Aniversario

Gabriel García Márquez: "Diez años de soledad"

Se cumplen diez años de la muerte de uno de los escritores más grandes que ha dado la literatura, Gabriel García Márquez

Andrés Falcón miércoles, 17 de abril de 2024 · 09:15 hs
Gabriel García Márquez: "Diez años de soledad"
Gabriel García Márquez a diez años de su partida. Foto: MDZ

Recordar es fácil para el que tiene memoria. Olvidar es difícil para quien tiene corazón. Es la vida, más que la muerte, la que no tiene límites.

El amor en los tiempos del cólera

Bajo grandes palabras manifiestas una vez un hombre pudo expresar una gran verdad: "La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla". Lo que nos conlleva a otra gran verdad: "No es verdad que las personas dejen de perseguir sueños porque se hacen viejas, sino que se hacen viejas porque dejan de perseguir sus sueños".

En estas pocas frases podríamos entender un poco como confluyen el pensamiento y el espíritu de aquel señor que sin duda alguna ocupa un lugar de privilegio en la historia Americana. Gabriel García Márquez, "Gabito" para los amigos, el escritor oriundo de Magdalena recibió en 1982 el Premio Nobel de Literatura por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real se
combinan en un mundo ricamente compuesto de imaginación, lo que refleja la vida y los conflictos de un continente entero. En marzo de 2024 tuvimos la felicidad de poder ver circular la última novela inédita del nobel colombiano, una década después de su muerte, tuvimos la oportunidad de volver a leer a Gabo. No estamos aquí con la tarea de explorar la faceta comercial de un gran autor sino para compartir un inevitable y necesario homenaje.

Gabriel García Márquez, "Gabito" para los amigos.

Vale la pena reconocer que en el período comprendido entre 1950 y 1975 se produjeron cambios importantes en la forma en que la historia y la literatura se planteaban en términos de interpretación y escritura. También se produjo un cambio en la percepción del español por los novelistas estadounidenses. Podemos mencionar autores antecesores como el mexicano Juan Rulfo, el uruguayo Juan Carlos Onetti o el argentino Jorge Luis Borges, autores quienes habían emprendido una renovación de la escritura literaria en la primera mitad del siglo XX. Icónicos escritores que desafiaron las convenciones establecidas, de un trabajo experimental que, debido al clima político de la época, se hicieron mundialmente famosos a través de sus escritos y su defensa de la acción política y social.

García Márquez es un autor cuyas obras tratan al tiempo de una manera particular, suelen utilizar varias perspectivas o voces narrativas y cuentan con un gran número de juegos de palabras e incluso blasfemias. Una superposición de diferentes puntos de vista, técnicamente compleja. Una literatura que rompe las barreras entre lo fantástico y lo cotidiano, convirtiendo esta mezcla en una nueva realidad.

García Márquez es un autor cuyas obras tratan al tiempo de una manera particular.

El crítico Brett Levinson afirma que el realismo mágico es de alguna manera "un modo estético clave dentro de la ficción Americana que se materializa cuando la historia de América Latina se revela como incapaz de explicar su propio origen, una incapacidad que tradicionalmente representa, la demanda de un mito". De acuerdo con este motivo estético, las cosas irreales son tratadas como
realistas y las cosas mundanas como elementos irreales, mientras que a menudo se basan en experiencias extrañas, fantásticas y legendarias, combinan la verdad, lo imaginario y lo inexistente, de manera tal que son difíciles de separar.

Gabriel García Márquez está más estrechamente relacionado con esta corriente y se le atribuye el haberla puesto de moda tras la publicación de Cien años de soledad en 1967. Narró con métodos tradicionales hechos de un modo tal que «lo más espantoso, las cosas más insólitas se dicen con la expresión impasible», se trata en pocas palabras de la yuxtaposición de la fantasía y el mito con las actividades diarias y ordinarias. Mucho de esto podemos contemplar en su faceta de cuentista, Doce cuentos peregrinos es un
ejemplo perfecto. Pero hoy este humilde redactor desea hablar un poco sobre sus grandes novelas.

Hoy 17 de abril se conmemora el aniversario de su paso a la inmortalidad y realmente es un placer y un honor para mí tener la oportunidad de acercarles en esta suerte de síntesis, cinco de sus grandes obras, cinco ejemplos de la maestría literaria que nuestra tierra ha tenido el privilegio de concebir. Esto puede resultar una guía útil a todo lector que quiera aventurarse al grandioso terreno literario de García Márquez, a aquellos jóvenes y no tan jóvenes lectores no puedo más que envidiarles su suerte.

La hojarasca

"La hojarasca", de Gabriel García Márquez.

Esta novela corta, fue para García Márquez un terreno de pruebas para muchos de los temas y personajes que más tarde inmortalizaría en su obra posterior. En esta historia, un hombre envejecido que posee el título de coronel, siente la obligación de
enterrar a un fallecido doctor, a pesar del consenso que hay en el pueblo de que este debería pudrirse en la casa esquinera en la que él había vivido completamente aislado durante la última década. Su hija, Isabel, es obligada a acompañar al padre, sabiendo que ella y su hijo tendrán que hacer frente a la cólera de sus vecinos.

Al igual que muchas de sus historias, el autor introduce una escena dramática al inicio de su narración y se mueve al pasado, contando hechos que van a guiar a la conclusión final. En esta obra presenta gran parte de sus técnicas identificatorias, como la manipulación del tiempo, el uso de múltiples perspectivas y una narración por otro lado, que se enfoca en lo misterioso y lo  maravilloso de la muerte.

El coronel no tiene quien le escriba

"El coronel no tiene quien le escriba", de Gabriel García Márquez.

Esta novela también corta, fue incluida en la lista de las 100 mejores novelas en español del siglo XX del periódico español El Mundo y sin embargo, el propio García Márquez reconoció tras escribirla que era la más simple de las novelas que había escrito.
Su protagonista es un viejo coronel que espera una pensión que nunca llega y tal y como el autor lo expresó, la novela refleja entre otras cosas, el sentimiento de desasosiego ante el tema universal de la espera.

Si bien en la novela no se detectan muchas de las facetas características del autor, al contar con una narrativa tradicional, simple y realista, es probable que sea una buena introducción para lectores casuales y poco acostumbrados al ingenio creativo de los  escritores latinoamericanos.

La mala hora

"La mala hora", de Gabriel García Márquez.

La tercera novela del escritor colombiano fue publicada en 1962, no es una de las novelas más famosas y para muchos no es más que una referencia a la dictadura de Gustavo Rojas Pinilla. Sin embargo, aunque García Márquez describe la naturaleza corrupta y las injusticias de esa época de violencia en Colombia, se niega a usar su trabajo como una plataforma de propaganda política.
Para él, el deber del escritor revolucionario es simplemente “escribir bien”, y el ideal es una novela que mueve al lector por su contenido social, y al mismo tiempo por su poder para penetrar en la realidad y exponer su otra cara.

Esta obra estaca por su representación de la violencia con una imagen fragmentada de la desintegración social que provoca. Representa notablemente la tensión política y la opresión en un pueblo rural, cuyos habitantes aspiran a la libertad y la justicia.

Cien años de soledad

"Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez.

Sin duda alguna su obra más celebre. Es en verdad una tarea imposible para cualquier crítico enumerar una a una las  características que la hacen única, y yo ciertamente no me atrevo. Solo quiero mencionar algunos aspectos muy interesantes para cualquier lector decidido. Primero es necesario decir que el tema de la soledad atraviesa gran parte de todas las obras de García Márquez. En su discurso de aceptación del Premio Nobel, se refiere a este tema relacionado con América Latina: "La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos solo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios".

En Cien años de soledad, García Márquez concibe la consagración de la aldea que él llama Macondo. Él usa su ciudad natal de Aracataca como una referencia geográfica para crear esta ciudad imaginaria, pero la representación del pueblo no se limita a esta área específica, "Macondo no es tanto un lugar como un estado de ánimo". En La hojarasca, García Márquez había descrito parte de la realidad de Macondo, pero en Cien años de soledad narra la historia de esta ciudad ficticia desde su fundación. Se compone de veinte capítulos en los cuales, se narra una historia con una estructura no lineal, puesto que los acontecimientos del pueblo y de los personajes, se repiten una y otra vez, fusionando la fantasía con la realidad.

García Márquez crea un mundo tan semejante al cotidiano pero al mismo tiempo totalmente diferente a ello. Técnicamente, es un realista en la presentación de lo verdadero y de lo irreal. De algún modo trata diestramente una realidad en la que los límites entre lo verdadero y lo fantástico se desvanecen muy naturalmente. Eso es la liberación del tiempo, a través de la liberación de un instante a partir del momento que permite a la persona humana recrearse a sí mismo.

El amor en tiempos del colera

"El amor en tiempos del colera", de Gabriel García Márquez.

La verdadera razón que tanto a mi, como a miles de personas puede inspirar a la lectura y la escritura. El amor en tiempos del colera es una novela dedicada al verdadero amor que perdura y supera las adversidades toda una vida. Es un homenaje al amor, las aventuras, el tiempo, la vejez y la muerte. Esta historia toma forma cuando el personaje del doctor Juvenal Urbino muere y deja viuda a su amada esposa Fermina Daza. Al final del funeral, mientras Fermina está cerrando la puerta de su casa ve a Florentino Ariza, un espíritu del pasado que "tremulo y digno pregonó el sustento de su vida: —Fermina, he esperado cincuenta y un años, nueve meses y cuatro días, para repetirle una vez más mi juramento de amor para siempre—. Fermina a partir de ese momento arrastra consigo la promesa de un amor que ha profesado y comienza a ser atosigada por el fantasma juvenil que no se ha detenido.

Con esta obra García Márquez expresa de manera definitiva las ideas que mantendrá en todas las que prosigan hasta el día de su muerte. La idea de que el gran poder existe en la fuerza irresistible del amor y que este se hace más grande y noble en la  calamidad. “Era el amor en cualquier tiempo y en cualquier parte, pero tanto más denso cuanto más cerca de la muerte”.

Sin mas que agregar, esta ha sido mi pequeña síntesis, mi pequeño homenaje a uno de los más grandes hombres en la historia de la literatura. Querido lector, espero que estas letras hayan sido útiles y de tu agrado. Y sin más quiero despedirme con unas últimas palabras. El gran Jorge Luis Borges dijo una vez que la literatura debe de ser una de las formas de felicidad, a lo que tranquilamente García Márquez pudo responder diciendo: “Las diferencias de fondo entre la vida y la literatura eran simples errores de forma. No hay medicina que cure lo que no cura la felicidad. Lo único que me duele de morir es que no sea de amor”.

Andrés Falcón.

* Andrés Falcón, profesor de Literatura.

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