Diario Los Andes: historia y noticias que surcaron tres siglos
El primer periódico mendocino fue “El Termómetro del Día”. Apareció un 20 de mayo de 1820. Solo se imprimieron siete números, contaba con cuatro páginas y salía solamente el domingo. Fue impreso en la imprenta que había llegado a Mendoza tras el pedido de San Martín al director supremo Pueyrredón.
San Martín ya percibía la relevancia de la comunicación para mantener informado al pueblo y lo necesario de sostener la moral ciudadana en tono optimista con noticias de alto impacto patriótico. Será en esa imprenta donde se logró estampar el primer impreso que circuló en Cuyo cuando se dio a conocer al pueblo la trascendental victoria en la batalla de Chacabuco (12 de febrero de 1817). La bajada de línea sanmartiniana fue clara: sembrar una opinión favorable hacia la gesta emancipadora, determinando lo comunicacional como una herramienta estratégica en la campaña del ejército libertador. Será por eso que desde un primer momento al lado de su comando militar ya había empíricos especialistas en comunicación. En el fondo, el periodismo nació históricamente siendo intencional, porque siempre se estará luchando por algo.
Adolfo Calle, su lucha y la fundación de Los Andes
La familia Calle tenía mucho recorrido en el campo periodístico antes del nacimiento de Los Andes. José Lisandro Calle Moyano nacido en 1796 se había iniciado en el rubro a los veintinueve años cuando fundó el “Eco de los Andes” (23 de setiembre de 1824) de neta orientación unitaria junto con el gran poeta mendocino Juan Gualberto Godoy (el mismo que con el posible seudónimo de “Juan Sin Ropa” venció en una legendaria payada a Santos Vega). Pero también colaboraban en el emprendimiento: Francisco de Borja Correas y el boliviano José María Salinas que había sido secretario de Simón Bolívar (y será una de las primeras víctimas de las persecuciones a periodistas en la América que buscaba su emancipación. Al volver Salinas a su país se pronunció como congresal constituyente en 1829 a favor de las ideas republicanas, siendo monstruosamente asesinado por sus opositores. Fue arrastrado por dos caballos, después de haberle arrancado los ojos, cortado la lengua, cercenado los diez dedos de las manos y abrirle el pecho para arrancarle el corazón, tirándoselo a los perros para que se lo comieran).
Mientras tantos José Lisandro Calle había emigrado a Chile por cuestiones políticas y fundaba, junto a otros, “El Mercurio” (1827). Pero además fue el autor del primer libro impreso en Mendoza por la Imprenta Lancasteriana: “Memoria sobre los acontecimientos más notables de la provincia de Mendoza en 1829 y 1830”, donde reseñará el período de gobierno del general Rudecindo Alvarado y sus pujas con el fray Aldao.
Desde esa huella vendrá el fundador de Los Andes: Adolfo Calle. Nacido el 9 de julio de 1854 y testigo directo del devastador terremoto que azotó Mendoza en marzo de 1861, muriendo su madre (Constancia García) y según algunas crónicas, diez de sus once hermanos. Tremendo. Su padre Francisco Estanislao Calle fallecerá a los pocos meses.
Así, Adolfo Calle con solo seis años (huérfano) quedará bajo la tutela de la familia del general Wenceslao Paunero. En el marco de esa coyuntura partió a Buenos Aires. Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires donde se vinculó con la selecta juventud capitalina porteña. El fundador de “La Prensa”, José Camilo Paz, lo empujará al periodismo, escribiendo sus primeras notas en dicho diario liberal. También incursionará en la acción militar como soldado de Mitre en medio de las intestinas luchas internas del país. Luego partirá a Córdoba para concluir sus estudios de abogacía, causando sensación su vanguardista tesis doctoral sobre el divorcio vincular y el voto universal. Regresará a Mendoza. Tendrá una corta participación en el periódico “El Artesano” y en 1883 fundará Los Andes.
Mendoza de 1880
“El Constitucional” (1852-1884) se había convertido en el gran diario mendocino del siglo XIX. Iniciaba “El Constitucional” el tiempo de “los diarios de empresa”, pero ostentando siempre desde su editorial e información una clara orientación partidaria. Estuvo en circulación 32 años y fue un pionero impulsor de la periodicidad cotidiana. Terminó saliendo “a diario”. Pero será clausurado con la llegada de Rufino Ortega al poder en 1884.
Por ese tiempo era evidente que los diarios mendocinos actuaban como verdaderas tribunas políticas. Cada gobernador que llegaba fundaba su propio diario partidario. En frente, como era lógico de esperarse, siempre se erigía una voz opositora que se plasmaba en el papel. Así nacerá diario Los Andes, con el claro objetivo de sostener la candidatura al Congreso de la Nación del hacendado, intelectual y docente Rodolfo Zapata (1857 – 1908), hijo del constituyente mendocino Martín Zapata cuando se sancionó la Constitución de 1853.
Por ese entonces el “grupo Calle” de Los Andes será un abierto opositor al gobernador Ortega y al ministro Bermejo, como también la enemistad política y personal será acérrima con el presidente de la cámara, Tiburcio Benegas, y con la figura preponderante de ese tiempo: Emilio Civit. A tal punto llegará el encono, quedando marcado a fuego en la memoria colectiva mendocina, la anécdota real de que por esas épocas diario Los Andes nunca mencionaba a Emilio Civit en sus páginas. Ni aún en cuestiones netamente menores. Los ejemplos que citaremos forman parte ya del legendario folclore popular cuyano: “Hubo un accidente fatal en la intersección de Granaderos y prolongación Sarmiento” o “El desfile de carruajes se efectuará por la vía que conduce a los Portones del Parque San Martín”, obviando siempre escribir el nombre de Civit.
Comenzará saliendo martes, jueves y sábado de tarde. Su primera sede será en calle Buenos Aires. Desde 1885 estará en calle San Juan y Lavalle hasta 1927, cuando se trasladará a su espacio actual sobre avenida San Martín 1049. Su tamaño de página sábana lo acompañará desde 1887.
“Hacía 1900, Los Andes comenzó a utilizar los servicios de la agencia internacional Havas, la primera del mundo, y en 1919 contrató a Associated Press. Con posteridad (1930) aparecieron páginas destinadas a San Juan, San Luis y San Rafael. En estos lugares se abrieron agencias y las noticias empezaron a tomar un tono regional. En lo que hace a la impresión, ya en 1939 contaba con una rotativa que podía lanzar 40.000 ejemplares por hora”. (Gastón Bustelo y Alejandra Rossignoli: “Los Medios de Comunicación. De la primera imprenta a los multimedios”).
Aquella agenda de los mendocinos
Desde sus comienzos, Los Andes fue testigo y protagonista de la historia mendocina y reflejó como pocos los cambios sociales, empresariales y tecnológicos de Mendoza, Cuyo, Argentina y el mundo. Indudablemente Los Andes fue un indiscutido formador de la opinión social mendocina, estableciendo en parte la agenda política diaria e influenciando a los distintos sectores dirigentes. En tiempos supo actuar como una necesaria barrera contenciosa contra los atropellos por parte de los poderosos. Es recordada su posición valiente incorporando a Florencia Fossatti al periódico cuando esta fue cesanteada de la carrera docente por el “lencinismo” o el apoyo que desde sus páginas le brindaron a Angélica Mendoza, representante del Partido Comunista Obrero, en su intentó por ser la primera mujer en pretender llegar a ser presidente de la nación enfrentando a Yrigoyén. Como también en otros momentos, su silencio ante los abusos dictatoriales y “manganetas” judiciales o políticas fue aturdidor. Un ejemplo puntual fue cuando ignoró con mucho de complicidad, la detención de periodistas de su medio como fueron el caso de Rafael Morán, Norma Sibilla y Antonio Di Benedetto.
A las puertas del siglo XIX
“Mucha agua pasó bajo el puente” desde aquella primera editorial fundadora: "El diario nace en el seno del pueblo y se dispone a vivir con el aliento popular" (Adolfo Calle). Atrás quedaron las pizarras sobre avenida San Martín cuando la gente se agolpaba para leer las noticias, y muy lejos quedó aún, el potente sonido de la sirena que alertaba sobre algún hecho trascendente. Muchos todavía recuerdan cuando ese 20 de julio de 1969 Los Andes con su ruidosa alarma le avisó a la ciudad de Mendoza que el hombre había llegado a la luna.
En 1997 Los Andes se asoció con Clarín y La Nación, quedando solo Elvira Calle de Antequeda como única socia accionista de la familia. Indudablemente la etapa de esa empresa familiar centenaria había concluido.