Medioambiente

Qué es la huella de plástico y porqué es clave para mitigar el daño ambiental que generan los residuos plásticos.

El plástico está en todo lo que nos rodea y el daño ambiental que producen es un problema global que requiere de acciones inmediatas.

Contenido externo martes, 5 de marzo de 2024 · 07:15 hs
Qué es la huella de plástico y porqué es clave para mitigar el daño ambiental que generan los residuos plásticos.

El plástico es un material de fácil producción, económico y duradero. Es por estas propiedades que cuando ingresó al mercado industrial desplazó rápidamente a otras materias primas, como el vidrio y diversos metales. 

La durabilidad y maleabilidad del plástico provocó importantes cambios en los hábitos de consumo desde su aparición en el siglo XX, impulsando diversos sectores productivos. Un ejemplo de ello, es la transición de uso de las botellas de vidrio por las plásticas. 

La irrupción masiva a nivel global de este material generó una problemática ambiental: qué hacer con los residuos plásticos. Sumado a estos, los insumos plásticos de un solo uso, aquellos creados para ser descartados inmediatamente luego de utilizarlos, generan millones de toneladas de residuos adicionales. 

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que “cada año se generan 400 millones de toneladas de residuos plásticos y el 85% de los plásticos de un solo uso terminan en vertederos o contaminando ríos, mares y paisajes.” 

Según estudios, se estima que el plástico, dependiendo del tipo de material, puede tardar más de 400 años en degradarse. Por ejemplo, una bolsa plástica podría demorar entre 10 y 100 años, mientras que las botellas plásticas entre 450 y 500 años.

Asimismo, en diversos estudios se ha demostrado que en el proceso de degradación del plástico se desprenden microplásticos, los cuales afectan negativamente a la salud humana, la biodiversidad y el ambiente.

Huellas ambientales

Hace algunos años se están implementado herramientas, denominadas “huellas”, para cuantificar y medir el uso y desuso de los recursos naturales y de los insumos fabricados, permitiendo diagnosticar el impacto antrópico en el ambiente. 

¿Por qué “huella”? Cuando las personas caminamos dejamos una marca al pasar; lo mismo sucede con las acciones de consumo y descarte de residuos en el ambiente:  la marca o “huella” que dejamos es la contaminación.

Las huellas más conocidas son la ecológica, la de carbono y la hídrica. No obstante, frente a la necesidad de diagnosticar y avanzar contra la contaminación mundial por plásticos, se creó la huella de plástico.

¿Qué es la Huella de Plástico?

Es una herramienta que permite contabilizar la cantidad de plástico vertido al ambiente por las actividades realizadas por una persona o una empresa durante un período de tiempo, generalmente un año, permitiendo identificar y tomar conciencia del impacto producido.

Específicamente, es una medición de las toneladas de plástico utilizadas en las actividades diarias y que posteriormente se descartan como residuos en sitios no adecuados para ello, o no son separados correctamente para su valorización previo a su disposición final. 

Los motivos para calcular la huella no son solo por conciencia ambiental. Actualmente, en algunas organizaciones muchos de los procesos productivos han sido diseñados con tecnologías o materias primas que han quedado desactualizadas. Realizar el cálculo de la huella de plástico, les permite identificar los hitos principales que requieren atención y obtener información clave para detectar y diagnosticar situaciones de mejora en sus procesos productivos.

Para medir la huella personal, hay calculadoras virtuales y gratuitas online. En el caso de las mediciones organizacionales, existen alternativas sobre estándares que cuentan con procesos que permitan legitimar la medición. Ello es importante para validar la medición frente a instituciones y mercados comerciales.

¿Cómo se reduce la huella de plástico en una organización?

No hay recetas mágicas, pero sí hay herramientas tecnológicas que permiten optimizar los procesos y modificar el uso de materias primas vírgenes por materiales recuperados. Sin embargo, en ocasiones, aún con estas mejoras productivas la huella es alta. En estos casos, se puede considerar la compra de créditos de plástico para compensarla y alcanzar la neutralidad de plástico.

Cada crédito de plástico representa una tonelada de plástico recuperado y proviene de organizaciones que se especializan en esta labor. Estos créditos no tienen un precio fijo, y se comercializan dentro un mercado especifico.

Compromiso y responsabilidad empresarial

En los últimos tiempos, numerosas empresas implementan programas internos y estrategias para reducir, recuperar y reutilizar los plásticos que generan con sus actividades.  

Además de contar con un programa interno de Basura Cero para promover entre sus empleados la disminución y separación de los plásticos, Benito Roggio Ambiental (BRa), como empresa especializada en la gestión y valorización de residuos, participa de iniciativas para abordar los desafíos ambientales del plástico a nivel nacional.

BRa participó junto a las más destacadas empresas y entidades del sector petroquímico de la creación de un consorcio intersectorial para llevar adelante un proyecto de reciclado de plásticos que sume valor agregado y mejore los procesos de reciclado actuales de este material. 

 

Juan Pablo Weihs es Ingeniero Ambiental por la UCA y dirige el área de Tecnología e Ingeniería Ambiental de Benito Roggio ambiental (BRa).

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