Potrerillos: sueños de desarrollo turístico, promesas de inversión y una realidad estancada
El imponente dique Potrerillos, con su agua turquesa y el atractivo de la montaña mendocina, sigue siendo un diamante en bruto que aún espera ser pulido. A pesar de las millonarias promesas de inversión y desarrollo turístico, el balance del año muestra que los avances reales están lejos de alcanzar las expectativas iniciales.
En 2022, las empresas adjudicatarias Potrerillos Resort y Mendo Travel asumieron el compromiso de invertir 10 millones de dólares en dos años para convertir el perilago en un polo turístico. Para Salvador Abate, secretario de la Asociación de Turismo de Potrerillos, "el dique hoy por hoy está con muchos más servicios".
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Sin embargo, con otro verano en puerta, los baños públicos, el agua potable y espacios de sombra para atender cómodamente al turismo interno y externo siguen siendo una deuda pendiente. En la costa sur, turistas y comerciantes coinciden: la infraestructura existente no se condice con la magnitud del lugar.
El Gobierno de Mendoza insiste en que los avances son visibles en sectores puntuales como Bahía Príncipe, donde se han instalado módulos de baños y zonas recreativas y promete llegar al inicio de la temporada alta con más oferta turística y mejoras en la infraestructura. Los testimonios de visitantes y lugareños reflejan una realidad distinta a la pintada por las autoridades. "Hacen falta baños, sombra, algún kiosco cerca. Tuvimos que venir al restaurante para comprar un poco de pan", contó una pareja mendocina.
En Costa del Lago, el único restaurante que hay en la costa sur del perilago, los encargados de atender el lugar señalan que hace bastante tiempo vienen prometiendo inversión y desarrollos en la zona. "Hace muchos años que prometen desarrollar la zona pero ni siquiera han puesto baños públicos, que debería ser lo mínimo para que la gente pueda estar bien", expresaron.
La problemática no se limita a la infraestructura. Este año, Potrerillos también fue escenario de accidentes por el uso indebido de sus aguas, agravados por la falta de control. Según datos de Defensa Civil, las muertes por ahogamiento en espacios no habilitados han alcanzado cifras récord, más de 60 personas perdieron su vida en canales y ríos de Mendoza en los últimos 5 años, exponiendo la urgencia de medidas preventivas y alternativas recreativas seguras.
En contraste, el proyecto del camping universitario a cargo de la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo) genera expectativas, pero también interrogantes. Aprobado en agosto, el Master Plan Desarrollo Integral del Perilago, que implicó la cesión del gobierno a la casa de estudios de un predio de unas 10 hectáreas por 50 años, promete una amplia propuesta de cabañas, gastronomía y actividades recreativas en la costa norte del perilago.
Hasta ahora, la UNCuyo recuperó el predio conocido como El Bosquecito, ubicado a 70 kilómetros de la ciudad de Mendoza. Este espacio, que forma parte de la identidad universitaria desde 1988, con instalaciones renovadas, es un nuevo punto de encuentro para la comunidad educativa y el público general, ofreciendo actividades deportivas, gastronómicas y recreativas. No obstante, el resto del Master Plan Desarrollo Integral del Perilago, aún está en etapa de planificación y su impacto dependerá de la capacidad de la universidad para gestionar recursos y cumplir los plazos establecidos.
Mientras tanto, iniciativas privadas como el desarrollo del barrio cerrado Pircas del Mirador alimentan el debate sobre la privatización de áreas naturales protegidas. El peligro es que Potrerillos se convierta en un espacio exclusivo, inaccesible para los mendocinos, advirtió un vecino de la zona.
El desafío para Potrerillos radica en encontrar un equilibrio entre desarrollo turístico, preservación ambiental y acceso inclusivo. Por ahora, las promesas superan a los hechos, dejando a este paraíso mendocino atrapado entre la potencialidad y la desilusión.