La vendimia ya se vive en las bodegas de la provincia de Buenos Aires
La Vendimia 2024 ya comenzó en las bodegas de la Provincia de Buenos Aires donde los enólogos sorprenden año tras año con la diversidad de sus plantaciones y la calidad de sus vinos.

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Muy cerca del mar, en Chapadmalal, una localidad lindera a Mar del Plata, la bodega Costa y Pampa, de Trapiche, se dispone a cumplir su décimo aniversario en el mes de septiembre, afianzada como pionera en la región y con una apertura cada vez más abierta a la comunidad. Funcionó en la temporada con visitas incesantes y con una prevalencia de turistas porteños.
Allí se plantan variedades como Pinot Noir, en plantaciones al nivel del mar y a 3 kilómetros de la costa, donde los viñedos crecen bajo un clima más húmedo y más frío que los de montaña, ideal para varietales de ciclo corto. A diferencia de los viñedos de montaña, no necesitan ser irrigados por el hombre para su crecimiento.
"El clima en Mar del Plata es húmedo y frío, y da como resultado que nuestros espumantes sean frescos y delicados, de gran complejidad aromática y buen volumen", destacan desde la bodega que cumplió 140 años.
El particular clima marítimo, la majestuosidad del atlántico sur y el encanto de los campos de Chapadmalal, hacen de estos vinos ejemplares únicos.
A 40 kilómetros de Mar del Plata, la bodega Castel Conegliano se especializa en la uva Prosecco, también conocida como Glera, que "es una variedad altamente productiva y de maduración tardía con una alta acidez y un paladar bastante neutro, por lo que es ideal para la producción de vino espumoso".
Aunque en algunas ocasiones se utilice para elaborar vinos "tranquilos", el perfil aromático de esta cepa, se caracteriza por las notas de melocotones blancos, resultando un vino de cuerpo ligero y bajo en alcohol, refrescante e ideal como aperitivo en el verano.
Los creadores de esos vinos valoran que hay condiciones ambientales únicas, al encontrarse "dentro de la única porción del país con clima oceánico". Próximamente ofrecerán visitas guiadas, informan en sus redes sociales.
"En nuestras instalaciones empleamos los métodos de elaboración de espumosos Charmat y Tradicional para elaborar variedades espumosas inspiradas en la herencia italiana de nuestra familia, pero a la vez muy arraigadas en el espíritu argentino. Nuestro objetivo es traer una perspectiva fresca y diferente en la elaboración de vinos argentinos y revelar el potencial de una zona vitivinícola nueva e inesperada", expresan desde la bodega ubicada en El Boquerón.

En Los Pinos, una localidad del partido de Balcarce, el enólogo Juan Pablo Michelini, comenzó a experimentar con distintas uvas para una producción que verá la luz en al menos tres años, con plantaciones de Albariño, Nebiolo, Pinot Noir y Chardonnay.
También en Balcarce la bodega Puerta del Abra, perteneciente al empresario Jorge Pérez Companc, emprendió un proyecto de vinos de alta gama. El Riesling es una variedad que madura lentamente logrando una "muy buena complejidad aromática". Fue por iniciativa del titular de este proyecto que la ciudad fue incluida como Indicación Geográfica (IG).
La IG Balcarce se suma así a las otras dos IG que posee la provincia, Chapadmalal y Villa Ventana, donde se encuentran, entre las sierras, en el Abra del Hinojo, los viñedos "Ita Malal" que elaboran desde 2010 cepas blancas (Chardonnay y Sauvignon Blanc), y tintas (Merlot y Cabernet Sauvignon).
Cordón Blanco es una empresa familiar que comenzó en 2008, en Tandil, en la finca "La Elena", al oeste de la ciudad, donde comenzaron a producir Sauvignon Blanc. Y luego continuaron en otros viñedos en la zona de "Don Bosco", al sur, donde continuaron con las variedades Merlot, Syrah y Semillón.
La bodega tandilense también cultiva Malbec en un viñedo ubicado en la localidad de Barker pero que no forma parte del portfolio de Cordón Blanco.
