La producción aumentó, aunque hay complicaciones que afectan la Cosecha 2024
La Asociación de Viñateros de Mendoza (AVM) ha presentado los resultados preliminares de la estimación de cosecha para el año 2024. Los datos, recabados por los técnicos de campo de la asociación, revelan una recuperación en comparación con la cosecha del año anterior. Aunque la expectativa es positiva en términos de producción, se han identificado desafíos significativos que podrían impactar en la calidad y cantidad de la cosecha.
Según el informe técnico de AVM, los distintos oasis y valles de Mendoza presentan variaciones notables en la producción de la vitivinicultura. El Oasis Norte es en el que menos mejoría se espera, con un aumento del 10% en la cosecha en comparación con el año anterior, mientras que el Oasis Sur es el más auspicioso con una proyección del 40% más. Asimismo, en el Oasis Este la estimación de AVM muestra un aumento del 15%, al igual que en el Valle de Uco que se prevé ese mismo porcentaje de crecimiento. Estas cifras sugieren un panorama alentador para la región.
El titular de AVM, Eduardo Córdoba contó a MDZ que el equipo de ingenieros ha recorrido las fincas, cooperando con los productores asociados y a partir de esto se han realizado a las estadísticas. “Nuestro relevamiento nos da para nuestra provincia alrededor de 17 millones de quintales. Tenemos ahí una diferencia con lo que ya ha salido en el pronóstico del INV, que es un pronóstico de 17.900.000 quintales”, explicó.
Fabián Ruggeri, Presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Acovi), señaló que “efectivamente hay más cosecha que el año pasado. El año pasado fue la peor cosecha de la historia de la vitivinicultura”. Por eso es lógico que las estadísticas muestren una recuperación. “Por supuesto que hay más cosecha. Lo que sí, no es una super cosecha”, indicó. Pero, difirió con las cifras presentadas por la AVM y aseguró que desde el sistema cooperativo calculan una mayor cantidad de quintales. “Es una cosecha que va a estar alrededor de los 18 millones y medio de quintales aproximadamente”, detalló.
Por otra parte, Cordoba manifestó preocupación por la baja oferta que están haciendo las bodegas a los productores. “Le hemos solicitado al gobierno insistentemente que haga nuevamente un operativo de compra de uva con precios referenciales. No nos han respondido al respecto. Y también que aceleren lo que es financiamiento de cosecha y acarreo y financiamiento para elaboración de las bodegas, de modo que ayude al productor porque se necesita mucha plata”, sostuvo.
Asimismo, la falta de mano de obra que se explica por los bajos salarios completa un panorama complejo explicó el titular de AVM. “En relación al salario y a la cosecha, hay escasez de mano de obra, cuesta conseguir mano de obra”, dijo.
En el mismo sentido, Córdoba añadió que el INTA elaboró sus costos de producción que no son positivos para el sector. “Para una producción de 200 quintales por hectárea, presentó una estructura de costo de 200 pesos el kilo de uva. Imagínate que en las criollas, que el año pasado se pagaron 110 pesos, este año están ofreciendo muy poco, nosotros pretendemos unos 240 pesos. Si los costos son 200 hay que tener un mínimo de rentabilidad, y están ofreciendo muy por debajo de ese valor. Así que lamentablemente por este camino cada vez van a ir quedando menos productores”, concluyó.
Las condiciones climáticas y otros factores han dejado su huella en la cosecha
La recuperación que muestran las estadísticas de esta temporada se ha producido en relación a la cosecha del año anterior que fue una de las más golpeadas por las contingencias climáticas, tanto por las heladas tardías de octubre/noviembre, como por las tormentas de granizo durante el verano. Para graficarlo con los datos publicados por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), la temporada 2023 terminó con una producción de 14 millones y medio de quintales y con una variación de -25% en relación al 2022.
Para este año, el informe técnico de AVM destaca algunas causas preocupantes detrás de estos números positivos. Entre ellas, Córdoba indicó que además de que el año pasado hubo alrededor de un 30% de daños por heladas, "este año ha habido mucho corrimiento en las Blancas, muy poco peso, el viento zonda afectó bastante, y después, por los golpes de calor muy fuertes, mucha deshidratación. Ahora se está sumando un ataque intenso de botrytis”. El detalle a continuación:
- Bajo Peso en Uvas Blancas: Se ha observado un fenómeno de bajo peso en uvas blancas, lo que podría afectar la calidad del producto final.
- Viento Zonda: El corrimiento causado por el viento zonda ha generado desafíos logísticos y afectado la estructura de los viñedos.
- Golpe de Calor: Un alto porcentaje de plantas y racimos deshidratados debido al golpe de calor, revelando la vulnerabilidad de los cultivos a condiciones extremas.
- Problemas en San Juan: La uva en la vecina provincia de San Juan también ha sido afectada por el viento zonda y el golpe de calor.
- Abandono de Viñedos: La zona Este de Mendoza ha experimentado el abandono de viñedos, una preocupación que podría afectar la producción a largo plazo.
La cosecha 2024 se presenta con números relativamente buenos, pero las causas observadas que afectan la producción sugieren que los viñateros enfrentan desafíos significativos. La calidad de la uva y la gestión de los impactos climáticos serán determinantes para la industria vitivinícola. El INV publicará sus datos oficiales este martes en los que se confirmarán o desestimarán estas estimaciones.

