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Ya está instalado el emblema del Lago del Parque: ¿cuándo se podrá navegar?

La embarcación que hizo historia en el Parque General San Martín, volvió al Lago con nueva estructura. Opiniones a favor y en contra del estilo de La Nueva Cuyanita y todos los detalles.

Una nueva embarcación del Lago del Parque General San Martín volverá a funcionar este fin de semana tras más de 20 años. La Nueva Cuyanita, que hizo historia en Mendoza, ya está instalada y operativa para comenzar los recorridos para turistas y mendocinos. 

El sábado 3 de febrero, La Nueva Cuyanita quedó asentada en el Lago del Parque para comenzar sus paseos en los próximos días. La histórica Cuyanita presentaba un estado de avanzado deterioro sin posibilidad de restauración. Por ello, la nueva embarcación, fue construida especialmente, con un estilo moderno y con una capacidad máxima de 25 pasajeros sentados, baño químico ecológico y estará impulsada por un motor de 150 HP de cuatro tiempos ecológico. 

La Nueva Cuyanita, tiene una capacidad para 25 personas y comenzará a recibir a mendocinos y turistas el próximo fin de semana. El paseo por el Lago durará aproximadamente 30 minutos y el boleto costará alrededor de 2.000 para mendocinos mientras que para turistas extranjeros el precio rondará los 4.000. Los estimativos fueron anunciados por el gobierno provincial aunque el director de Parques y Paseos públicos de Mendoza, Ricardo Mariotti aclaró que en la actualidad no hay precisiones sobre el monto más allá de que la tarifa si será diferenciada.

Desde la empresa que ganó la concesión explicaron que esta semana terminarán las operaciones de maniobras en el Parque General San Martín y, con los tiempos estimados del recorrido, podrán determinar definitivamente cuales serán las tarifas. Gastón Funes, a cargo de la Cuyanita por parte de la empresa Grupo Andesmar SA, habló en MDZ Radio y expresó que "hay gente muy contenta, otra sorprendida, por lo que esperaba ver otro tipo de embarcación, pero bueno, la verdad que son varias etapas en este emprendimiento".

Desde MDZ fuimos hasta el Lago del Parque y hablamos con las personas que se encontraban haciendo ejercicio y que vieron la nueva embarcación. "Vi en el diario la imagen de la antigua y ahora vi esta y dije 'qué fea'. Para ser para turismo me parece muy básica. Por ejemplo, en Buenos Aires cuando vas a Tigre también hay embarcaciones que te pasean y estéticamente son más bonitas", dijo una mujer que se encontraba con su amiga ejercitándose. 

Enrique, otro deportista que estaba en el Parque este lunes por la mañana se mostró contento. "Me parece excelente la idea, es muy bonita. Me acuerdo de todas las embarcaciones, desde la primera a la última. Esta la veo más chiquita, más práctica, no como El Mississippi que era más grande. Pienso que van a hacer excursiones con menos gente pero el recorrido es cortito", manifestó una pareja que se encontraba observando La Nueva Cuyanita desde un banco en El Rosedal, y uno de ellos señaló que "la estábamos viendo, es muy distinta a El Mississippi. Es chiquita pero linda".

La Nueva Cuyanita recibió muchas críticas por su estética. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ.

En ese sentido, el encargado de la embarcación reflexionó a cerca de si "tiene que ser una cuestión linda, que se destaque o tiene que ser una cuestión que se pueda continuar en el tiempo y que la gente la vuelva adoptar", debido a que El Mississippi dejó de funcionar en su momento por las complicaciones en el mantenimiento. Además de lo ecológico de La Nueva Cuyanita, Funes destacó que tendrá "una segunda etapa con una experiencia de realidad virtual inmersiva dentro de la embarcación". 

Una embarcación con historia

La historiadora Ana Castro señala en su libro, que La Cuyanita comenzó a surcar el Lago en la década del 20. Esa embarcación funcionó hasta 1935. Posteriormente, se llamó a licitación para restablecer los paseos acuáticos y una nueva lancha comenzó a prestar este servicio en 1939. Se la denominó Emilio Civit, pero la gente continuó llamándola La Cuyanita.

“La primera embarcación del Lago fue vendida en 1937 a los señores Ronchietto y Bianchi, por 200 pesos, y la llevaron a la laguna Los Álamos. Allí se perdió el rastro de la embarcación”, comenta la autora del libro Parque General San Martín, sus primeros 50 años.

El barco que remplazó a la primera nave pesaba 5 toneladas, con un casco de 13 metros de eslora (largo) y una capacidad para 20 a 26 personas.  El casco fue construido en Alemania por el astillero Krupp, luego de la Primera Guerra Mundial y llegó a la Argentina, donde construyeron la cubierta y el puente de mando, y se utilizó la embarcación para prestar servicios en el Delta del Paraná antes de ser trasladada a Mendoza.

La antigua Cuyanita. Foto: Mendoza Antigua.

En el pequeño muelle de madera del Rosedal estaba atracada La Cuyanita esperando la llegada de chicos y grandes para salir a pasear por el Lago del Parque. Con todo el pasaje cubierto, como todos los domingos, el timonel daba la orden de zarpar y los “oficiales” del embarcadero soltaban amarras. Rápidamente se llegaba al extremo norte del Lago. La embarcación tomaba rumbo al sur, mientras los pasajeros observaban el Club Regatas, lo que ocurría en tierra firme o a los bañistas de las playas serranas. Parecía de juguete, no se movía mucho, debido a la serenidad del lago, solo se sentía el ronquido del motor y el golpe del agua sobre el casco blanco.

En los 60 comenzó la decadencia. Sufrió actos vandálicos en dos oportunidades y, en diciembre de 1976, tras una serie de reparaciones, fue botada al Lago por última vez. Durante el invierno de 1979, La Cuyanita ardió en llamas y ese fue el fin. Aparentemente, uno de los cuidadores de la embarcación colocó un calentador para soportar el frío. Se quedó dormido y casi se quema con la estructura de madera que adornaba la cubierta y el puente de mando. En la actualidad, el casco de la embarcación se encuentra en la Penitenciaria Provincial, donde fue llevado para su puesta en valor y quedó abandonado en el lugar. Hoy su recuperación es inviable, ya se ha perdido casi toda su estructura original y se asemeja a una cascara de nuez.

Tras el fin de La Cuyanita, en 1979, y por un año la remplazó un catamarán que fue bautizado Emilio Civit II. Durante los 90', llegó el turno de "El Mississippi" o "el rey de lago", un catamarán de dos pisos donde muchos celebraron fiestas y cumpleaños pero años después dejó de prestar sus servicios dejando una vacancia en el paseo turístico,