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Vivir en pensiones: una alternativa para quienes no alcanzan a alquilar un departamento

Los cambios en las condiciones para encontrar un alquiler que trajo el DNU, hacen que cada vez haya más inquilinos sin vivienda. Las pensiones y hoteles familiares pueden ser una alternativa.
Pensiones: una alternativa para quienes no pueden alquilar un departamento Tienen reglas estrictas de horarios y visitas, pero no piden recibo de sueldos, garantía propietaria ni varios meses de adelanto para entrar. Foto: Juan Mateo Aberastain Zubimendi/MDZ
Pensiones: una alternativa para quienes no pueden alquilar un departamento Tienen reglas estrictas de horarios y visitas, pero no piden recibo de sueldos, garantía propietaria ni varios meses de adelanto para entrar. Foto: Juan Mateo Aberastain Zubimendi/MDZ

En la Ciudad de Buenos Aires los alquileres, luego de siete meses del DNU 7023, están en una situación totalmente contradictoria. Por un lado, la desregulación de la normativa que imponía la antigua Ley de Alquileres hizo crecer la oferta de departamentos y todo tipo de inmuebles. Por el otro, los precios y los cambios en las condiciones han vuelto difícil el acceso a un alquiler

Las pensiones son una alternativa para quienes hoy no cuentan con el dinero o los requisitos para alquilar un departamento. En general, este tipo de modalidades apuntan a personas solas o parejas. La mayoría de las pensiones no cuentan con estructuras para albergar a una familia tipo. 

En la mayoría de páginas con las que se puede buscar vivienda para alquilar en la Ciudad de Buenos Aires, se encuentran un promedio de 67 pensiones que ofrecen habitaciones para alquilar. Según las ofertas que hay en Google, una habitación sale un promedio de entre 150 mil y 180 mil pesos si es para una persona sola y 190 mil o 220 mil pesos si la habitación se comparte entre dos huéspedes. 

Las pensiones universitarias 

En la oferta de pensiones hay una modalidad que genera la mayor cantidad de habitaciones disponibles: los centros de residencias universitarias. Este tipo de lugares apuntan a satisfacer la demanda de vivienda de jóvenes que viajan desde el interior para estudiar en la Universidad de Buenos Aires o en otras universidades del conurbano. 

En estas pensiones, en general se pide que se acredite documentación que verifique que el futuro huésped está inscripto en una carrera universitaria. Los precios no varían significativamente con las ofertas de pensiones familiares que se mencionaron previamente.

¿Cómo se vive en una pensión? 

En general, las pensiones tienen reglas muy estrictas en relación a las visitas y los horarios para utilizar la cocina y otras instalaciones. Un inquilino de una pensión en el barrio porteño de Balvanera, explicó: “Hace tres meses que vivo acá. Ni bien llegué la dueña dijo que son muy estrictos porque de esa manera se garantiza que no haya problemas y se mantenga la buena convivencia. No se permiten visitas en las habitaciones ni que un huésped de una habitación entre a otra habitación. La música que cada cuál escuche tiene que tener un volumen que no moleste al resto y siempre que se utilice la cocina, dejar todo limpio, como se lo encontró antes de usar”. Además, la cocina, al igual que la heladera, se pueden usar de 6 a 22. En otros horarios permanece cerrada.  

“Vivo acá, porque podría pagar un alquiler, pero no llego a juntar el dinero para poder entrar. Estoy buscando alquiler con dueño directo que requiera menos dinero para ingresar, pero todavía no conseguí”, explicó el inquilino. 

Otra inquilina que vive en una residencia ubicada en Microcentro, también explicó cómo es vivir en una pensión: “El lugar en el que estoy tiene una ventaja que te facilita la vida: solamente te piden el mes antes de entrar. Ni siquiera, un mes de depósito, solamente el mes de adelanto. Esa es la única facilidad, porque después los precios están carísimos”. 

En cuanto a cómo es vivir en una pensión tener lugares de uso común, como la cocina, remarcó que "es bastante limpia, pero al ser usada por tantas personas nunca termina de estar libre. En mi pensión no hay horarios de cocina y algunas personas para poder cocinarse, tienen que hacerlo a las cuatro de la mañana. En mi caso, opte por no cocinar, entonces tengo un gasto extra. En cuanto al horario de visita, te pueden visitar hasta las 22, pero quien te visite solo tiene permitido pasar hasta el hall de entrada, no pueden entrar a tu habitación”, explicó la inquilina.