Nace o se hace: la compleja realidad del comportamiento delictivo
La reciente ola de violencia en Argentina ha reavivado el debate sobre la naturaleza de la delincuencia. ¿Son estos actos el resultado de una predisposición innata o son más bien el producto de un entorno social fallido?. Para abordar esta pregunta, es necesario analizar dos casos recientes: el crimen del playero en Rosario y las acciones de los conocidos “hermanos Macana” en La
Plata.
-
Te puede interesar
Anses hoy: quiénes cobran este viernes 27 de marzo según el DNI
El caso de Rosario:
Un joven playero fue asesinado brutalmente, un acto que parece ser parte de un mensaje mafioso contra el gobierno local. El presunto asesino, un adolescente, ha sido detenido, lo que ha llevado a discusiones sobre la edad de imputabilidad y la efectividad del régimen penal juvenil.
Los hermanos Macana:
En La Plata, un grupo de menores con un historial de casi 100 entradas a la comisaría, han sido protagonistas de múltiples robos. Su conducta plantea interrogantes sobre la eficacia de las medidas correctivas y preventivas actuales.
¿Qué dice la Criminología?
La criminología moderna sugiere que tanto la genética como el entorno juegan roles significativos en la conducta delictiva. No es una cuestión de blanco o negro, sino más bien un espectro de grises donde diversos factores interactúan.
Factores Biológicos:
- Genética: Estudios han encontrado correlaciones entre genes específicos y comportamientos agresivos o antisociales. Sin embargo, la genética no determina el destino criminal. Autores como Raine (2013) y Eysenck (1977) han demostrado que la influencia genética es solo un factor de riesgo, no una causa definitiva.
- Neurología: Anomalías en el funcionamiento cerebral, como la disfunción del lóbulo frontal o la amígdala, pueden predisponer a la impulsividad, la falta de empatía y la agresividad, aumentando el riesgo de comportamiento delictivo. Adrian Raine (1993) ha realizado importantes investigaciones en este campo.
Factores Ambientales:
- Familia: la dinámica familiar juega un papel crucial. La negligencia, el abuso, la violencia intrafamiliar y la falta de apoyo emocional pueden empujar a los niños hacia la delincuencia. Bandura (1977), con su teoría del aprendizaje social, y Hirschi (1969), con su teoría del control social, enfatizan la importancia de la familia en la formación moral del individuo.
- Entorno social: la pobreza, la falta de oportunidades educativas, la exposición a la violencia y la pertenencia a grupos criminales son factores ambientales que pueden aumentar la probabilidad de cometer delitos. Distintas teóricas criminológicas han comprobado la influencia del entorno social en la conducta delictiva.
En conclusión:
La delincuencia no tiene una causa única, sino que es el resultado de una compleja interacción entre la genética y el entorno.
La predisposición genética puede aumentar el riesgo de conductas criminales, pero no son definitivas ni absolutas.
Las circunstancias sociales, como el ambiente familiar y el contexto socioeconómico, tienen una influencia más directa y significativa en la conducta de un individuo.
Tanto la naturaleza como la crianza son fundamentales para entender la trayectoria criminal de una persona.
* Lic Eduardo Muñoz. Criminólogo y criminalista. Especialista en prevención del delito. Consultor de seguridad integral
emunoz.seg@gmail.com