Una escuela tuvo que suspender sus clases por un hecho delictivo
En un hecho lamentable, el colegio Fénix, ubicado en Guaymallén, fue víctima de un robo que afectó directamente el normal desarrollo de las actividades educativas. Desconocidos sustrajeron el medidor de agua de las instalaciones, lo que generó la suspensión de clases en el sector de secundaria.
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El establecimiento, situado en la intersección de las calles Bandera de Los Andes y Las Heras, sufrió el robo del medidor de agua y las autoridades se vieron obligadas a tomar medidas inmediatas para abordar la situación. Con el derroche de agua ocasionado tuvieron que cortar el suministro de una parte de la escuela que resulta esencial para el funcionamiento diario de la institución.
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A pesar del inconveniente sufrido en el sector de secundaria, las clases para los alumnos de la primaria continúan sin interrupciones. Sin embargo, la comunidad educativa del colegio Fénix se encuentra consternada por este incidente, que pone de manifiesto la vulnerabilidad de los establecimientos escolares ante actos delictivos.
Mientras se espera que las autoridades competentes actúen con celeridad para esclarecer los hechos y tomar medidas que prevengan futuros incidentes que afecten el desarrollo educativo de los jóvenes en la zona, la dirección del colegio, junto con las autoridades correspondientes, está trabajando para resolver la situación y restablecer la normalidad en el nivel secundario, garantizando así el derecho a la educación de todos los estudiantes de la institución.
