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Roberto De Vicenzo, el maestro

Se cumplen 7 años de la partida del maestro Roberto De Vicenzo, un referente absoluto del golf, y que llevó a Argentina a las mejores posiciones en todo el mundo. Agustín Aráoz Terán es golfista y honra su memoria en MDZ.

Hoy se cumplen 7 años del fallecimiento de Roberto De Vicenzo, y vale la pena recordarlo en este nuevo aniversario. De Vicenzo nació el 14 de abril de 1923 en en la ciudad de Villa Ballester, partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires. A los 8 años se inició como caddie en el Club Deportivo Mitre de Villa Ballester; aquella changa era su forma de aportar dinero a un humilde hogar que solo contaba con el sostén económico de su padre, pintor. Cargando palos de golf y recogiendo pelotitas, nació el amor de De Vicenzo por el Golf, un amor incondicional al cuál le dedico toda su vida y lo convirtió en el mejor golfista de la historia latinoamericana.

 En 1933 jugó su primer torneo de caddies en el mismo club donde trabajaba

Con 15 años recién cumplidos, en 1938 debutó como profesional, participando de los primeros 36 hoyos del Abierto de la República Argentina en Ituzaingó. En 1942 como asistente de Armando Rossi, llegó al Ranelagh Golf Club de Berazategui, en donde conoció a su esposa e inició su carrera ascendente como golfista. Roberto De Vicenzo ganó 230 torneos alrededor del mundo, incluidos cuatro torneos del PGA Tour y el Abierto Británico. Se pueden mencionar sus grandes actuaciones en el Senior PGA Tour, donde conquistó tres veces el Liberty Mutual Legends of Golf, y el primer U.S. Senior Open en 1980. Además, triunfó en el PGA Seniors Championship de 1974, y representó al país 17 veces en la Copa Canadá y en la Copa Mundial de Golf, llevando a la Argentina a la victoria en 1953.

De Vicenzo nació el 14 de abril de 1923 en en la ciudad de Villa Ballester.

De aquellos títulos, merece destacarse el Open Británico, que lo ganara un 15 de julio de 1967. En un final dramático, el argentino superó por dos golpes al estadounidense Jack Nicklaus, uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Hasta la fecha ningún otro latinoamericano lo pudo ganar; quién más cerca estuvo, fue el tucumano Andrés “Pigu” Romero en la edición del año 2007.
Entre los reconocimientos más importantes que recibiera en Argentina, se destacan el Premio Olimpia de Oro en 1967 y 1970; como el Premio Konex de Platino como el mejor golfista de la historia de la Argentina, otorgado por la Fundación Konex, en 1980.

Roberto representó y dejó a la Argentina en la cima del golf mundial

Con sus trofeos y carisma, De Vicenzo popularizó el golf en Argentina, que engendró luego a otros destacados golfistas como Vicente Fernández, Eduardo Romero, Ángel Cabera, Andrés Romero, Augusto Núñez, Nelson Ledesma, Emiliano Grillo entre otros muchos. Por si había duda, el año 1999 el Círculo de Periodistas Deportivos Argentinos lo considero como uno de los cinco más grandes deportistas argentinos del siglo XX (junto a Juan Manuel Fangio, Diego Maradona, Carlos Monzón y Guillermo Vilas). Y desde 1989 forma parte del Salón de la Fama del Golf Mundial.

Roberto representó y dejó a la Argentina en la cima del golf mundial.

Roberto De Vicenzo fue inmenso y no sólo por sus logros profesionales

Porque la grandeza de un deportista no se construye solamente levantando trofeos, sino también por los valores que éste encarna. En varias ocasiones manifestó, que el golf le enseñó a respetar las instituciones porque lo tomó como una escuela de vida; y valla sino lo predico el mismo luego con su vida. Hay un hecho que trascendió el mundo del golf y hasta el día de la fecha genera asombro por lo magno de su conducta y cierta pena por lo ocurrido. Corría el año 1968, y se disputaba el primer torneo Mayor del PGA Tour, el Masters de Augusta. En aquella edición resignó la posibilidad de un desempate por el primer puesto al comprobarse que Tommy Aaron, su compañero de juego aquel día final quién le llevaba el registro de sus golpes- se equivocó al anotarle un 4 en lugar de un 3 en el hoyo 17, lo que totalizaba una vuelta de 66 golpes y un score de 278 (-10).

Roberto De Vicenzo ganó 230 torneos alrededor del mundo

De Vicenzo, quien firmó y presentó la tarjeta, advertido del error en su anotación, no culpó ni a Aaron ni al comité, que se limitó a aplicar las reglas. Sólo esbozo una frase que quedó para la historia: “¡Que estúpido soy!”. Ese día De Vicenzo levantó la copa de la honestidad y humildad. En aquel contexto, en una entrevista dijo textualmente: “Con la trampa le sacas algo al otro y te sacas todo a vos mismo. Una trampa anula todo lo bueno que pudiste haber hecho antes. Si se respetaran reglas, reglamentos y leyes, el mundo sería mejor y la vida resultaría más agradable. Hay que ser correcto, aunque a veces no te convenga o te duela".

De Vicenzo levantó la copa de la honestidad y humildad

Gracias Roberto De Vicenzo por tu ejemplo, por ese golf exquisito que jugaste, por tu integridad y humildad.

Agustín Aráoz Terán.

* Agustín Aráoz Terán, golfista aficionado.