¿La culpa es de la escuela o la responsabilidad es de la familia?
Soy como muchos de los que piensan que la educación integral y fortaleciendo los valores y virtudes es lo que nos llevará a una sociedad más justa que permita mayor bienestar y salud general. En pos de poder hacer, en base a realidades concretas, con el equipo directivo -del cual formo parte- investigamos cuál era la realidad de nuestra comunidad adolescente, claramente nos encontramos con algo que resultaba casi obvio, pero necesitábamos chequear.
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El 80% de nuestros adolescentes, duerme entre 5 y 6 horas diarias
- No medita
- No habla de sus problemas ni pide ayuda frente a problemas cotidianos.
- Usa unas 6 horas las pantallas, después de una jornada de 8 horas escolares.
Lo positivo, la mayoría de ese 80% practica deportes o gimnasio tres o más veces por semana y además se cuidan en los alimentos que consumen tratando de tener una alimentación sana.
Estos números no hacen más que reflejar la realidad, pero nos debemos una reflexión al menos seria, que tienda a la acción. Fieles al consumismo y a la imagen perfecta que nos imponen las redes, la mayoría están preocupados por sus cuerpos, músculos y medidas. Esto lleva a que los adolescentes vayan a los gimnasios y se alimenten con proteínas y consuman todo tipo de complementos.
La actividad física y la alimentación saludable son esenciales para el aprendizaje y la salud. Sin embargo muchas veces no hay profesionales chequeando que se puede hacer, a qué edad, cómo y cuándo. Sea como sea a la mañana, en las escuelas, la materia prima necesaria para poder aprender, nuestro cerebro, se encuentra en las peores condiciones para tener una jornada educativa. Con 5 horas de sueño, saturados de pantallas, irascibles, con pocos recursos para gestionar sus emociones, es entonces donde entendemos que no alcanza con un docente motivado, didácticas innovadoras y buenas prácticas.
Con familias responsables y comprometidas, es urgente y necesario que familia y escuela podamos unirnos en responsabilidades y compromiso para juntos lograr que nuestros adolescentes sean conscientes de su cuidado, tomen la actitud proactiva de tener hábitos saludables y regular sus conductas .
Necesitas reflexionar con ellos, contar con profesionales que nos ayudan al entendimiento y concientización, marcando la importancia de trabajar en nuestra interioridad y valores. Juntos es posible, familias, docentes, profesionales y alumnos podemos cuidarnos mutuamente y hacer de cada día una nueva oportunidad para ser y aprender.
* Lic. Erica Miretti, psicóloga. Neuropsicoeducadora. Docente. IG: @ericamiretti
