2 de abril

De ser fanático de Malvinas a estar en la guerra: la emotiva historia de un veterano mendocino

Alejandro Rodríguez, veterano de guerra, pasó por el estudio de MDZ Radio 105.5 y advirtió que "no sabíamos que íbamos a Malvinas", pero afirmó que "cruzar a las Islas para mí era la gloria".

Redacción MDZ
Redacción MDZ martes, 2 de abril de 2024 · 15:00 hs
De ser fanático de Malvinas a estar en la guerra: la emotiva historia de un veterano mendocino
Alejandro Rodriguez, veterano de Malvinas, en el estudio de MDZ Radio 105.5 FM Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

El 2 de abril se conmemora el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, una fecha de profundo significado para Argentina marcada por el recuerdo y el homenaje a los soldados que lucharon y perdieron sus vidas en el conflicto bélico de 1982. Este día honra el sacrificio de aquellos que combatieron en las Islas Malvinas, reconoce la valentía y el compromiso de todos los veteranos de guerra que con coraje y sacrificio defendieron el honor nacional y la soberanía del país.

Dicha fecha representa un momento de reflexión nacional que reafirma el compromiso con la paz y la justicia, implica un recordatorio permanente de la importancia de preservar la memoria histórica y el legado de aquellos que dieron todo por su patria. En alusión al 2 de abril, MDZ Radio 105.5 FM recibió a Alejandro Rodríguez, veterano de Malvinas, para honrar su figura y compartir un testimonio que debe prevalecer en nuestra sociedad.

En un principio, reconoció que "a mí me pasó algo muy curioso con Malvinas. De chico miraba los mapas y le preguntaba a mí mamá cómo eran las Islas porque yo me las imaginaba como las del Caribe. Esto fue en los años 60', en esa época no había la información que hay ahora, pero de ahí empecé a leer e informarme un poco más, siempre me interesó y fui fanático de Malvinas desde pequeño. Estar en un regimiento donde me decían que iba a cruzar a las Islas para mí era la gloria, por fin iba a poder estar ahí".

Alejandro advirtió que tenía 19 años cuando fue a la Guerra de Malvinas, pero en un principio desconocía su destino: "No sabíamos que íbamos a Malvinas, yo estaba de franco y por la televisión me había enterado de que se había ejecutado el Operativo Rosario, que era tomar las Islas. Ahí volví al cuartel, nos empezaron a dar equipos sin que entendiéramos nada, sabíamos que las Islas habían sido recuperadas pero sabíamos que íbamos. Luego nos empezaron a dar los destinos, me tocó ir al Regimiento de Infantería 8 en Comodoro Rivadavia, llegamos y la compañía comando A y B ya habían cruzado a Malvinas, nosotros llegamos a formar la compañía C que era con todos los movilizados. Hasta ese momento no sabíamos que íbamos a cruzar, un día nos decían que sí y otros que no, pero finalmente cruzamos el 14 de abril".

Y agregó que "llegamos el 14, entramos en combate el 28 de mayo y el 29 yo salí de ahí porque fui herido en combate y nos trasladaron al hospital de la Cruz Roja Internacional donde fuimos atendidos por ingleses. Mi herida fue porque me tuve que trasladar para buscar cintas con proyectiles, entonces cuando me estoy arrastrando en la posición, delante mío había un montículo de piedras, vi un chispazo, sentí un golpe, algo caliente por la espalda, como si tuviera arena en la boca y ahí me doy cuenta que eso fue un proyectil 9 mm que había rebotado en la piedra y me había impactado en mí pómulo".

"Me fracturó el maxilar inferior y el proyectil me salió por la nuca y quedó en la capucha. No sabía cuál era el grado de la herida, estaba como adormecido pero es tanta la adrenalina en ese momento que terminé llegando hasta la ametralladora, tomé la cinta y me volví hasta donde estaba el puesto comando con el jefe de sección. Ahí me quedé hasta que nos atendieron los ingleses", detalló sobre la herida que recibió en combate.

El regreso de los excombatientes no fue sencillo. Muchas familias estaban desoladas por los caídos, otras estaban colmadas de alegría al ver a los sobrevivientes y otras nubladas por la incertidumbre del destino de algunos soldados. Rodríguez mencionó que "mis padres me daban por muerto, tenía un tío que estaba en la dirección del Antártico y se comunicaba con un radio operador que estaba en Puerto Argentino. Como nadie sabía, él pidió los datos con un número de instituto, que es como el número de documento que tenés dentro del ejército, y no sabían dónde estábamos. Mi nombre es común, había muchos con mi nombre, en ese momento había fallecido un Alejandro Hugo Rodríguez, entonces le informaron a mi tío que yo estaba muerto y él le avisó a mi familia".

"Cuando llegué al hospital de Punta Alta, las enfermeras me dieron para escribir una carta y la iban a mandar. Envían la carta y cuando mis viejos iban saliendo a pedir una misa la capilla del Barrio Náutico, llega el cartero, les dio la carta y ahí todos se abrazaron", sumó detallando el encuentro con su familia.

Por último, el héroe de Malvinas afirmó que "no he podido volver a las Islas Malvinas, pero tengo ganas de ir porque quiero cerrar ese círculo definitivamente".

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