Monóxido de carbono

Cómo funciona el dispositivo que podría haber evitado las muertes por monóxido de carbono en Guaymallén

Cada año se reportan 40.000 casos de intoxicaciones por monóxido de carbono y aproximadamente unas 200 personas mueren a causa de esta. Medidas y un dispositivo para evitar esto.

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MDZ Sociedad domingo, 23 de junio de 2024 · 21:48 hs
Cómo funciona el dispositivo que podría haber evitado las muertes por monóxido de carbono en Guaymallén
Los detectores de escapes pueden salvar miles de vidas. Foto: Archivo MDZ

La muerte de un hombre de 41 años y de una mujer de 40 que fueron encontrados sin vida en el interior de una vivienda ubicada en calle Gutiérrez al 4100, del departamento de Guaymallén, este domingo por la tarde como consecuencia de una intoxicación por monóxido de carbono reabre la discusión en torno a la necesidad y a la importancia de contar en las viviendas con sensores para la detección de escapes o pérdidas de gas.

En épocas de bajas temperaturas, cuando muchas personas recurren a la calefacción mediante estufas o sistemas de combustión, es fundamental estar conscientes de los peligros asociados al monóxido de carbono (CO). Este gas inodoro y altamente tóxico puede acumularse en espacios cerrados cuando la combustión no se realiza de manera adecuada, poniendo en riesgo la vida de quienes se encuentran en el interior. Es por esto que contar con detectores de monóxido de carbono se ha vuelto esencial para la seguridad de los hogares.

Desde la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) comunicaron que cada año se reportan 40.000 casos de intoxicación por monóxido de carbono y que aproximadamente unas 200 personas mueren por esta causa. La mayoría de estos casos son evitables y se pueden realizar a través de simples cuidados en casa o a través de la adquisición de aparatos que alertan sobre una supuesta fuga. 

El dispositivo que salva vidas

Los dispositivos conocidos como "detectores de monóxido de carbono" son reales, quizás los hayas visto en alguna serie o película. Están diseñados específicamente para monitorear los niveles de esta sustancia química y alertar a las personas de su presencia.

Algunos modelos también pueden contar con luces indicadoras o pantallas digitales que muestran el nivel de CO presente. Estos dispositivos son especialmente importantes en espacios cerrados donde se utiliza calefacción a base de combustión, como estufas, ya que pueden ayudar a prevenir intoxicaciones y posibles tragedias. 

Según una serie de consultas que hizo MDZ, estos aparatos no "están muy presentes en la sociedad", pero las compras aumentan con la llegada de los meses fríos. 

Así luce un dispositivo.
Fuente: Mercado Libre

A la hora de adquirir un detector de monóxido de carbono, es importante considerar la relación calidad-precio y elegir un dispositivo confiable. Los precios pueden variar dependiendo de la marca, características y funcionalidades posibles. Algunos modelos básicos pueden encontrarse desde $12.000 hasta $23.000 pesos, mientras que aquellos con características más avanzadas, como pantallas digitales o conectividad inteligente, pueden oscilar entre los $35.000 y $80.000 pesos.

Los precios son variados

Otras formas de evitar esta intoxicación

Especialistas en toxicología del Hospital de Clínicas de la UBA explicaron que esta problemática afecta a más del doble de las personas en las que se diagnostica y un 15% culmina en una enfermedad o muerte, por lo que se le suele llamar el "asesino silencioso". 

Además de las estufas, las hornallas también pueden expulsar monóxido de carbono

"Al aparecer ‘disfrazada’ de otras problemáticas, como una intoxicación alimentaria, suele subestimarse, cuando la realidad es que afecta a unas 40.000 personas y causa el fallecimiento de unas doscientas al año, sostiene el Dr. Gabriel Arcidiacono, jefe de Toxicología Clínica del Hospital de Clínicas de la UBA (MN 117.135).

Si no se desea comprar una alarma que detecte el monóxido de carbono, se pueden realizar las siguientes acciones:

  • Ventilar: el monóxido de carbono es un gas incoloro, inodoro e insípido que necesita un ambiente cerrado para ser tóxico. Por ello se recomienda abrir unos centímetros la ventana en caso de no tener rejillas.
  • Chequeos e instalación a cargo de un gasista: se debe contactar a un gasista matriculado para que haga una revisión periódica a los artefactos de calefacción, al igual que en el caso de querer colocar nuevos equipos.
  • Evitar el uso de hornalla para calefaccionar el hogar y  en caso de utilizarlas, controlar el color de la llama, que debe ser azul para ser segura. Si está amarilla o naranja es un símbolo de mala combustión. 
  • Emplear salamandras y braseros solo durante el día y los generadores eléctricos siempre hay que dejarlos fuera de casa. 

Síntomas de una intoxicación

En ocasiones, los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono pueden confundirse con otras enfermedades, por lo que es importante buscar atención médica si se sospecha de su presencia.

Los síntomas más comunes de intoxicación incluyen dolor de cabeza, náuseas, vómitos, debilidad, confusión, visión borrosa, dificultad para coordinar los movimientos, falta de aire, palpitaciones y respiración rápida. Estos síntomas empeoran en la medida en que se mantienen en el mismo ambiente. En casos graves, la intoxicación puede llevar a la pérdida de conocimiento, convulsiones, arritmias cardíacas, coma y, en última instancia, la muerte.

Es crucial destacar que las mascotas también pueden presentar síntomas de intoxicación por monóxido de carbono, a veces incluso antes que los seres humanos.

El dolor de cabeza es un síntoma común. Foto: Shutterstcok

En caso de presentar alguno de estos síntomas se recomienda asistir a un centro de salud, ya que esta intoxicación puede generar consecuencias a largo plazo. Además, es necesario alertar a los vecinos, puesto que el monóxido de carbono es muy liviano y puede ir de un piso a otro.

El tratamiento de esta afección se centra en la administración de oxígeno, mientras que en casos graves la persona puede ser tratada en terapia intensiva o en una cámara hiperbárica. 

Quien haya sufrido la intoxicación debe seguir con reevaluaciones por toxicología e interconsultas programadas con diferentes especialidades médicas una vez que tenga el alta de internación y a lo largo de mínimamente 40 días (además se dan pautas de alarma a los contactos del intoxicado para que observen y vuelven a consultar lo antes posible). 

"Muchas veces, personas que han tenido pérdida de conocimiento o convulsiones notan la mejoría de los síntomas y deciden no volver a consultar, lo cual es un error”, concluyó Arcidiacono. 

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