Mar del Plata, ayer y hoy: un simple testimonio
Voy a tratar de hacer un recorrido, de acuerdo a mis etapas de la vida, tratando de aterrizar en la actualidad y espero con esto poder recrear en algunos lectores, recuerdos de épocas que tal vez vivieron, compartieron y comparten en esta querida Mar del Plata. Cuando éramos muy chicos, jugar en la vereda era un clásico. La distancia mínima que tenías era la cuadra donde vivías, y la máxima, a medida que ibas creciendo, era la famosa vuelta a la manzana.
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Por supuesto que a medida que fuimos creciendo, pero siendo chicos, íbamos a pie a millones de lugares, sin ningún tipo de problema. La seguridad de la ciudad o país, era otra, y nos permitía ese tipo de vida. Las temporadas de verano, eran increíbles, por la cantidad de turistas que venían a la ciudad. Muchos de los cuales, veraneaban los tres meses y sino el mes entero.
Obviamente que existían otras opciones de mar, como Gesell, Pinamar, y algunas otras, pero en esa época, no estaban tan desarrolladas, haciendo que Mar del Plata sea la elección por naturaleza, para aquellos que querían disfrutar la playa y algo más. Mar del Plata, relucía, y tenía mucho por ofrecer
Los hoteles, como el Provincial o el Hermitage
Marcaban un nivel superior, respecto de la extensa oferta que existía. Playas, teníamos las céntricas, como La Perla, Punta Iglesias y la famosa Bristol, playas que se colmaban de gente y que fueron tapas de diarios durante años.
Ya algo más exclusivo era Playa Grande, y después para los que se querían alejar, tenían la opción de Punta Mogotes. Por supuesto que también existía algo en el sur, no tan desarrollado como es ahora, pero en esa época Luna Roja, era una opción y toda una aventura el llegar hasta allá.
La cantidad de turistas era tan grande que las vueltas de la playa eran eternas, y siempre había algún local, que tenía una ruta desconocida, por la cual se ahorraba algo de tiempo.
La gastronomía también tuvo su esplendor
Existiendo miles de lugares que fueron famosos, por el tipo de comida que ofrecían, pasando por pescados, carnes, pastas, hasta los famosos lechones de Perales, que hoy continúa con su tradición.
Foto: Georgina Lacorte.
El Teatro, una de las atracciones principales
El verano tiene ese clima de calor que nos invita a hacer muchas cosas, y el estar de vacaciones, hace que no queríamos perdernos nada. El teatro siempre tuvo un espacio importante, ya que muchos turistas siendo de Buenos Aires, no concurren durante el año a ver las obras y ni hablar de las personas que vivían en el interior. Mar del Plata les daba esa posibilidad.
La noche, todo un capítulo
Desde la famosa constitución, con lugares emblemáticos que hicieron historia, en la época de nuestros padres, como eran Enterprise, Banana, Matokos, y otros, pasando a cosas más actuales a mi época ya de adolecente, como Horizonte, Sakuarema, Maria Lopez, Puig Mayor, Frisco Bay, Sobremonte y un montón más.
Después se vino la etapa universitaria, y mi elección fue ir a estudiar a Buenos Aires, la carrera de Analista de Sistemas. Me case y desarrolle mi vida en esta otra gran ciudad, la cual siempre me deslumbró, por infinidad de cosas. Más allá de haberme quedado a vivir en Buenos Aires, la vida me tenía preparada una sorpresa, y es que nuestra empresa, Ripsa, la que este año cumple 30 años, iba a estar radicada justamente en la ciudad de Mar del Plata.
Saliendo de esta revisión, ahora sí me gustaría enfocarme en la Mar del Plata actual, la versión 2024. Una Mar del Plata que supo ir creciendo, saliendo de ese concepto de ciudad de verano para convertirse en una ciudad de todo el año.
Una ciudad donde sus economías evolucionan, pasando de lo textil y la pesca, a la instalación de un parque industrial, que hoy no da a vasto con el pedido de empresas, para instalarse. Un distrito tecnológico, formado por muchísimos emprendimientos, como así también una cantidad de empresas que hoy son marcas impuestas en el mercado, como Havanna, Cabrales, Heladeria Lucciano’s, Chimbote y así podría seguir nombrando.

En la edificación, Mar del Plata siguió creciendo
Incorporando barrios cerrados, como existen hoy, en las ciudades más importantes. La ciudad hoy tiene una propuesta muy atractiva en lo gastronómico, con una infinidad de posibilidades para disfrutar, en lo que se refiere a restaurantes, bares, y también sus cafecitos. Ya en otros rubros, Mar del Plata, es considerada la capital de la cerveza artesanal, permitiendo probar y conocer diferentes alternativas, a través de la gran cantidad de bares que existen.
Para los amantes del golf
La ciudad no solo posee varias canchas, incluyendo la Catedral del golf en Playa Grande (así la llaman), sino también en las cercanías, como pueden ser Sierra de los Padres, Marayui y otras..
Para despedirme, solo me queda dejar una invitación abierta, para que vuelvan a visitar Mar del Plata, aquellos nostálgicos que veraneaban en la ciudad y no volvieron, como así también para aquellos que no la conocen. Mar del Plata es una ciudad de todo el año que los va a recibir con los brazos abiertos, y sus propuestas, van a lograr que quieran volver. No se lo pierdan.

* Juan Boubeé, presidente de la Cámara Argentina de Empresas de Cobranzas de Impuestos y Servicios.

