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Qué le dijo Néstor Soto a la madre de Catalina Gutiérrez cuando lo llamó para preguntarle por su hija

La mujer llamó al femicida de la influencer mientras la buscaban. Fue porque a través del GPS del celular de su hija vieron que estuvo durante 38 minutos en la vivienda de Néstor Soto esa noche.
Según surge de la investigación, hubo dos llamados entre la mamá de Catalina y su asesino, Néstor Soto. El diálogo del segundo llamado, no trascendió aún. Foto: Instagram
Según surge de la investigación, hubo dos llamados entre la mamá de Catalina y su asesino, Néstor Soto. El diálogo del segundo llamado, no trascendió aún. Foto: Instagram

Mañana miércoles se cumplirá una semana del homicidio de la influencer cordobesa, Catalina Gutiérrez, en manos de su amigo y compañero de la Facultad de Arquitectura de la UNC, Néstor Soto, de 21 años.

De su autoría ya no quedan dudas, al menos para el fiscal José Mana, que está a cargo de la investigación. Sin embargo, aún resta conocer algunos detalles, que podrían dilucidarse con el correr de los días.

Uno de ellos es cómo volvió Néstor Soto a su vivienda luego de abandonar el cuerpo de la joven dentro del Renault Clío en barrio Ampliación Ferreyra. Y esto deriva en una segunda pregunta: ¿Contó con la colaboración de al menos un cómplice para intentar deshacerse del cadáver incendiando el vehículo?

Otras de las inquietudes se vincula a dos llamados telefónicos que el homicida mantuvo con la madre de Catalina Gutiérrez (21), Eleonora Vollenweider.

¿Hubo un cómplice?

En la reconstrucción del femicidio de la estudiante de Arquitectura, se logró reconstruir gran parte del paso a paso de Néstor Soto. A partir de videos de cámaras de seguridad, de la confesión del asesino y del cruce de datos de los celulares, se pudo determinar que el detenido recibió esa noche a Catalina en su domicilio. Ella fue a buscarlo previo a salir a jugar al Bowling con un grupo de amigos, entre los que se encontraba el novio de la víctima fatal, Lázaro Oliveda.

En la casa de barrio Jardín se produjo una discusión y el homicida le propinó varios golpes a la joven hasta que ella se desvaneció. La autopsia determinó luego que el motivo de la muerte fue asfixia por estrangulamiento (aún se desconoce si fue con las propias manos de Soto o si éste utilizó algún elemento como una cuerda).

La vivienda de Néstor Soto donde se habría producido el crimen de Catalina Gutiérrez en la noche del miércoles. Foto: El Doce

Las cámaras de seguridad de vecinos que aportaron las imágenes a la Justicia muestran que a las 23 horas, y con el cuerpo de Catalina en el asiento trasero del Renault Clío, Néstor Soto condujo el rodado por calle Rimini al 300 de barrio Ampliación Kennedy. En la esquina con Pedro Echagüe frena y pone el guiño para doblar hacia la derecha. A 50 metros de esa esquina, abandonó el auto con el cuerpo de Catalina.

Minutos después, una cámara estratégica capta que en la esquina Rimini y Echagüe ingresa otro vehículo. El conductor baja y se ven sombras de lo que podría ser una segunda persona caminando hacia el Renault Clío. Luego se ve regresar a dos sombras. Se investiga si se trata de un cómplice que se lleva a Soto de ese lugar, ya que se ve a ese auto irse marcha atrás.

Una hipótesis indica que al femicida lo buscó alguien y lo llevó hasta su casa de barrio Jardín. Si esto fuese así, coincidiría con lo que escucharon los vecinos de barrio Ampliación Ferreyra: las voces de al menos dos hombres que hablaban de quemar algo, presuntamente el rodado donde estaba el cuerpo de la influencer.

Dos llamadas telefónicas

Diez minutos después de arribar a su casa, Néstor Soto recibe el llamado de la mamá de Catalina en su celular. La familia de la joven estaba desesperada porque no había arribado a la reunión con sus amigos y no contestaba el teléfono.

Su hermana, mediante el localizador del celular, intentaba saber dónde estaba. El GPS la había localizado horas antes en la casa de su amigo y compañero de estudios. Exactamente, los movimientos del celular de su hija mostraban que estuvo durante 38 minutos en la zona de barrio Jardín.

El Noticiero de Canal Doce de Córdoba tuvo acceso a parte del expediente, donde se habla de dos llamadas telefónicas entre Eleonora Vollenweider y el femicida de su hija. 

Los padres de Catalina Gutiérrez. Foto: Fredy Bustos / El Doce

En el primer contacto, la mamá le consultó por mensaje si sabía dónde estaba su hija. Al verlo en línea, escribiendo y borrando un mensaje, decidió llamarlo. El joven contestó el llamado y ante la pregunta sobre si sabía algo de Catalina, habría fingido mirar por la ventana buscando el Renault Clío y le aseguró que la joven no estaba ahí.

Hubo una segunda comunicación entre ambos, cuyo contenido no trascendió. La familia, el novio y los amigos de influencer la buscaron por la ciudad de Córdoba según lo que arrojaban las últimas ubicaciones de su celular. Así fue que Oliveda llegó hasta donde marcaba el GPS y se encontró con Soto en su casa. Eran las 23:40. Como no encontraron el auto en ese sector se dirigieron a la comisaría de barrio Inaudi, donde estaban los papás de Catalina, Marcelo Gutiérrez y Eleonora Vollenweider, radicando la denuncia por la desaparición.

En la Unidad Judicial, el femicida abrazó a la madre de la joven y se mostró acongojado por el destino de la chica que hasta ese momento estaba desaparecida. Momentos después fue indagado como testigo, como todos los integrantes del grupo de amigos que habían acordado esa noche salir junto a la víctima. Fue entonces que se quebró y confesó que se había obsesionado con ella porque “era el amor de su vida”.

Catalina Gutiérrez tenía 21 años. Fue asesinada en la noche del miércoles y su cuerpo fue abandonado en el interior del auto de su madre, que intentaron incendiar para borrar rastros del femicidio. Foto: Instagram

El fiscal José Mana resolvió imputarlo con el delito de autor de "homicidio simple". Ayer lunes, luego de escuchar el testimonio de los padres, decidió agravar la imputación a "homicidio agravado por alevosía y por mediar violencia de género (femicidio)".

Néstor Soto continúa alojado en la cárcel de Bouwer y su abogado, Gastón Schönfeld, que asumió la defensa el lunes al mediodía, aseguró que está “muy arrepentido” de haber matado a su compañera de Arquitectura. “Se encuentra en estado de shock, muy acongojado”, aseguró el letrado.

Desde la fiscalía aseguran que Soto recién será indagado la semana próxima y que ya le fue dictada la prisión preventiva. También señalaron que el joven oriundo de Bariloche es el “principal acusado y único detenido”. Pero advirtieron que “no se descarta ninguna hipótesis”. Entre esas líneas de investigación está que haya habido algún cómplice que, al menos, lo haya ayudado a escapar de barrio Ampliación Kennedy.