El duro pronóstico para los deudores UVA y una realidad que asfixia a miles de argentinos
Los meses pasan y no se vislumbran soluciones para miles de familias argentinas que vienen reclamando medidas urgentes que les permitan tener certezas sobre el futuro de sus viviendas. Los créditos hipotecarios UVA se transformaron en una pesadilla ya que el endeudamiento generado y las subas mensuales de las cuotas impactaron de manera directa en el poder adquisitivo de los tomadores de los créditos que hoy corren el riesgo de perder sus casas. A nivel nacional se calcula que son más de 110 mil bajo una situación "desesperante" y un contexto inflacionario que se agudiza.
La situación para los deudores hipotecarios UVA es compleja ya que atraviesa muchas aristas. Durante enero y febrero se registró un notorio aumento en las cuotas que pagan mensualmente quienes accedieron a esta modalidad crediticia. Para algunos, la solución llegó a partir de la judicialización de las causas, sin embargo, se trata de una pelea desigual ya que no todos pueden acceder al patrocinio legal de un abogado.
Si bien las sentencias obtenidas a través de la Justicia marcan precedentes a lo largo y ancho del país, las decisiones políticas se siguen dilatando y muchas familias, ante la imposibilidad de afrontar las cuotas de sus viviendas, optaron por venderlas.
"Me dieron $2.300.000 y mi primera cuota era de $14.000. Luego de pagar a tiempo (débito automático de la tarjeta que me otorgó el BAPRO) 80 cuotas, debo $72.520.194, 21 y la última cuota que pagué este mes fue de $620 mil. Si comparo mi deuda en dólares de ese momento hoy está un 40% abajo, el tema es que mi sueldo en dólares hoy es 1/3 de lo que era en julio del 2017 cuando tomé el crédito y el valor de las propiedades es mínimo un 35% menos que cuando la compramos. Todo eso sin contar el dinero que pusimos para arreglarla y la base de nuestros ahorros que usamos para comprar la casa, ya que el Banco nos prestó solo un porcentaje del valor total", agregó uno de los damnificados.
La política no puede seguir ajena a una problemática que depende de voluntades y acuerdos que deben discutirse en el Congreso de la Nación. A pesar de los reclamos del colectivo de hipotecados a nivel nacional y de las manifestaciones públicas de algunos legisladores que siguen de cerca los proyectos que se presentaron, las respuestas son nulas y el proyecto que logró consenso en Diputados, duerme en el Senado.
"El proyecto fue debatido arduamente en Diputados y quedó frenado en el Senado, estamos pidiendo el tratamiento en ordinarias. La propuesta aprobada en la cámara baja logró un consenso mínimo y necesario de crear un fondo compensador para pasar a calcular la actualización en función de la evolución del salario en lugar de la inflación. El fondo compensador surge del propio sistema bancario que contempla la posibilidad de crearlo y no genera ningún gasto para el Estado", expresó el diputado nacional, Julio Cobos y agregó: "En el momento que tratamos esto, los créditos UVA hipotecarios no llegaban al 2% de todo el manejo del sistema financiero de nuestro país. Obviamente que contempla algunas clausulas como no poder resultar más que del 30% del salario en cuyo caso se estira el plazo pero siempre se actualiza por el menor de los índices. Si se produce una recomposición salarial se seguirá actualizando por inflación".
En primera persona
En enero y febrero se registró un notorio aumento en las cuotas que pagan mensualmente las familias que accedieron a los créditos hipotecarios UVA. En algunos casos, los deudores llegaron a desembolsar entre 250 mil y 400 mil pesos.
"En enero reventé todo para que no manden mi carpeta a Buenos Aires porque el gerente del Banco me lo dijo. Debía 8 cuotas y tuve que pedir prestado dinero. El mes pasado mi hija me ayudó. Este mes, la cuota se va a más de 650.000 pesos....voy a volver a atrasarme y ya, no puedo volver a quedarme sin pagar otras cosas. Tengo el gasto de la obra social también y debo ver qué hacer pero mi salud no me permite bajarla. Aunque quisiera pagar no voy a poder, el abogado del Banco me decía que no me esfuerce más, hace ya un año...debería haberle hecho caso. Ahora me quedé sin un peso...atrasada en todo...y no cambió nada...debo más de 50 millones...Hasta acá llegué", contó muy angustiada una deudora hipotecaria.
"Tengo crédito hipotecario UVA a 30 años, saqué un millón seiscientos mil pesos y actualmente debo 22 millones de pesos al Banco Nación (CABA). Nunca deje de pagar, primero pago la cuota y con lo que sobra sobrevivimos, mi co deuda es mi esposo, encargado de edificio con un sueldo mínimo. Tenemos una hija con síndrome Di George, ella cuenta con certificado de discapacidad y tiene sus terapias. Pagamos una pre paga porque tiene varias cirugías en camino para mejorarle su calidad de vida. Nuestra situación es desesperante", expresó Vidalina González.
"Tengo 34 años y trabajo como enfermera en el hospital Garrahan. Soy jefa de hogar con un menor a cargo de 12 años que asiste a colegio privado. En el año 2021 saqué un préstamo de Procrear en el Banco Ciudad a 25 años, hice un depósito del 20% del valor de la propiedad que en esa fecha costaba 4.500.000 pesos y el préstamo fue por 3.800.000 a pagar 300 cuotas de 284 uvas. Al principio las cuotas eran de $20 mil pero actualmente pago $250 mil con aumentos de $50 mil mensuales. El costo de vida aumenta drásticamente achicando cada vez más mi poder adquisitivo, no respetan el porcentaje del crédito que siempre fue entre un 20% y 22% de mis ingresos. Mi sueldo como enfermera con horas extras es de $750 mil", expresó Magdalena Palma Lencina en la misma línea que los otros deudores hipotecarios que se encuentran atravesando una realidad compleja y aparentemente sin solución en el corto y mediano plazo.
"Mi esposo es médico y cuando quisimos comprar la casa no había quien nos diera un préstamo accesible, solamente los UVA. Pedimos 3 millones 90 mil pesos y hoy debemos la módica suma de 79.712.521 de pesos. Mi cuota actual es de 613.791 pesos.
Eso nos llevó a prescindir de lo que consideramos superfluo para poder seguir en nuestra casa, damos gracias a Dios que tenemos una sola hija pero es bastante te desolador el panorama. Parece ser que nunca tendremos respuesta de nada y el único camino es judicializar. Si esto no es una usura…", contó otra hipotecada UVA de Tucumán.

