Invierno

Ola polar: advertencia de los médicos por el aumento de las intoxicaciones por estufas

Especialistas lanzan las primeras alertas por los riesgos de intoxicaciones por monóxido de carbono. Afecta a unas 40.000 personas al año y causa alrededor de 200 muertes.

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MDZ Sociedad lunes, 20 de mayo de 2024 · 03:43 hs
Ola polar: advertencia de los médicos por el aumento de las intoxicaciones por estufas
Antes de encenderse, las estufas deben someterse a un proceso de mantenimiento. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Con el otoño, llegan los primeros fríos del año y se vuelven a utilizar elementos de calefacción en las casas, oficinas y espacios comunes. Chequear las condiciones y el correcto funcionamiento de las estufas resulta clave para evitar la intoxicación por monóxido de carbono. Más del 15% de los casos terminan en enfermedad o incluso en muerte.

En ese sentido, especialistas del Hospital de Clínicas de la UBA lanzaron una serie de recomendaciones para afrontar este peligro muchas veces invisible.

“La repercusión de la intoxicación por monóxido de carbono puede afectar a más del doble de las personas que se diagnostican con la enfermedad. Es un problema grave que los especialistas advierten que se subestima y que, de hecho, se reporta menos de la mitad de los casos ya que las manifestaciones no son específicas y se las suele confundir con otras enfermedades, lo que nos lleva muchas veces a no sospechar la intoxicación”, resalta el Dr. Gabriel Arcidiacono (MN: 117135) , jefe de Toxicología del Hospital de Clínicas de la UBA.

Se le denomina ´el asesino silencioso´ porque se trata de un gas invisible, sin olor que no irrita y se genera tras una combustión incompleta de gas de cocina, madera, carbón, nafta, gasoil y kerosene entre otros. Antes de que llegue el invierno y bajen aún más las temperaturas, es crucial intensificar las medidas de prevención y buscar ayuda médica si se sospecha de una intoxicación.

Ornallas para calefaccionarse: un riesgo en potencia.

“La intoxicación por monóxido de carbono se suele “disfrazar” con otras enfermedades, como una intoxicación alimentaria, cuadros gripales, migraña, cólicos del lactante, etc… lo que lleva a que se subestime su gravedad. Esta problemática afecta a unas 40,000 personas al año y causa alrededor de 200 muertes, según el especialista. Los niños, ancianos, personas con enfermedades crónicas son los más susceptibles a la intoxicación”, enfatiza el profesional.

Cuáles son los síntomas más comunes

Los síntomas más comunes de la intoxicación por monóxido de carbono incluyen dolor de cabeza, náuseas, vómitos, debilidad, confusión, pérdida de conocimiento, convulsiones, marcha inestable, dolor en el pecho, dificultad para respirar y sensación de debilidad. Es crucial estar atento a estos signos, especialmente si se está en un ambiente cerrado con artefactos que generan este gas y más aún si son varias las personas con síntomas que se encuentran en el lugar.

¿Qué hacer en caso de intoxicación?

Ante la sospecha de intoxicación por monóxido de carbono, es vital que todos los habitantes del domicilio acudan de inmediato a un centro de salud cercano (muchas veces solo acuden los que tienen más síntomas y otros se quedan, inadvertidamente, con la fuente y con el riesgo de una intoxicación grave). El tratamiento temprano puede prevenir complicaciones graves a largo plazo. El oxígeno es fundamental en el tratamiento inicial, y en casos graves, se puede requerir terapia intensiva o el uso de una cámara hiperbárica.

Además, es importante informar a otras personas que hayan compartido el espacio y a vecinos del mismo piso y los superiores, ya que el monóxido de carbono puede propagarse fácilmente entre los pisos del edificio porque tiende a elevarse al ser menos denso que el aire (o sea, más liviano). El seguimiento médico es crucial incluso después del alta hospitalaria, para asegurar una recuperación completa y evitar recaídas.

El Dr. Arcidiacono subraya la importancia de no subestimar los síntomas ni posponer la consulta médica después de una intoxicación, ya que esto puede tener consecuencias graves para la salud a largo plazo como problemas neurológicos. Por otro lado, sostiene que los saturometros u oxímetro de pulso, que muchos tienen en los hogares, no sirven para descartar la intoxicación.

¿Cómo prevenir la intoxicación por monóxido de carbono?

  • Mantenimiento por profesionales: es esencial que un gasista matriculado revise periódicamente los artefactos de calefacción y que se contrate a un profesional para la instalación de nuevos equipos.
  • Ventilación adecuada: es fundamental permitir la circulación de aire en los espacios donde se utilizan artefactos que puedan generar monóxido de carbono. Si no hay rejillas de ventilación, se deben dejar las ventanas abiertas al menos unos centímetros para evitar la acumulación de gases tóxicos.
  • Uso responsable de hornallas: las hornallas no deben usarse como fuente de calefacción. Si se utilizan, es importante verificar el color de la llama; debe ser azul para indicar una combustión segura.
  • Cuidado con salamandras, braseros y generadores eléctricos: estos dispositivos deben usarse con precaución.
  • Los generadores siempre deben encenderse afuera del hogar (muchos casos no quieren ponerlo afuera de las casas por miedo a que se los roben), incluso tampoco se recomienda en los subsuelos, ya que el gas puede distribuirse, por ser menos denso que el aire, y llegar a otras habitaciones e intoxicar a sus habitantes. 
  • Los braseros se emplean en ambientes que permitan circulación de aire, dejando abiertas las ventanas por lo menos 5 centímetros, para evitar la acumulación de monóxido de carbono en el aire interior. Calentar la habitación y luego retirar el brasero antes de ir a dormir, no dormir con el brasero encendido.
  • Calefones, estufas y calderas: los calefones son la fuente de la mayoría de intoxicaciones. No pueden estar en el baño. Las calderas también pueden ser fuente de intoxicación si no tienen un buen sistema de liberación de gases
  • Escape de vehículos: se recomienda no dejarlos encendidos en espacios cerrados
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