Entrevista

"Que los niños no entiendan lo que leen es un condicionante importante para el futuro"

Uno de cada dos niños no entienden lo que leen y eso genera problemas a futuro. Ignacio Ibarzábal, de Argentinos por la educación, revela datos alarmantes, pero otros esperanzadores.

Pablo Icardi
Pablo Icardi jueves, 25 de abril de 2024 · 08:54 hs
"Que los niños no entiendan lo que leen es un condicionante importante para el futuro"
Argentinos por la Educación impulsa la campaña para que los niños #Entiendanloquelean. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Argentina es un país con estadísticas de alfabetización positivas, incluso desde principios del siglo XX. Pero ese dato esconde un problema profundo que siembra un futuro preocupante. Los alumnos dicen las palabras que están escritas, pero no entienden lo que leen. Esa es la base de las dificultades de aprendizaje y de deterioro en las trayectorias escolares. Por eso Argentinos por la Educación junto con otras organizaciones, impulsan una campaña comunicacional e institucional inédita: comprometer a los gobiernos, las escuelas y a las familias a comprometerse con la alfabetización inicial. 

Ignacio Ibarzábal es director Ejecutivo de Argentinos por la Educación y explica los alcances y desafíos de la campaña. Hay datos preocupantes, pero otro alentadores. Ya firmaron 16 gobernadores y  hasta el presidente Javier Milei para garantizar una política de alfabetización. Pero al mismo tiempo, las restricciones económicas aparecen como un contrasentido. Igual, no es lo único. Ibarzábal explica que, por ejemplo, ha países con niveles de desarrollo y recursos económicos más limitados que Argentina que logran mejores resultados. 

Mirá la entrevista completa a continuación

-Es interesante la consigna de la campaña porque dan un paso adelante en el enfoque de la alfabetización. Por qué eligen esa consigna y ese camino para para promocionar en la campaña

-Nosotros empezamos el año pasado esta campaña Nacional por la Alfabetización porque consideramos que la alfabetización inicial tiene que ser máxima prioridad en todo el país y en cada una de las provincias. Y esto tiene que ver con un dato que para nosotros fue muy fuerte, que es que hoy en Argentina solo uno de cada dos chicos en tercer grado entienden lo que leen. Es un dato que surge de la UNESCO en Latinoamérica. La primera vez que se realizaron estas evaluaciones en el 97 Argentina en el segundo mejor país de la región. Hoy estamos por abajo del promedio regional y lo que es peor, detrás de países que tienen menor desarrollo económico.
 

-Es importante eso porque va más allá de los recursos

-Muchas veces cuando uno discute sobre los resultados de la política educativa se aducen excusas que tienen que ver con el desarrollo socioeconómico, que muchas veces son una explicación razonable. Pero en este caso lo que vemos es que por ejemplo, en El Salvador o Ecuador tienen ¼ del PBI per cápita que Argentina y sin embargo están logrando hoy mejores resultados en alfabetización en tercer grado. Este dato de que uno de cada dos chicos no entienden lo que leen fue el gran disparador de la campaña. En los cimientos hay dos factores que hay que combinar uno que tiene que ver más con el sistema de lectura y escritura y otro que tiene que ver con la comprensión. Esos son como los dos grandes frentes de la alfabetización. 

-Uno dice alfabetización y considera que una persona que lee y escribe ya está alfabetizada. Pero no se reduce a eso.

-Y de hecho uno podría escribir símbolos. Pero si uno no comprende lo que esos símbolos significan, y si uno no tiene capacidad de producir textos, además de comprenderlos y de producirlos, obviamente esa alfabetización no acaba de ser una alfabetización funcional. Así que esas, esos son los motivos por los que hablamos de comprensión lectora. Por un lado, porque el dato que existe fehaciente y confiable es de comprensión y no de simplemente de escritura o de fluidez lectora. Y por otro lado, porque es realmente el propósito final para nuestro sistema educativo. No simplemente que los chicos sepan leer y escribir, sino que puedan comprender los textos y producir conocimiento.

Javier Milei firma el compromiso por la alfabetización.

-Han podido ir al en ese diagnóstico, al origen de ese problema desde donde viene? Y después, como segunda pregunta qué condicionante hay para ese niño que hoy en tercer grado no comprende lo que lee hacia el futuro?

-Sí. Hay mucho debate sobre cuáles son las razones de la falta de resultados. Nosotros, desde Argentinos por la Educación nos estamos enfocando en una de esas posibles causas que tiene que ver con la prioridad que se le da desde la política educativa a la cuestión. Por eso vuelvo un poco la idea inicial de que el punto central de esta campaña para nosotros es que la alfabetización inicial sea una prioridad máxima en el país. Tiene que ser una política priorizada y es por eso un poco que enfocamos toda la campaña hacia los gobiernos.

-¿Cómo se desarrolla la campaña?

-El año pasado empezamos, primero que nada por posicionar el tema. Aunque parezca, digamos, es verdaderamente una paradoja, pero siendo lo fundamental que es la alfabetización y lo grave que es la situación, hasta hace poco más de un año en Argentina se hablaba muy poco del tema. Por ahí los temas en educación eran la cobertura, el nivel inicial, la terminalidad de la secundaria, que son temas importantes, pero no hablábamos de la alfabetización inicial. Entonces, lo primero que hicimos junto a un colectivo muy amplio de organizaciones, hoy somos prácticamente 200 ONG de todo el país. Lo primero que hicimos fue impulsar una campaña en redes sociales con el hashtag “No entienden lo que leen”. Se sumaron Ricardo Darín, el Dibu Martínez, Paula Pareto, muchísimas celebridades. Entonces primero logramos posicionar este problema.

-¿Pero hubo compromiso?

-A partir de eso lo que hicimos fue el año pasado año electoral, o sea, nos olvidamos, pero. Lo que hicimos fue ir a pedirle a los principales candidatos a presidente que firmen un compromiso por la alfabetización. Ahí logramos un acuerdo político muy grande. Firmaron tanto Horacio Rodríguez Larreta, Patricia Bullrich, Sergio Massa, Juan Grabois, Juan esqueléticos como Javier Milei, el presidente actual que a la vez viene hablando alfabetización en sus discursos y citando datos como este que compartimos. Entonces ese fue un segundo momento, lograr el compromiso a nivel nacional por la alfabetización, que para nosotros fue un paso importante. Y el tercer momento que todavía estamos recorriendo tiene que ver con la política federal de alfabetización. Entonces, en el marco de una gira nacional en la que estamos recorriendo las 24 provincias, ya logramos que 16 gobernadores firmen el compromiso por la alfabetización y estamos en conversaciones con los gobiernos que restan para lograr que todos firmen. Entonces, estamos bastante contentos de este primer paso porque logramos que prestemos atención a un tema muy importante desde la sociedad, que también lo hagan los gobiernos. Así que ese es el punto al que llegó la la la campaña en la actualidad.

 Ignacio Ibarzábal en los estudios de MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

-Del compromiso retórico a los hechos, a que sea una política pública con inversión  y demás…¿En qué estado está todo?

-Nosotros vemos hoy señales positivas, o sea, estamos hablando que creo que fue prácticamente el único tema que en la campaña presidencial hubo un acuerdo entre todos los candidatos fue la alfabetización, primer signo positivo. Segundo, vemos que ya la mayoría de las provincias también adhirieron al compromiso, otro signo positivo en cuanto a los hechos. Si se quiere algo que sucedió durante este primer trimestre del año, es que tanto la Secretaría de Educación a nivel nacional, como muchos ministerios provinciales, anunciaron planes de alfabetización y dieron a conocer lineamientos para sus políticas. Entonces ese es otro paso significativo y ahora va a haber sobre para fines de abril está anunciado el próximo Consejo Federal, donde se espera que todas las provincias presenten su política provincial de alfabetización y a su vez el Gobierno nacional haga lo mismo. Es positivo,  son cosas que que antes no estaban sucediendo. Ahora bien.

-¿Cuál es el desafío?

-Obviamente que esas políticas efectivamente se implementen y lo más importante de todo, que esas políticas logren resultados. Desde Argentinos por la educación siempre decimos lo que no se mide, no se mejora. Y este dicho tiene que ver no con que medir es condición necesaria para mejorar, pero no condición suficiente. Queremos que realmente los indicadores de alfabetización en nuestro país mejoren. Entonces este año es un año bisagra en el sentido de que tenemos que ver que los gobiernos verdaderamente implementen estas políticas, pero lo que tenemos que hacer es estar muy enfocados en los resultados y por eso todos los que formamos parte de esta campaña sentimos que es muy necesario, que es imprescindible mantener el tema en agenda justamente para que desde los gobiernos sea lo que lo que hace falta hacer.

-Justamente en educación y en alfabetización en particular, es una siembra a mediano y largo plazo.

-Hay una discusión respecto a cuánto tardan los resultados en educación en ser visibles. Yo creo que muchas veces se pueden ver resultados en el corto plazo, en seis meses, en un año que a veces sí lleva su tiempo. Que la política pública se acomode y esté bien enfocada y que eso a veces encima se encuentra con el obstáculo de la falta de continuidad. Entonces, creo que lo que tenemos que intentar en Argentina hoy y lo que tenemos que pedir desde la sociedad civil es mejoras rápidas y políticas públicas sostenidas, incluyendo el tema de alfabetización. Por eso, en esta línea, un componente central del compromiso que le pedimos tanto al Gobierno nacional como a los gobiernos provinciales, es que se realicen anualmente evaluaciones de resultados de la alfabetización inicial en tercer grado y que se visibilicen esos resultados, que sean transparentes.

Buscamos generar en que la mayor cantidad de provincias, el Gobierno nacional durante este año implemente su política de alfabetización y que buena parte de ellos a fin de año puedan mostrar ya unos primeros resultados de sus políticas o al menos una línea de base de cuál es la situación que se presenta este año y que entonces desde ahí, año a año podamos monitorear los resultados en cada provincia y también que podamos, y esto es muy importante, aprender de las provincias que van teniendo buenos resultados.

-¿Qué consecuencias tiene que  un niño de tercer grado tiene problemas de comprensión lectora; cómo afecta su trayectoria escolar y  también en su vida cotidiana?

-Hay muchos estudios que muestran la correlación entre el nivel educativo e ingresos futuros. Entonces eso desde lo cuantitativo está súper demostrado. Después también hablando de números, es muy interesante lo que uno logra o no en términos de alfabetización inicial a una edad temprana, se proyectan resultados a lo largo de la trayectoria del estudiante. Cuando analizamos los datos en lectura y en comprensión lectora en Argentina, en estudiantes de 15 años, vemos de alguna manera que hay una especie de arrastre, no de que aquellos chicos que no comprendían lo que leían en tercer grado sostienen, o sea, siguen teniendo problemas similares. Hay dos datos que por ahí son muy gráficos de lo que muestra PISA a los 15 años, que es que en el nivel socioeconómico más alto tres de cada diez no comprenden textos adecuadamente y que en el nivel socioeconómico más bajo son siete de cada diez.

-Hay desigualdad

-Una tercera cosa que también es grave, que es que ni siquiera los estudiantes de nivel socioeconómico alto obtienen buenos resultados. Porque en Argentina, a los 15 años, tres de cada diez chicos en el socioeconómico alto no obtengan resultados satisfactorios en lectura. También es un dato preocupante.

La campaña invita a leer en familia. 

 

-Entonces ni siquiera el acceso a los medios, que puedas tener un libro o una computadora y demás le ha garantizado una trayectoria buena.

-Exacto. Y después, ya que hablas de transversalidad, el otro punto que nosotros hacemos y por el que insistimos tanto en alfabetización como máxima prioridad, tiene que ver justamente con la transversalidad en el aprendizaje. Al lograr buenos niveles de alfabetización uno favorece mejores desempeños en todas las disciplinas y al tener pobres niveles de alfabetización es mucho más difícil lograr buenos resultados. Y eso por un motivo obvio, con buenos niveles de comprensión lectora es más fácil para uno desempeñarse en la matemática, en las ciencias sociales, en las ciencias naturales. Y sin comprensión lectora lo contrario. Entonces, también esa transversalidad para nosotros es muy importante para mostrar lo estratégica que es la alfabetización inicial. 

-Los problemas financiamiento que están teniendo las provincias y el recorte de la Nación puede poner en riesgo el propio compromiso por la alfabetización

-Sí, sin dudas que las cuestiones financiamiento pueden afectar la viabilidad de estas políticas, lo que entonces es un tema que nosotros vamos a seguir con atención, no que realmente estos, estas políticas de alfabetización tengan la inversión que se requiere tanto a nivel federal como provincial. Lo que si para nosotros es importante tener en cuenta acá y vuelvo a la evidencia, es que el problema del financiamiento educativo no es una cuestión nueva. Recientemente hicimos un estudio que en 15 años, durante 15 años en los que está establecido la meta de inversión del 6% del PBI, esa meta solo se cumplió muy rara vez, según cómo se analice. El punto es que rara vez se cumple y que en promedio, en los últimos diez años la inversión educativa efectiva rondó el 5%. Lo que nosotros analizamos es que con todo este dinero que no se destinó a la educación, prácticamente la deuda que hoy se tiene con el sistema educativo equivale a todo un año entero de inversión, o sea, ya con lo que no se invirtió se podría completar el 5% del PBI de un año. 

-Hay un año menos de inversión

-En el otro lado de esta discusión está qué resultados estamos logrando con ese 5% del PBI. Con el nivel de inversión que tenemos podríamos o deberíamos estar logrando mejores resultados. 

-¿Es un problema de eficiencia, de política, de estrategia?

-Esta pregunta siempre tiene como respuestas multicausales. Yo creo que uno de los principales temas es lograr darle orden y continuidad a la política educativa. O sea. Está siendo muy difícil que el rumbo que los ministerios acabe por hacerse realidad en las escuelas. Y por otro lado, venimos de muchos años de cambios bastante significativos en el rumbo de la política educativa y eso genera dificultades para que se sostenga una inversión que sea eficiente en la mejora de los resultados.

Ignacio Ibarzábal en los estudios de MDZ. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

-¿Qué hace falta?

-Hoy diría dos cosas. Todo el acervo cultural y educativo que de alguna manera el chico pueda recibir contribuye a ese proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura. O sea, por ejemplo, cuando uno lee, cuando los padres le leen cuentos a los hijos siendo muy pequeños, que los hijos vean los libros, vean leer a los padres y todo eso contribuye al al proceso de alfabetización. Entonces, diría que en ese sentido todos en la sociedad tenemos algo por hacer y es parte también de esta campaña. Estamos impulsando. Pero lo principal que necesitamos para que los chicos en Argentina aprendan a leer y escribir correctamente es que haya buenas políticas de alfabetización que impliquen básicamente el apoyo correcto a los docentes en las aulas para que ellos puedan desarrollar el proceso pedagógico de la mejor manera. Entonces, obviamente toda esta cuestión social y cultural contribuye muchísimo, pero la clave de lograr rápidamente mejoras en la alfabetización en nuestro país pasa por facilitar.  [00:18:13][69.7]

-Adentro del aula.

-Adentro del aula, que suceda lo que tiene que suceder para que los chicos aprendan a leer y escribir.

-Hoy hay condicionantes para que adentro del aula o el docente exclusivamente se dedique a eso. ¿El contexto ha permeado mucho adentro del aula?

-Sí, eso definitivamente influye. O sea, y las dificultades socioeconómicas y las crisis socioeconómica que nosotros venimos viviendo en Argentina son un factor que influye mucho en dificultar mejores resultados educativos. Pero a la vez hay países con niveles similares o incluso peores desafíos socioeconómicos que sin embargo están logrando o mejores resultados o una mejor progresión.

-Entonces es un camino ascendente

- Exacto. Entonces yo lo que diría es hay que tener muy en cuenta que los factores socioeconómicos influyen y obviamente considerarlos a la hora de los diagnósticos, pero también asumir con realismo que hay cuestiones que tienen que ver con la política educativa que en Argentina podríamos estar haciendo mejor.

-¿Los argentinos tenemos un pacto para cuidar el aula?

-Yo creo que de alguna manera, en nuestro imaginario colectivo, el aula, los docentes, las maestras, el aprendizaje, siguen siendo un valor de primer orden. Por otro lado, que en los últimos años diría, en las últimas décadas eso se fue quedando sin plafón, en la realidad no hubo un correlato después de hechos y acciones, no solo de la dirigencia política, sino de distintos sectores de la dirigencia y de la ciudadanía en general, que quizás no supimos hacer esos valores realidad si se quiere. Y por último, creo que en los últimos años sí está habiendo un progresivo revalorizar al aula, al docente y a la educación en general-

-Ustedes desde la sociedad civil han tenido éxito. ¿Cómo funcionan, qué los motiva y qué horizonte vendemos como organización?

-Si nosotros nacemos con la convicción de que de que es necesario que en Argentina apoyemos los cambios que se necesitan a escala en el sistema educativo. Ahí hay muchas iniciativas que yo llamo territoriales, que son fundamentales. Nosotros en Argentinos por la educación no hacemos eso, sino que nuestro foco es impulsar un movimiento centrado en la evidencia para lograr mejoras a escala en el sistema educativo. Entonces, para hacer esto trabajamos con tres ejes que llamamos datos, acuerdos y campañas. Son como herramientas que utilizamos para movilizar a la sociedad civil y acompañar estos cambios.

-¿Y como organización les ha costado perdurar?

-Nos costó y nos cuesta. Como en todo, sí. Por un lado, creo que venimos a ocupar un lugar que estaba vacante, entonces eso ayudó a que la organización creciera rápidamente. Pero por otro lado, vemos que hay constantemente una especie de puja por politizar o ideologizar los temas y. Y nosotros siempre venimos a traer la voz de la evidencia y con mucha independencia de los gobiernos. Entonces siempre lograr sostener ese lugar bueno, es un desafío constante porque hay mucha presión para lo contrario, pero nosotros sabemos que este es el camino y que este es el pequeño aporte que podemos hacer.

-Hay una cosa que el remarcar y que está bueno es tener datos. Ha habido como una resistencia a evaluar y autoevaluar el sistema

-Sí. La evaluación, o sea, contar con información e indicadores en general y evaluar puntualmente los resultados. Ambas cosas son fundamentales. O sea, sin esas herramientas andamos a ciegas y las necesitamos para ir logrando mejoras en el sistema. Y acá insisto con lo que decía antes nosotros no pensamos que el sistema o la educación vaya a mejorar simplemente por evaluar o por tener indicadores. De ninguna manera. Pero sí necesitamos esos indicadores para encontrar los caminos más cortos para para mejorar. Y en ese sentido, en Argentina se ha mejorado en los últimos años en cuanto a la cultura de la transparencia en los datos educativos, pero sin embargo todavía seguimos rezagados en comparación con otros países de la región. Es otro tema por el que abogamos mucho desde Argentinos por la educación. O sea, nosotros creemos que hay que mejorar los sistemas de información, que es fundamental y también que hay que lograr mayor transparencia de los datos educativos

algunos datos sobre alfabetización son alarmantes pero hay otros esperanzadores. Foto: Gobierno de Mendoza

-La crisis es tal que hasta se pone en duda si es la educación el vehículo para mejorar como sociedad.

-Que es el vehículo, no hay dudas. Y eso la evidencia lo muestra. Un dato positivo también es que en Argentina tenemos altos niveles de inclusión; hay muchos chicos en edad escolar que efectivamente asisten a la escuela y eso es un logro y eso es un logro que viene siendo sostenido en los últimos años. Por ejemplo, en los últimos 15 años creció muchísimo la cobertura en el nivel inicial en jardín de infantes. Eso es un dato muy positivo. Entonces también se vienen haciendo esos esfuerzos y esos esfuerzos sí vienen teniendo buenos resultados. Por ahí nos falta complementar con mejor calidad. Lo que como argentinos no nos deberíamos permitir es que haya otros países de la región que mejoren más rápido que nosotros. Entonces nosotros deberíamos encontrar un ritmo de mejora educativa adecuado que no nos vuelva a poner en un lugar en el que seamos un faro educativo en la región, como alguna vez supimos ser.

-¿Qué invitación podés hacer a la comunidad?

-Estamos organizando un hito comunicacional muy grande la campaña, y acá es determinante lo que tanto padres, madres, tíos, abuelos, adolescentes, todos pueden hacer y lo que queremos es invitarlos a sumarse a publicar una foto o un video en sus redes sociales, leyendo cualquier cosa, leyendo el diario, un poema, una la letra, una canción, un libro. Pero subir esa foto con el hashtag, #queentiendanloquelean, mostrando que nuestra tarea es que los chicos entiendan lo que lean en sí. Cada persona que pueda sumarse a ese hashtag lo que va a estar haciendo es mostrando el valor que en Argentina le damos a la educación y ayudándonos a que los gobiernos sigan prestando atención para que esta campaña por la alfabetización sea su cometido.

Archivado en