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Fotogalería: las imágenes que reflejan la forma de vida de los menonitas de San Luis

La comunidad se estableció en la vecina provincia hace 9 años. Cómo es su estilo de vida, educación y a qué se dedican. Un recorrido por la colonia El Tupá.

Juan Ignacio Blanco
Juan Ignacio Blanco sábado, 13 de abril de 2024 · 11:09 hs
Fotogalería: las imágenes que reflejan la forma de vida de los menonitas de San Luis
Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ

Para llegar a la colonia El Tupá desde Mendoza, hay que recorrer 530 kilómetros. Un cartel ocupado por un panal de avispas confirma la existencia de la nueva tierra menonita. Puntualmente, son 9.546 hectáreas repartidas entre maizales, talleres de metalurgia, tambos, tres escuelas, una quesería y una iglesia. Los menonitas no tienen centro de salud, por lo tanto, cuando lo necesitan acuden a los establecimientos sanitarios ubicados en Nueva Galia, el pequeño pueblo de San Luis ubicado a un puñado de kilómetros de su territorio.

La vida debe circunscribirse a la religión y el trabajo, nada más. Según la tradición menonita, los estudiantes reciben educación religiosa, aritmética y plódich o bajo alemán, el dialecto que habla la comunidad. Antes de ingresar al edificio, están obligados a colgar sus sombreros en un inmenso perchero. Los depositan por separado. Mujeres a la izquierda y hombres a la derecha. Los bancos guardan más similitudes con los se pueden encontrar en una iglesia que con los de un colegio mendocino. Estudian desde los 5 años hasta los 12 años, algunos van un año o dos más, después comienzan a tomar conocimiento sobre las características del trabajo que desarrollan sus padres.

Un grupo de niños espera formado para ingresar al coegio. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Generalmente los niños son más curiosos que las niñas. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ

Con la primera luz del alba, trabajan en el campo, los talleres metalúrgicos y la quesería que tiene la colonia. La interesante sociedad no conoce ni disfruta el ocio. De hecho, son sumamente críticos de cualquier asistencia social que pueda brindar el Estado porque están convencidos que el trabajo es la única manera de adorar a Dios.

Dos niñas esperan para ingresar a clases. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ

 

Un adolescente de 16 años arregla la rueda del imponente tractor. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Tanto las niñas como los niños deben sacarse sus sombreros y gorras para ingresar al salón de clases Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
En el colegio queda marcada la diferencia entre géneros. Los varones se sientan de un lado y las mujeres del otro. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Las nenas de la colonia encuentran en el colegio un espacio de sociabilización. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Un grupo de niñas con sus tradicionales atuendos. Juan Ignacio Blanco/MDZ
En una de las tantas metalúrgicas de El Tupá, un hombre suelda una enorme viga de hierro. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ

Según los cálculos de los líderes, en El Tupá funcionan 50 tambos. Allí se producen los 4.500 litros de leche que cada día se procesan en la quesería menonita. Puntualmente, el emprendimiento elabora las variedades Sardo y Pategrás, que posteriormente venden a diferentes regiones de la Argentina. No son los únicos bienes que exportan a otras provincias; la calidad de su industria metalúrgica los llevó a ganarse clientes a lo largo y ancho del país. 

La quesería del lugar procesa aproximadamente 4.500 litros de leche diarios. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
El joven almacenero del lugar. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
La colonia recibe todos los meses el Die Mennonitische Post, un diario global con noticias de todos los puntos del planeta. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Bernardo y su hijo David en la metalúrgica. Los niños aprenden el oficio prácticamente desde que nacen. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
David atento a lo que sucede durante la visita de MDZ. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Fue día de carneo para una de las familias de la colonia. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Uno de los jóvenes de la familia es el encargado de limpiar las dos reces de vaca. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
La niña lleva los cuchillos que se utilizaron para el carneo. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Es hora de el ordeñe de las vacas y se nota en los preparativos. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Atentos a todo, los niños participan de la jornada. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
El abuelo ya le dio de comer a las vacas ante la atenta mirada de los niños. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Una mujer espera que se llenen los tachos con la leche ordeñada de las vacas. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Las mujeres son las encargadas de los quehaceres del hogar y ayudan en el tambo familiar. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
"Chau". Los niños despiden al equipo de MDZ. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
El chile es una de las bases de la alimentación de los menonitas de San Luis. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Una madre arregla las plantas del frente de su casa ante la atenta de sus dos hijos. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Familia completa. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Helena tiene 66 años y es una de las ancianas que vive en la colonia. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Las niñas y el atardecer en la colonia El Tupá. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ
Las mujeres de la familia posan para la cámara con sus atuendos tradicionales, los cuales son confeccionados por la madre. Foto: Juan Ignacio Blanco/MDZ

 

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