Obras demoradas, mala administración y un choque insólito para los especialistas
El choque de tren en el puente ferroviario de la línea San Martín en el barrio porteño de Palermo dejó más de una decena de heridos y se corroboró que no hubo fallecidos en el lugar. Se entiende que puede haber riesgo de derrumbe en el antiguo puente y especialistas sostienen que es "insólito que entre tres gremios no detecten un furgón detenido en las vías".
MDZ tuvo acceso a personal profesional que trabajó en obras de infraestructura de Trenes Argentinos y apuntaron contra la gestión que se hizo sobre los distintos trabajos que requerían las líneas de tren: " En la Administración de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), que son los que deberían encargarse de estas cosas, se había adoptado la visión de que nada de lo que existe es útil. Para ellos todo lo existente había que demolerlo y reconstruirlo, con cargas de diseño que en Argentina jamás se podrían obtener".
Esta motivación de ADIF sería la que llevó al desfinanciamiento del mantenimiento de cosas que apuntaban a reemplazarse en su totalidad, pero la Operadora Ferroviaria Sociedad del Estado (Sofse) fue la que mantuvo el estado de los puentes ferroviarios, llamados en el rubro "obras de arte". "Lo que baja la velocidad es que las obras de arte tienen entre 80 y 120 años, y están casi todos precaucionados", con respecto a que la tren no iba a gran velocidad a pesar de ser zona urbana.
Con respecto al trabajo de Sofse, uno de los exempleados de Trenes explicó: "Al tener un presupuesto despreciable frente a ADIF, tenía que pensarse cada peso que se quería gastar. Así nació la Gestión Técnica de Obras de Arte, que, sin nada, logró hacer un sistema de evaluación del estado de infraestructura y dar mantenimiento y soporte a las Obras de Arte a todo pulmón". Además, agregó que "es un trabajo de hormiga que debe llevar aproximadamente diez años, y que recién para el 2021/2022 logró ser escuchado por CNRT. ADIF jamás dio pelota", y sentenció que "el sistema tiene décadas de abandono, hoy no es que esté mal o que esté bien, es que no sabemos en qué situación está".
¿Hace cuánto no hay renovación en los trenes?
Sobre la historia de las renovaciones, otro ingeniero civil que trabajó para Trenes Argentinos marcó que "en los noventa se renovaron algunos coches con las concesiones y fue la última vez que se renovó algo hasta que pasó lo de Once y Castelar, que se retiraron las concesiones". Por otro lado, destacó que "lo que hoy se conoce como Belgrano Norte es la empresa a la que mejor le fue, y tiene un servicio bastante bueno. La línea Urquiza no está tan mal, aunque no queda claro si el concesionario se la quiere sacar de encima o no".
En línea con la renovación que sufrieron las líneas nacionalizadas tras la caída de Trenes de Buenos Aires, "solamente se renovaron mediante intervención estatal del 2012 en adelante, con negociados, sobreprecio, cartelización y demás". Además, sostuvo que lo insólito del accidente es que no hubiera ninguna información sobre el estado de la vía, sobre si se podía circular o no y cómo pueden tres gremios distintos operar allí sin poder identificar la presencia.
Reclamo sindical y la sospecha de los especialistas
Omar Maturano, líder de La Fraternidad (gremio de maquinistas), destacó que “hace diez días que estamos trabajando así porque se roban los cables de señalamiento y, bueno, estamos reclamando hace diez días que los reparen, pero no hay repuestos. Hay una degradación total de la empresa. No solo los repuestos para el señalamiento faltan, sino también para los trenes y los coches”, aunque nunca hicieron mención a esto ni en la manifestación del Día del Trabajador ni durante la jornada del paro general.
“La información es que había una locomotora detenida, sola. Se le dio vía libre escrita al conductor que venía con pasajeros, se encontró con la locomotora y chocaron”, relató Maturano a Radio 10 tras el accidente en Palermo. En la misma línea agregó: “Me acuerdo que estaba todo apagado, todas las señales, por el robo de cables”.
Todos los profesionales consultados por este diario coinciden en la falta de mantenimiento, pero no como algo nuevo como señala Maturano, sino como algo sistemático desde hace años. Además, marcaron que el accidente fue insólito y no debe descartarse cierta intencionalidad con bajo riesgo de daños colaterales, pero no pudieron establecer un móvil claro al ser consultados. En lo que sí coincidieron es en que las obras se hacen como se pueden, con grandes falencias por falta de dinero y muchas veces motivadas por intereses políticos y sin tener en cuenta la planificación que llevan adelante los distintos profesionales que trabajan para Trenes Argentinos.

