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Malvinas: conociendo a sus protagonistas

En todos estos años mucho es lo que se ha dicho y escrito sobre Malvinas. En esta oportunidad nos encontramos con Víctor Hugo Rodríguez.
El teniente coronel Víctor Hugo Rodríguez, es especialista en inteligencia, empresario, en este momento, con 73 años.  Foto: Gentileza
El teniente coronel Víctor Hugo Rodríguez, es especialista en inteligencia, empresario, en este momento, con 73 años.  Foto: Gentileza

Pero conocer sus protagonista, esos hombres argentinos que todo lo dieron y aún lo siguen dando, es un tesoro que no debemos perder. 

¿Quién es Víctor Hugo Rodríguez? 

El teniente coronel Víctor Hugo Rodríguez, es especialista en inteligencia, empresario, en este momento, con 73 años. 

¿Cuántos años de formación tuvo en el Ejército Argentino?

Desde el punto de vista de la formación, estuve 26 años en el ejército. Llevaba, en el momento de entrar en combate, una formación de 15 años. Realmente, el ejército me había formado muy, pero muy bien, en cuanto al entrenamiento, a las prácticas, a la seguridad, al profesionalismo. Yo, cuando entro en combate, era un buen profesional, preparado por el ejército argentino así que  estaba muy en claro. 

¿Dónde fue destinado?

Bueno, fui destinado al regimiento 3 de infantería general Belgrano, de La Tablada. En ese momento, yo estaba haciendo la escuela de inteligencia, por lo tanto, percibía, creía, apreciaba o quería que me manden a un estado mayor donde yo pueda llevar adelante mi corta experiencia como oficial de inteligencia, pero no fue así. Cuando me presenté, me dieron el puesto más bajo que le pueden dar a un oficial, que es jefe de una sección de tiradores de una sección de infantería. La verdad es que con tantos años de formación, donde había sido jefe de 300, 400 soldados, que me den 50 soldados no fue bueno para mí. Yo creía que tenía una preparación superior para un oficial que, por ejemplo, ponían en ese puesto a un oficial recién salido del Colegio Militar de la Nación.

Desde el punto de vista de la formación, estuve 26 años en el ejército.

 Bueno, me equivoqué. Fue lo más importante y trascendente, la misión más importante y trascendente que me dieron en su vida. Tuve la oportunidad de comandar a mi tropa en combate y realmente fue un desafío muy grande porque yo era un oficial paracaidista que recién llegaba a la unidad, con soldados que habían estado prácticamente en una estudiantina de preparación de un año completo en el año 81. Y que ahora estaban siendo llamados para ponerse ahora a órdenes mías. Ellos no me conocían. Yo no los conocía. No conocían mis capacidades, mis debilidades, mi fortaleza y yo tampoco nada de ellos. No sabía si era un buena persona, mala persona y sin embargo, me los dieron para comandarlos en el combate. Por lo tanto, desde el minuto que me hice cargo, tomé el cabo de cabo rabo a ese toro salvaje que me daba porque eran soldados que estaban volviendo después de haberse ido este en el mes de diciembre y eran llamados nuevamente, venían con pelo largo y bueno, tuve el honor y la gloria de poderlos conducir y preparar durante la paz en Malvinas para entrar definitivamente en combate. 

¿Qué edad tenía cuando fue a Malvinas?

Tenía 33 años, cuatro hijos y estaba casado con Graciela, mi esposa, que al día de hoy estamos cumpliendo 50 años de casados.

¿Cómo se prepara a un soldado para lograr el grado de arrojo que demostraron esos jóvenes hombres argentinos?

El ejército te prepara con un profesionalismo muy severo, muy serio... Lo más importante que uno tiene en la formación, es el concepto disciplinario, del cumplimiento de la orden del superior, pero aparte de eso, está la conjunción y la percepción clara de que uno está escribiendo historia. No era nada más grande y trascendente para el soldado darse cuenta de que estaba peleando por las Islas Malvinas, añorada desde la escuela primaria nuestra añorada, por punto de la historia y por sobre todo habíamos roto contundentemente las cadenas de opresión del 2 de abril, no solamente de Gran Bretaña sino fundamentalmente, ni más ni menos que la OTAN completa.

Habíamos roto contundentemente las cadenas de opresión del 2 de abril, no solamente de Gran Bretaña.

Pero fíjese que todos lo que pelearon en contra nuestro en Malvinas, para darle una idea, todo el norte vino contra el sur, todos los ricos del Norte para masacrar a un país sudaca. Estados Unidos le dio todos los proyectiles Sidewinder vuelta encontrada que fueron la masa de los proyectiles que mataron a nuestros pilotos, esos fueron los Yankees, pero toda Europa, desde el punto de vista de Francia, de Italia no, pero Suecia, Irlanda, todos los países, fundamentalmente aquellos países que nos habían vendido a nosotros material, se los dieron a ellos para que estudien, para que ellos nos ataquen, eso es ni más ni menos que todo el grupo de Naciones que hoy pelea contra Ucrania, Alemania and company, todos estuvieron en ese momento, porque no iban a permitir que en la OTAN, que un país de la OTAN como era Gran Bretaña, se haya vencido.

Nosotros luchamos contra el mundo, el único que nos dio algo fue realmente nuestro querido hermano peruano. Luego, esa concepción de estar peleando contra un enemigo de 1806, 1807, las invasiones inglesas, de ser soldados de Belgrano, de San Martín, era un elemento que realizaba el espíritu de combate y estar cerca de la gloria de ser y de escribir un renglón más de oro de la historia de la patria, igual que lo hicieron tantos hombres y mujeres por la misma. 

Nosotros luchamos contra el mundo, el único que nos dio algo fue realmente nuestro querido hermano peruano.

¿Qué consejo le daría a los jóvenes argentinos?

Finalmente, como un consejo a los jóvenes, no me cabe ninguna duda de que es estudiar, especializarse en lo que le puedan volcar la pasión, con fuerza, con sacrificio, con responsabilidad republicana. Conozco hombres que van a participar y desean participar, que eso es el valor que tenemos los cristianos, no solamente podemos ir a misa los sábados y domingo, sino fundamentalmente durante toda la semana, con responsabilidad cristiana, participar en los destinos de la Iglesia Católica. Ese nivel de participación es porque ¿Sabe que? la historia no se debe dejar librada al azar, hay que participar y la patria tampoco se deja librada al azar, hay que participar y la política tampoco, porque también hay que participar, de lo contrario participan en política los cacatúa que estamos viendo que hay en el congreso.

¿Cuál es su anhelo para Argentina?

 Bueno, en primera instancia uno lo que busca es la paz y la prosperidad del destino de un pueblo destruido por la política, como el nuestro, y desde el punto de vista de la educación de la juventud, es trascendente el tema de la educación de mano de profesionales y de patriotas y no de la gente que ha estado a cargo en los últimos años porque yo considero que, y lo viví, no hubiese sido lo mismo, si no hubiese sido soldado de Cristo en el medio del infierno del campo de combate. La percepción de que estaba combatiendo un hombre de Dios Padre Todopoderoso y de la Virgen María, que sin dudas  estaba presente. Estaba presente en el alma, en el corazón, adentro, en el cuerpo. Se siente, eso se vibra, porque se habla permanente,  con Dios y se actúa como soldado de Dios. Y aquí digo lo mismo, nadie, absolutamente nadie, puede hacer nada sin religión, en lo político, en lo militar, en los empresarios, en los estudiantes.

De lo contrario, sin Dios el joven puede ser una bala perdida que participa, y  anda en el universo. Pero nosotros, lo que estamos viendo, son cosas trascendentes que pueda haber. Ese hombre, y ese joven, lo hará con Dios adentro, no solamente del punto de vista ético, espiritual y moral, sino participando y sintiéndose como hombre de Dios y teniendo un claro concepto: que el enemigo vive. Así como sabemos que existe el infierno, que existe el demonio. Bueno, el enemigo, para nosotros, participa y el enemigo hoy es la izquierda y los medios de comunicación social.

Estaba presente en el alma, en el corazón, adentro, en el cuerpo.

Víctor Hugo Rodríguez, sigue aún en contacto cercano con su fracción de soldados, se todos los años tres días seguidos donde rememoran esas noche del infierno de la guerra; junto con los suboficiales que comandó en el combate.

Nos comenta: "El respeto es por la gestión en la hora de la verdad, ser el primero cuando la situación era desfavorable."

Así es Víctor Hugo Rodríguez, un esposo y padre de familia, un soldado de Dios y la Patria, un líder respetado y querido por sus soldados.

Dios lo bendiga y la Virgen lo cubra siempre con su manto.

¡Viva Argentina!!

Juan Pablo Pliauzer.

* Mg Juan Pablo Pliauzer, empresario Pyme.