Vino sin alcohol: cómo tomó el sector vitivinícola de Mendoza la nueva medida del INV
El Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) hizo oficial a través de la Resolución 5/2024 la práctica enológica lícita de los vinos desalcoholizados parcialmente y vinos sin alcohol. Carlos Tizio, presidente de la institución, aprobó la medida el pasado miércoles y fue incorporada a la Ley General de Vinos 14.878.
Ante la nueva implementación, MDZ Radio 105.5 FM recolectó distintas declaraciones dentro del ámbito de la vitivinicultura local para analizar las expectativas y opiniones que generó la nueva medida del INV.
Silvio Alberto, enólogo de Bodegas Bianchi, aclaró que "con respecto a esta nueva normativa del INV, me parece que es un gran avance para la industria vitivinícola el hecho de poder abrirnos a poder producir, como lo está haciendo el resto del mundo, este tipo de bebidas. Nos va a volver más competitivos, sin dudas, porque nos va a permitir hacerlo. Creo que mientras sigamos vendiendo vino, ya sea con alcohol o sin alcohol, creo que es algo muy importante para esta industria que viene con un consumo, a lo largo de de este tiempo, a la baja, y todo lo que nos ayude a volver a ser competitivos con respecto a otras bebidas y productos, bienvenido sea".
Por otro lado, el enólogo de Bodega Trapiche, Sergio Case, opinó que "en Argentina puede ser algo novedoso, a pesar de que el público argentino es muy clásico en el sentido de que toma vino como los grandes países europeos. Hay que estar a la vanguardia, está buenísimo que se haya generado esta liberación o esta nueva reglamentación INV, que es lo que en definitiva te abre las puertas a investigar con mucha mayor velocidad y hacer ensayos con mayor velocidad. Ya demasiado tenemos las bodegas con todas las reglamentaciones para los vinos y demás, así que ahora con una reglamentación que ya te habilita, nos permite investigar con más velocidad".
Además, Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola Argentina (UVA), advirtió que "creo que es una actualización a la realidad que el mercado viene planteando hace ya un tiempo y que se traslucen en que hay un cambio generacional, que hay un menor consumo de alcohol que la mayoría de las bebidas no lo pueden hacer de otra manera y lo hacen incentivando la mezcla. El gin tonic con pomelo, el fernet con coca, el whisky con lo que sea, o sea, la idea de que las bebidas alcohólicas pueden adaptarse a gustos que tengan menos alcohol, que se pueden tomar frías y que tengan incluso un toque dulce, responde a una especie de cambio en la tendencia".
