Astronomía

Todos podemos ver el pasado, la clave se encuentra en el espacio

Beatriz García, miembro de las Colaboraciones Internacionales en el Observatorio Pierre Auger, reveló por qué mirar el sol, la luna y las estrellas es mirar algo lejano a nuestra realidad.

Redacción MDZ
Redacción MDZ sábado, 13 de abril de 2024 · 12:26 hs
Todos podemos ver el pasado, la clave se encuentra en el espacio
Los rayos cósmicos son el objeto de estudio de un importante observatorio ubicado en Mendoza Foto: Shutterstock

En los últimos días, las bases espaciales ubicadas en Neuquén y Malargüe comenzaron a tomar protagonismo a raíz de un pedido del Gobierno nacional que ordenaba inspeccionar ambas instalaciones. La solicitud derivó de las sospechas que sembró Estados Unidos sobre el funcionamiento de la base china, el país anglosajón conjeturó acerca de posibles espionajes y uso militar de la antena parabólica. 

En cuánto a la antena perteneciente a la Unión Europea ubicada en Mendoza, Diego Guelar, exembajador de Argentina ante China entre 2015-2019, sostuvo que ambos observatorios son "casi calcados". Pero él no es el único que lo afirma, desde el Observatorio Pierre Auger, ubicado a pocos kilómetros de la instalación europea, aseguraron que las antenas "son idénticas" y que "no hay participación militar en las bases".

Por el contrario, ambos observatorios son "bases espaciales, es decir, centros de monitoreo, principalmente de satélites, que hacen recorridos por todo el sistema solar", afirmó Beatriz García, miembro de las Colaboraciones Internacionales en el Observatorio Pierre Auger, en diálogo con MDZ Radio 105.5 FM.

Objetivos y estudios del Observatorio Pierre Auger

El observatorio ubicado estratégicamente en sur de la provincia de Mendoza, específicamente en Malargüe, tiene como objetivo la detección y análisis de rayos cósmicos de las más elevadas energías. 

¿Qué son los rayos cósmicos? Son partículas que llegan desde el espacio exterior y bombardean constantemente la Tierra desde todas direcciones. La mayoría de estas partículas son protones (o sea núcleos de átomos de hidrógeno) o núcleos de átomos más pesados (como helio, carbono o hierro). Algunas de ellas son más energéticas que cualquier otra partícula observada en la naturaleza. Los rayos cósmicos ultra energéticos viajan a una velocidad cercana a la de la luz y tienen cientos de millones de veces más energía que las partículas producidas en el acelerador más potente construido por el ser humano.

Beatriz García sostuvo que "el estudio del rayo cósmico es para saber cómo funciona el universo, cómo se comportan los objetos celestes que producen altas energías, es el caso de galaxias con núcleos activos. Por ejemplo, las galaxias con núcleos activos tienen agujeros negros supermasivos en el núcleo, esos agujeros negros eyectan rayos cósmicos, pero todavía no se conocen bien los mecanismos de secciones a tan enorme velocidad. Es una velocidad muy próxima a la velocidad de la luz, por eso llegan sin ser desviados por los campos magnéticos del universo".

Estación Central del Observatorio Pierre Auger.

Además, detalló que "los rayos cósmicos vienen viajando por el universo desde distancias enormes. La mayor parte de los rayos cósmicos detectados por el Observatorio Pierre Auger vienen de otras galaxias, ni siquiera son producidos en nuestra propia galaxia. Cuando uno habla del campo intergaláctico, las distancias son enormes, en términos de años luz, mucho más allá de tres, cuatro, diez millones de años luz viajando".

La astrónoma opinó que "uno cuando hace astronomía siempre ve el pasado. La luz no tiene una velocidad infinita, tiene una velocidad finita de 300.000 kilómetros por segundo". Y reveló datos realmente sorprendentes: "Si usted observa el sol, lo ve como era hace ocho minutos, es decir que no lo vemos de manera instantánea. Y, en el caso de las partículas, no viajan exactamente a la velocidad de la luz, viajan muy cerca de esa velocidad, entonces también se demoran muchísimo tiempo. La luna está a 380.000 kilómetros aproximadamente, es decir, la vemos con un segundo de retraso".

Y agregó que "las estrellas están todas una distintas distancias. Por ejemplo, el sol está a una distancia de 150 millones de kilómetros. Esa distancia se recorre en ocho minutos a la velocidad de la luz. Pero si uno, por ejemplo, habla de la Nebulosa de Orión, que es bastante conocida, está alrededor de los 500 años luz. Algunas que vemos ya pueden haber muerto, y hay muchas que han nacido y todavía no las estamos detectando". 

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