El asombroso número de vendimias que suma una histórica enfermera
Con una notable dedicación que abarca más de cinco décadas, Margarita Ayala, una enfermera de 83 años, ha dejado una huella histórica al sumar 53 vendimias brindando sus servicios de salud en la Fiesta de la Vendimia. Su admirable fortaleza y compromiso con la comunidad han convertido su labor en un testimonio vivo de vocación y servicio.
En una entrevista exclusiva con MDZ, Margarita compartió su experiencia y pasión por participar como enfermera en la emblemática celebración de la Fiesta de la Vendimia, destacando que desde su juventud estudió para brindar este servicio a su comunidad y lo hace con amor y dedicación.
"Este año cumplo 53 vendimias, y lo vivo muy feliz porque es una fiesta del pueblo, de los trabajadores, de nuestros viñateros, de nuestras bodegas, y esperemos que Mendoza siempre esté al frente. Me gusta mi profesión, y siempre que me llaman para colaborar, estoy", expresó con entusiasmo Margarita.
En cuanto a su labor, la histórica enfermera explicó que generalmente atienden descompensaciones durante la fiesta. "A veces hay turistas y tienen un poquito de mal de altura, la presión, pero acá es todo muy ordenado, así que accidentes no hay. Hay mucho respeto, la gente cuida a los que vienen al anfiteatro", comentó.
Margarita, fiel defensora de las tradiciones, resaltó su apoyo a las reinas de la vendimia, considerándolas representantes de los trabajadores en las viñas. "Con mi trabajo de enfermera, las reinas que viajan a otros países y promueven lo que se trabaja en la provincia", afirmó.
Reflexionando sobre su participación en la Fiesta de la Vendimia, la enfermera subrayó la importancia de cada persona en su vida. "Todas las personas son igual de importantes para mí. Para eso tengo mi profesión, para cuidar, para ayudar, para servir. Para eso nos recibimos y juramos ayudar al prójimo dentro de nuestras posibilidades. Estamos al servicio de la comunidad", afirmó con convicción.
Margarita también elogió al Servicio Coordinado de Emergencia de la provincia y a sus colegas con quienes trabaja hace años, destacando su humanidad y dedicación. "Me gusta la Fiesta de la Vendimia y siempre vengo con el Servicio Coordinado de Emergencia. Lo que aprendes con ellos, no lo aprendes en ninguna cátedra. Son humanos, están encima. Yo vengo siempre con ellos, porque no es una empresa privada, es nuestro, es del pueblo", concluyó, resaltando la importancia de la colaboración comunitaria en eventos de esta magnitud.