El desalentador pronóstico de un investigador frente a los socavones de Chile
En menos de un año, un nuevo socavón en las dunas de Viña del Mar provocó la evacuación preventiva en el edificio Euromarina II, en la zona de Reñaca. Autoridades de la comuna afirmaron a medios de Chile que el hecho ocurrido este fin de semana “es más crítico que lo que vimos antes”, aludiendo a los socavones ocurridos en el 2023 que en el mismo sector afectaron a los edificios Kandinsky y Miramar.
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Este fin de semana se ordenó la evacuación preventiva de 80 residentes del edificio Euromarina II producto de un nuevo socavón causado por las lluvias registradas durante las últimas horas en la Región de Valparaíso. Este incidente es el tercero en menos de un año ya que durante el 2023, se produjeron dos socavones que pusieron en riesgo la estructura de los edificios residenciales de la zona.
"Los socavones se van a seguir produciendo en las zonas donde han construido edificios en el campo dunar. Lo que se modificó es un área muy frágil en términos de dinámica ambiental, su naturaleza es frágil. Un ejemplo es cuando jugamos a hacer castillos de arena en la playa, cuando queremos dañar esa construcción le tirás agua y se rompe el castillo. Estamos frente a una situación similar pero con implicancias más severas", explicó Pablo Osses, académico del Instituto de Geografía (Universidad de Chile) a TVN Chile Noticias 24.
Al ser consultado por las motivos que podrían haber provocado el colapso dijo: "Es una cadena compleja de equivocaciones. Cuando se permite la urbanización sobre estos terrenos se comete el primer error, luego se realizan edificaciones de alta densidad. Se impermeabilizó completamente el campo dunario, eso significa que cuando llovía la arena tenía la capacidad de absorber lentamente el agua, prácticamente no hay escurrimiento y va permeando a su ritmo. Acá ocurre que al estar impermeabilizado, el agua que cae es conducida por las calles y los sistemas de evacuación. Ese agua es conducida desde los cerros, edificios y casas hacia abajo, finalmente colapsan los sistemas porque se saturan los sistemas de evacuación de agua. Se rompen, se filtran, se desbordan y colapsan".
"El agua siempre va a buscar su camino y en algunos casos los desborda. Cualquier unión que no esté bien hecha va a romper o estallar los sistemas debido a la presión hidráulica bajo tierra y lo que vemos en la superficie es resultado de lo que se generó bajo tierra", expresó.
El académico explicó: "Venimos saliendo de 13 años de sequía y gran parte de la infraestructura se desarrolló bajo ese proceso. Nunca habíamos enfrentado este tipo de lluvias, no es que se esté cayendo el cielo sino que estamos en un año normal. Los sistemas están todos en condiciones límites sin testearse, con un desarrollo en tiempo y espacio inadecuado. Las urbanizaciones de la parte más alta están evacuando hacia abajo y no existen normativas aditivas sino individuales. Cada edificio es recepcionado con su sistema de evacuación de agua y lluvias. 10 años después no se piensa en reacondicionar nada, el problema es inorgánico y de lenta solución".
"Hay un impacto tremendo en la destrucción de un ecosistema que es relevante que no se está reconstruyendo. El daño hecho no se recupera. Hay que estar atento a lo que puede pasar las próximas semanas porque la arena está saturada. Toda agua que ingrese va a escurrir. Escurre por las calles, va a los colectores, se rompen y se producen los socavones", agregó Osses.
