Presenta:

Descubren una especie de aves que podría "elegir" el sexo de sus pichones

Una investigación de biólogos en Uspallata, reveló que las hembras de la especie popularmente conocida como "ratona aperdizada" utiliza una particular estrategia para maximizar su éxito reproductivo.
El hallazgo de especialistas del Conicet dio lugar a nuevos interrogantes sobre la manipulación que algunas aves puede realizar respecto al sexo de sus pichones. Foto: Conicet Mendoza
El hallazgo de especialistas del Conicet dio lugar a nuevos interrogantes sobre la "manipulación" que algunas aves puede realizar respecto al sexo de sus pichones. Foto: Conicet Mendoza

Un equipo de biólogos del Conicet que realizó un estudio de campo entre los años 2015 y 2017 en el valle de Uspallata (Mendoza), reveló que una conocida especie de aves de la zona tendría la capacidad de "elegir" el sexo que tendrán sus pichones.

Un estudio fue publicado en Scientific Reports y mostró que las hembras de "Cistothorus platensis", una especie conocida popularmente como "ratona aperdizada", podrían manipular el sexo de sus crías equilibrando así la proporción de hembras y machos adultos en la población de este tipo de aves; una estrategia les permitiría maximizar su éxito reproductivo.

Para comprobar esta hipótesis, el equipo de investigación colectó muestras de sangre de los pichones y posteriormente determinó el sexo mediante análisis genéticos. Los resultados revelaron una mayor proporción de machos en las nidadas. Lo curioso era que los machos adultos eran escasos en la población.

“En la campaña de 2015 observamos una mayor cantidad de hembras en la población de adultos, aproximadamente dos hembras por cada macho. Esto nos llamó la atención porque en las poblaciones de aves la tasa de sexos de los adultos suele estar sesgada hacia machos, debido a la alta mortalidad que sufren las hembras. Decidimos entonces investigar qué estaba ocurriendo con la tasa de sexos de los pichones, ya que generalmente se producen ambos sexos en proporciones similares. Nos sorprendió encontrar una mayor proporción de pichones machos en la mayoría de las nidadas el año que se observó una menor proporción de machos adultos en la población”, explicó Ramiro Arrieta, becario posdoctoral del Conicet en el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas de UNCUYO, Mendoza, y uno de los autores del estudio.

En  tanto, en las campañas de 2016 y 2017, el equipo de especialistas observó que la proporción de sexos se encontraba balanceada tanto en la población de adultos como de pichones. De esta forma, se logró equilibrar las cantidades de machos y hembras, lo que sugirió a los investigadores que las hembras produjeron más crías machos en 2015, cuando los machos adultos eran escasos.

“Aparentemente, las hembras de la ratona aperdizada podrían sesgar la tasa de sexos de sus pichones en función de la tasa de sexos de los adultos, mediante algún mecanismo fisiológico del cual aún no hay evidencia sólida en aves”, comentó el científico.

Los biólogos del Conicet comentaron que las hembras de la ratona aperdizada podrían sesgar la tasa de sexos de sus pichones en función de la tasa poblacional de los adultos. Foto: EcoRegistros

A la luz de estos resultados, el biólogo explicó que esta especie de ave no sería la única con esta capacidad: “Uno de los casos más conocidos es el kakapo (Strigops habroptila). Se trata de una especie de loro endémica de Nueva Zelanda, actualmente en peligro de extinción", dijo Arrieta.

"En un estudio en el cual se implementaron comederos con frutas para aumentar el éxito reproductivo, los investigadores encontraron que las hembras que recibían más alimento y presentaban una mejor condición física producían mayor cantidad de pichones machos en sus nidadas. Sin embargo, nuestro estudio es el primero en reportar esta capacidad en hembras de un ave en América del Sur y encontrar una asociación con la tasa de sexos de los adultos”, detalló el científico del Conicet.

La importancia de este estudio es la de aportar la primera evidencia que sugiere que las hembras de ratona aperdizada pueden "manipular" el sexo de sus pichones. Esto implica que, en caso de una mortalidad diferencial que afecte a un sexo en particular, las hembras podrían compensar el desequilibrio demográfico favoreciendo la producción del sexo menos abundante, concluyen los investigadores en su artículo publicado recientemente en la revista científica internaacional.