Vialidad

Cuidado al volante: las consecuencias de la falta de buena visión y su influencia en la siniestralidad

Héctor "Buddy" Roitman, experto en seguridad vial, habló con MDZ Radio 105.5 FM y explicó las repercusiones de una visión deficiente y su impacto en los accidentes de tránsito.

Redacción MDZ
Redacción MDZ miércoles, 22 de mayo de 2024 · 16:39 hs
Cuidado al volante: las consecuencias de la falta de buena visión y su influencia en la siniestralidad
Tener una buena visión reduce el riesgo de accidentes Foto: Shutterstock

La buena visión es crucial para la seguridad vial ya que le permite al conductor percibir y reaccionar adecuadamente ante los diversos estímulos de la carretera. Una visión deficiente puede dificultar la identificación de señales de tránsito, peatones y otros vehículos, aumentando el riesgo de accidentes. Sin embargo, la agudeza visual del conductor no es el único factor fundamental en la conducción; hay otros elementos igualmente importantes que influyen en la capacidad de un conductor para ver y reaccionar adecuadamente en la vía pública.

En diálogo con MDZ Radio 105.5 FMHéctor "Buddy" Roitman, experto en seguridad vial, explicó las consecuencias de la falta de buena visión o de falta de iluminación en la conducción y su influencia en la siniestralidad.

El ojo humano desempeña un rol clave en la conducción de los individuos. Roitman compartió información de suma importancia para tener en consideración acerca del envejecimiento y la influencia que tiene en la visión: "Cada 13 años se produce un decaimiento de la visión. Hay una curva que va creciendo, empieza los 30 años y ya para cuando llega a los 70 te muestra que la cantidad de luz que vos necesitas para identificar un objeto determinado va creciendo hasta las nubes. A mayor edad se necesita mucha mayor iluminación para ver un objeto determinado. Se duplica la cantidad de iluminación que se necesita para visibilizar un objeto cada 13 años". 

De qué otra forma puede verse afectada la visión

El especialista señaló que "muchas veces uno ve la figura adivinada de una persona a través del movimiento de las zapatillas. Esto es lo que ve verdaderamente un conductor cuando va circulando y de repente tiene que ver con qué anticipación detecta una persona que está caminando por el borde de la ruta o aún por la banquina".

"Para saber cuántos metros se avanza en un segundo, tenemos que hacer un cálculo. Por ejemplo, si el vehículo va a 90 k/h, debe dividirse ese número por 3,6 y le va a dar 25, esa es la cantidad de metros que avanza en un segundo. Entonces, si la visual está en que no podes ver más de 50 metros hacia adelante, mientras avanzas con tu auto estás viendo a dónde vas a estar llegando dentro de un segundo. Resulta que el tiempo de reacción de un conductor es de un segundo y medio para reaccionar, sumado al tiempo para frenar el vehículo y el reaccionar del individuo. Entonces, entre que ves a la persona y empezás a reaccionar, ya no llegas. Lo mismo pasa cuando hay animales sueltos sobre la ruta", detalló.

Se debe tener precaución con la velocidad en la conducción.

"Buddy" Roitman advirtió que "el problema que surge cuando vas cada vez a mayor velocidad es que se te va produciendo un efecto túnel. Acá hay un tema de concentración visual, recibís tanta información cuando vas avanzando rápido que, de forma simultanea, vas a ir desechando esa información que no es útil para la función que está cumpliendo tu cerebro en ese momento. Cada vez que vas recorriendo más metros, vas recibiendo más información y el cerebro no puede procesarla, entonces lo que va haciendo es achicar el campo visual. Entonces, cuando manejas a mucha velocidad a lo mejor tenés 45 o 50 grados de campo visual, básicamente no te enteras de lo que está pasando a tu alrededor".

"Este es uno de los primeros efectos notables, es una deficiencia ya que lo hace nuestro cerebro para protegerse. Cuanto más rápido va manejando, más se necesita que empieces a mirar para los costados para suplir esa deficiencia", sumó.

Para concluir, el experto en seguridad vial aclaró que "un 90% de la información que captamos cuando estamos manejando llega a través de la visión. Un 10% nada más está dado por otros efectos, como por ejemplo el ruido, las vibraciones, entre otros". Y enfatizó sobre un punto: "En la conducción nocturna tenemos un problema de defecto de información, ya que te llega solamente un 40% de la existente en tu entorno. Ésta se capta a través de la iluminación de tu vehículo, y encima es muy deficiente porque la luz baja ilumina entre 35 y 40 metros hacia delante. Entonces, por ejemplo, a 120 k/h avanzas 33 metros en un segundo, es decir, si las luces te iluminan a 35 metros, lo que estás viendo hacia adelante es lo que va a pasar dentro de un segundo y ya no tenés tiempo ni siquiera de terminar de apretar el freno". 

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