De Chile a Barcelona: la historia de la DJ que fusiona electrónica con ritmos afrolatinos
Barcelona es una ciudad cosmopolita; una ciudad que no duerme. Solo basta con caminar por la rambla o sumergirse en las estrechas calles de sus barrios tradicionales para comprobarlo. La oferta cultural es –en un sentido precioso- abrumante y su vida nocturna transmuta constantemente. No sorprende que Carla Valentina Becerra Rangel, una productora y DJ Chilena, la haya elegido para potenciar su exitosa carrera. Para saber qué la hace especial, es indispensable comenzar por sus orígenes en el país trasandino.
Carla nació el 30 de marzo de 1987 en Iquique, una ciudad costera del norte chileno. Siempre estuvo ligada a la música. “Por parte de mi padre recibí el folclore tradicional de mi país y por mi madre más andino y diabladas”, relata a MDZ. Esa influencia marcó para siempre la obra de la artista trasandina. Es que si hay algo que destaca a Valenti, son sus ritmos. Los mismos que surfean por la Electrónica, el House, el Afro, el Down tempo y el Tribal para fusionarse con elementos propios de las culturas altiplánicas y afrolatinas. Un combo explosivo que la destaca, claramente.
“Escuchaba mucha música folclórica, Kjarkas, a Los Jaivas, inti-lllimani, etc. También mucho pop de los ´70,’80 y ´90. Mi padre era fanáticos de los hits”, cuenta risueñamente. No hubo una búsqueda. Para la DJ y productora la música siempre estuvo presente en su vida. “Desde que tengo mis primeros recuerdos, siempre hubo música. Mi padre siempre me cantaba el cumpleaños feliz con la guitarra y también participé en muchos grupos folclóricos de Chile”.
Los inicios y la experiencia en Brasil que le abrió la mente
Valenti llevaba meses mezclando cuando llegó la invitación de una amiga para que participara en las fiestas que hacía en Chile. “Me sumó al line-up obligadamente, toqué por primera vez y nunca más paré. La verdad es que nunca más pude parar”. Sabía que la música era lo que quería hacer pero, como ocurre en tantos casos, había presiones familiares y sociales. “Me daba inseguridad al momento de pensarlo. Pero después de estudiar tecnología en audio, me di cuenta que lo mío estaba en la música y el audio”.
La artista llevaba varios años destacándose en la escena trasandina cuando, una vez más, la oferta de una amiga cambió su destino. La propuesta era Brasil, país en el que terminaría viviendo cuatro años. “Fue el destino, siento. Brasil me abrió la mente”. Del gigante sudamericano la sorprendieron muchas cosas, sobre todo la manera en la que el pueblo convive con su música folclórica. “Fue algo que me enseñó mucho. Me ayudó a sentirme más cerca y a valorar mucho más mi cultura y mi música, mis raíces”, explica.
La aventura brasileña la llevo a formar parte de la escena underground de San Pablo, Curitiba, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Florianópolis y Porto Alegre. “Me abrieron las puertas de lugares que jamás imaginé. Fue una de las mejores experiencias de mi vida, sobretodo musicalmente hablando”, afirma.
Barcelona, la pandemia y lo que se viene
El arribo de Carla a Europa coincidió con la pandemia por el Covid-19 que azotó al Planeta Tierra entre finales del 2019 y mayo del 2023, cuando la Organización Mundial de la Salud declaró el fin de la emergencia. Como para todos, no fue una época tan grata para la artista. “Fue difícil en esos tiempos, pero luego todo comenzó a abrir de nuevo y fue un renacer. Me enfoqué en producir músicas y hacer colaboraciones, como la de –músico chileno- Rodrigo Gallardo, que fue una de mis favoritas en ese tiempo”, explica.
Foto: Mauro Sturman
En Barcelona convive una importante comunidad latina que le ha impregnado a la ciudad condal su propio sello cultural. En ese sentido, los artistas coinciden en que hay una clara intencionalidad por generar una retroalimentación que permita aumentar las posibilidades laborales. “Me siento muy en casa ahora. Soy parte de una hermosa comunidad musical y entre todos nos apoyamos y damos oportunidades. Eso es algo bien lindo”, dice a MDZ.
En cuanto a su recorrido como productora, la chilena dice que al comienzo surgió “por necesidad. Siempre he escuchado música muy ecléctica y he querido pinchar algunas cosas, pero era imposible por el ritmo o porque le faltaban cosas. Ahí comencé con remixes y después con mis propias producciones”.
Mientras sigue escribiendo su hoja de ruta, la artista afirma que ya está trabajando en nuevos lanzamientos que incluirán un “vinilo, un álbum experimental y otro EP”. Sin dudas, al igual que Barcelona, Carla no descansa.
