Robo de cables en Santa Fe: entre el drama social y las pérdidas millonarias que ocasionan
Pobreza, necesidad, delincuencia, negocios, perdidas millonarias y en muchos casos hasta la propia muerte, ronda detrás del robo de cables en Argentina y en particular en Santa Fe, provincia donde creció cuantitativamente este tipo de delito en el último tiempo. Se convirtió en una preocupación para vecinos que son víctimas de forma cotidiana, autoridades de las empresas que deben intentar reponer los faltantes afrontando costos económicos muy importantes como para las autoridades políticas.
El tejido social está roto. En muchos casos la necesidad de hacerse de algunos pesos de forma rápida para vivir y en otros a partir de un negocio económico genera que se multipliquen estos tipos de robos. Plazas, parques, avenidas, casas particulares, escuelas, edificios, sufren constantemente estos delitos. Todo elemento que tenga cobre o bronce, sirven: cables, placas, medidores, porteros eléctricos, cerraduras, picaportes, etc. Todos pueden ser revendido en chatarrerías a pocos pesos y grandes cantidades.
En el ámbito económico, el robo de cables causa pérdidas millonarias a empresas, gobiernos y particulares. Los primeros tienen que reponer lo robado, muchas veces con insumos que están dolarizados; mientras que para los vecinos provoca un gran dolor de cabeza dependiendo el servicio que se trata. Cuando estos cables son robados, se interrumpen los servicios, lo que puede resultar en costosos tiempos de inactividad y reparaciones.
Según datos oficiales de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) de Santa Fe los robos, hurtos y hechos vandálicos cometidos durante el 2023 generaron 3 millones de dólares de pérdidas, confirmaron a MDZ el encargado de Relaciones Institucionales. No solo se trata del costo de reposición del producto sino la logística y personal necesario para realizar la reposición.
En estas circunstancias dos semanas atrás en Rosario, intentando robar cables subterráneos de alta tensión un joven de 20 años debió ser hospitalizado con el 90% de su cuerpo quemado y a las pocas horas se confirmó su fallecimiento. De acuerdo a datos de la EPE durante el 2023 fueron seis las personas que perdieron la vida en similares circunstancias.
Por otra parte, según la empresa Litoral Gas, solo durante enero de este año más de 20 usuarios de la ciudad de Santa Fe realizaron denuncias por robos de medidores y reguladores de gas en domicilios particulares y edificios. El Rosario, durante el mismo mes, la cifra alcanzó a 90 clientes. "Es preocupante porque en muchos casos algunos prefieren no denunciar, arreglarse por cuenta propia lo que genera un peligro teniendo en cuenta que rehacer una instalación de gas sin gente idónea reviste mucho peligro", comentó a MDZ el vocero de la empresa, Andrés Romagnoli.
Aguas Santafesina, la prestadora provincial del servicio y sus usuarios tampoco escapan a la problemática del robo de elementos, principalmente en las ciudades de Rosario, Santa Fe y Rafaela donde mayormente se registran los delitos. Según las estadísticas, en lo que va del 2024 se robaron 40 medidos y aparatos en La Capital. En la ciudad del sur provincial el problema es mucho más grave: se cometieron 10 mil robos en 2023. Por la dimensión del flagelo se comenzó a reemplazar los medidores por aparatos 100% plásticos.
Además de los costos directos de reemplazar los cables robados, también hay costos indirectos asociados. Por ejemplo, las interrupciones en el suministro de electricidad pueden afectar a empresas y hogares, causando pérdidas económicas adicionales y afectando la calidad de vida de las personas. "No solo se trata del costo del aparato a reponer sino que intervienen dentro otros factores como por ejemplo, la obra que se pueda llegar a requerir hacer, tiempo, personal y atender estos casos genera que otros se deban posponer. El daño es muy grande", enfatizó German Nessier, vocero de la empresa de Aguas.
Qué dice la Ley que sancionó Santa Fe
Durante el 2023 la Legislatura sancionó la Ley que dispuso la creación del "Registro Provincial de Acopiadores y Comercializadores de Metales No Ferrosos". El objetivo de la norma fue poner fin a los robos de cables y los elementos de cobre que son sustraídos.
A su vez, desde el Concejo de Santa Fe son varias las iniciativas que apuntan a la adhesión de esta ley que busca regular la comercialización de estos materiales generando un registro de los locales donde se compra y vende.
Por su parte, en Rosario, la policía y la justicia realizaron este viernes seis procedimientos en chatarrerías: detuvieron personas y lograron incautar elementos importantes en la causa. "Hallamos muchos kilos de cobre, material de Aguas Santafesinas, Litoral Gas, EPE, de cementerios”, informó en Radio 2 Matías Figueroa Escauriza, secretario de Gestión de Registros Provinciales.
El funcionario provincial añadió que solo en la chatarrería de Regimiento 11 y Corrientes secuestraron aproximadamente una tonelada de material robado entre cables, picaportes, porteros, medidores y caños de aire acondicionado.
De acuerdo a datos del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, durante enero 2024 se registraron 95 aprehensiones por parte de la Policía por robo de cables en Rosario.

