carcajadas y sonrisas auténticas que primaron durante los días que estuvieron reunidos en el Seminario Mayor de Córdoba. Bailaron, guitarrearon, tomaron mucho mate y se conocieron más profundamente.
Las redes como lugar fundamental para la misión
Una imagen de tamaño natural del beato Carlo Acutis estaba en la puerta de entrada del encuentro, además de su reliquia de primer grado que acompañó la adoración eucarística y los momentos de oración. Este beato es guía fundamental para muchos de los misioneros, porque ser "millennial" y compartir la misma pasión por la evangelización digital que estos misioneros argentinos.

Monseñor Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio Vaticano para las Comunicaciones, viajó desde Roma para participar y hablar sobre el camino e historia del Sínodo Digital y el proyecto “La Iglesia te escucha”. Ahora los evangelizadores digitales sienten que se les está haciendo un lugar dentro de la iglesia como institución. Se reconocen como “misioneros digitales incluidos dentro del flujo misionero de la Iglesia universal”, dice María Claudia Enriquez, que participó representando a Iglesia Millennial. Y esto es algo que marca, porque la responsabilidad aumenta. Crear contenido para redes es una tarea que conlleva mucho esfuerzo, y qué bueno que ese esfuerzo venga acompañado de un reconocimiento: “Somos reconocidos. Somos parte miembro de la misión a la que la iglesia está enviada”, continúa.
El mundo digital se vuelve un lugar de misión. Ya lo es hace tiempo, y aunque costó reconocerlo, la Iglesia ya está allí representada en estos misioneros y evangelizadores que tienen la intención de acercar a Jesús a la personas, con un mensaje de esperanza. Sin embargo, María Claudia destaca la importancia de que esta Iglesia digital trabaje en comunión con la Iglesia presencial. Es decir, “el objetivo de trabajar en la evangelización del mundo digital es acercar a las personas a que vayan presencialmente a la Iglesia y se encuentren allí con Cristo en la Eucaristía”.
El envío misionero al continente digital
La conclusión del encuentro fue una misa en la Catedral Nuestra Señora de Asunción de Córdoba, que presidió el arzobispo Ángel Rossi, junto con el obispo auxiliar Mons. Alejandro Musolino, Mons. Gabriel Barba, presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, y Mons. Lucio Ruiz.

Foto: ENED.
En la homilía, Mons. Barba recordó las palabras de Jesús a sus discípulos y se las repitió a los evangelizadores: “Vayan, yo los envío”. A su vez, mencionó la importancia de conocer el continente digital y dejarse guiar por el Espíritu para que haga la misión que Dios quiere. También habló de las dificultades o de los “contaminantes” que conlleva el ambiente digital, pero que si volvemos a Jesús permanentemente podremos construir la unidad como Iglesia.
Finalmente, Mons. Ruiz dio una bendición especial a los misioneros digitales y se le entregó a cada uno una cruz enviada por el Papa Francisco quien los bendice y anima a continuar con la misión en el continente digital.

* Guadalupe García Corigliano. Content Manager at Laudato Si' Movement.
