Crisis inminente

El alarmante récord que marcó el presupuesto 2024 para las universidades nacionales

La Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) realizó un análisis del presupuesto universitario desde el año 1997 hasta el primer trimestre del 2024, y el informe económico es grave.

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MDZ Sociedad viernes, 12 de abril de 2024 · 17:29 hs
El alarmante récord que marcó el presupuesto 2024 para las universidades nacionales
Según la ACIJ, el Presupuesto 2023 y reconducido en el 2024 para las universidades nacionales es el más bajo desde que se tiene registro Foto: Santiago Tagua/MDZ

La decisión del Gobierno de Javier Milei de prorrogar el presupuesto 2023, y otorgarle a las universidades nacionales el mismo monto reconducido para el 2024 puso a todas las casas de altos estudios del país frente a una situación económica sumamente crítica que obligó a la Universidad de Buenos Aires, por ejemplo, a decretar la emergencia presupuestaria.

La falta de recursos generó que diez rectores en representación del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) se reunieran el lunes pasado con legisladores de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados y exigieran una asignación especial para poder hacer frente al segundo cuatrimestre del año, debido a que, al día de hoy llevan ejecutado el 70% del presupuesto anual, lo que los pone ante un inminente cese de pagos de los servicios básicos como la luz, el gas o la limpieza de sus edificios. 

En la reunión del 91° plenario del CIN junto a representantes de la cartera educativa de la administración de Milei, los rectores de universidades nacionales dieron ejemplos concretos de lo que la falta de recursos está generando en cada institución. Fueron enfáticos respecto al peligro en el que se encuentra la continuidad de la educación universitaria de nuestro país por no contar con un presupuesto acorde a las necesidades de funcionamiento.

La respuesta del Gobierno no fue alentadora en este punto, ya que se pidió un especial esfuerzo en no realizar "gastos supérfluos" y administrar mejor los recursos escasos para no ser dirigidos a objetivos que no sean mejorar la calidad educativa de los alumnos. Frente a esta postura y el desfinanciamiento que se viene realizando, el CIN emitió un comunicado convocando a toda la comunidad universitaria a defender el sistema educativo, sumándose así a la marcha del 23 de abril que es organizada por sindicatos docentes y nodocentes y por agrupaciones estudiantiles.

Cifras alarmantes

En el marco de este escenario, la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ) dio a conocer este viernes un análisis detallado del presupuesto que fue asignado desde el año 1997 hasta el primer trimestre del 2024 al sistema universitario argentino. Los resultados fueron alarmantes.

Algunos de los hallazgos más significativos fueron que, sin una ampliación presupuestaria, el monto actual asignado es el más bajo en nivel de financiación desde el año 1997; en tanto que, el presupuesto actual asignado al Programa Desarrollo de la Educación Superior (principal programa universitario) es un 72% más bajo en comparación con el año anterior.

Por otro lado, la ejecución presupuestaria del primer trimestre reflejó una reducción del 34% frente al mismo período del año pasado; y la caída interanual en la ejecución presupuestaria universitaria fue incluso más pronunciada que el promedio del gasto público nacional.

Sin una ampliación presupuestaria, la financiación universitaria registraría su nivel más bajo desde que se tiene registro (1997). Gráfico: ACIJ

Por otro lado, durante el primer trimestre de 2024, el Gobierno nacional ejecutó un 30% menos del gasto total en términos reales en comparación con el mismo período de 2023. Sin embargo, la reducción en las políticas universitarias fue aún mayor, alcanzando el 34,4%. La partida que sufrió la caída más importante fue la de "Desarrollo de la Educación Superior", que experimentó una disminución del 32,9%.

En tanto, lo ejecutado en becas Progresar disminuyó un 46,9%, y en la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria bajó un 18,4%. Por otro lado, los programas de infraestructura universitaria prácticamente no tuvieron ejecución presupuestaria.

Según datos propios de la ACIJ, esta reducción en la ejecución de políticas universitarias resultó en una disminución de su participación dentro del gasto total. Mientras que para el primer trimestre 2023, el gasto en políticas de educación superior representaba el 3,7% del presupuesto total nacional, para el mismo período en 2024, esta proporción cayó al 3,5%.

Variación porcentual de la ejecución presupuestaria por categorías. Primer trimestre de 2024. Fuente: ACIJ

Uno de los ítems más afectados fue el relacionado al pago de salarios, cuya partida sufrió una disminución del 32% para docentes y autoridades, y del 28% para el personal nodocente; y el financiamiento destinado al funcionamiento universitario se redujo en casi un 60% en comparación con el año 2023.

De igual manera, las transferencias a hospitales universitarios experimentaron una caída del 72%, mientras que el Fondo Universitario para el Desarrollo Regional, al igual que los institutos tecnológicos de formación profesional y el desarrollo de proyectos especiales, no recibieron asignación alguna.

Aumento de estudiantes

En tanto, otro de los factores que se midieron en el estudio de ACIJ fue la cantidad de estudiantes de pregrado y grado en el sector de gestión estatal. Según este informe, desde el año 2000 el aumento de la población estudiantil mostró un constante aumento, pasando de 1.138.503 a 2.065.115 en 2021.

Por último, tomando ese número sin variaciones como base para un cálculo de la población estudiantil actual, se puede observar que en 2024, el presupuesto disponible por estudiante es el más bajo de toda la serie. Se estima que este año se destinarán aproximadamente $690.000 por persona, lo que representa una reducción del 72% con respecto al año anterior y un 82% menos que en 2013, cuando se alcanzó el máximo nivel de gasto por estudiante.

El presupuesto otorgado en 2024 y distribuido por estudiante en las universidades públicas es el más bajo desde el año 2000. Gráfico: ACIJ

 

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