25 de Mayo

Más allá de la escarapela, una fiesta de la libertad y la responsabilidad

La democracia, la justicia social, el bien común y la libertad, no son un regalo, sino una conquista que debemos defender y construir día a día, inspirados en los valores de la gesta de Mayo.

Maria Alejandra Muchart sábado, 25 de mayo de 2024 · 07:00 hs
Más allá de la escarapela, una fiesta de la libertad y la responsabilidad
El 25 de Mayo nos invita a renovar nuestro compromiso con la construcción de una Argentina más justa, libre y fraterna. Foto: MDZ

El 25 de Mayo de 1810 no es solo una fecha patria en Argentina, es un grito de libertad que resuena en el alma de cada argentino. Un clamor popular que, enmedio de la incertidumbre y la opresión, se alzó con la fuerza de la unidad y la esperanza para forjar un destino propio. Este día no celebra la mera ruptura con España, sino el nacimiento de una voluntad: la de ser artífices de nuestro propio destino. Desde una perspectiva demócrata cristiana, esta fecha cobra especial relevancia.

La Revolución de Mayo, si bien no estuvo explícitamente fundada en la doctrina social de la Iglesia, se nutrió de valores cristianos profundamente arraigados en el pueblo:

El 25 de Mayo de 1810 no es solo una fecha patria en Argentina, es un grito de libertad que resuena en el alma de cada argentino.
Foto: MDZ.
  • Dignidad de la persona: el Cabildo Abierto del 22 de mayo, donde el pueblo se hizo presente a través de sus representantes, refleja la importancia que desde el inicio se le otorgó a la participación ciudadana, reconociendo la dignidad intrínseca de cada individuo y su derecho a ser escuchado.
  • Bien común: la lucha por la independencia no fue un acto egoísta, sino un anhelo por construir una sociedad más justa y equitativa para todos. Un anhelo que aún hoy nos impulsa a trabajar por el bien común, buscando el desarrollo integral de todos los argentinos.
  • Solidaridad: la gesta de Mayo nos recuerda que la construcción de una nación es una tarea conjunta. La unidad del pueblo, manifestada en la Plaza de Mayo, nos enseña que la solidaridad y la fraternidad son pilares fundamentales para superar las dificultades y alcanzar el progreso colectivo.

Sin embargo, el 25 de Mayo no se limita a un recuerdo glorioso del pasado.

El Cabildo Abierto del 22 de mayo, donde el pueblo se hizo presente a través de sus representantes, refleja la importancia que desde el inicio se le otorgó a la participación ciudadana.
Foto: MDZ.

Es una invitación constante a la reflexión y la acción

  • Defensa de la libertad: la libertad conquistada en 1810 exige una defensa diaria. La defensa de las instituciones democráticas, la libertad de expresión, la justicia social, son tareas que nos interpelan como herederos de esa gesta.
  • Compromiso ciudadano: así como el pueblo se congregó en la Plaza de Mayo en 1810, hoy somos llamados a ser protagonistas de nuestra historia. Participar en la vida política, trabajar por el bien común, promover la justicia social y la solidaridad, son maneras concretas de honrar el legado de aquellos patriotas.

El 25 de Mayo nos invita a renovar nuestro compromiso con la construcción de una Argentina más justa, libre y fraterna

A honrar el sacrificio de aquellos que nos precedieron, no con una mera celebración, sino con la convicción de que el futuro se construye con la participación activa y responsable de todos.

María Alejandra Muchart.

* María Alejandra Muchart, Abogada, Magister. Presidente Partido Demócrata Cristiano- CABA.

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