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Acuerdo entre las partes: cómo continuará la vida de los empleados de Gonzalo

Después de la quiebra, los exempleados accedieron a diferentes recursos para enfrentar su situación.
Una postal del vacío tras el cierre de Copetín Gonzalo. Foto: Rodrigo DAngelo / MDZ
Una postal del vacío tras el cierre de Copetín Gonzalo. Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Luego del cierre definitivo de la histórica fábrica  de copetines Gonzalo en Mendoza, este jueves 26 los exempleados lograron un acuerdo que trae un poco de alivio tras semanas de incertidumbre. La medida, dispuesta por la jueza a cargo del concurso de acreedores, permite a los trabajadores  retirar mercadería del stock, tres camionetas y cheques emitidos por clientes, como parte de un plan para saldar parcialmente los salarios adeudados del mes de noviembre.

El acuerdo establece que la mercadería retirada podrá ser vendida por los exempleados, quienes utilizarán lo recaudado para cubrir parte de sus sueldos. Este esquema, aunque parcial, representa un primer paso tras semanas de gestiones y reclamos por parte de los trabajadores, quienes enfrentan no solo la pérdida de sus empleos, sino también la falta de ingresos en plena época festiva.

Un cierre que marcó a Mendoza

La fábrica de Copetín Gonzalo, con décadas de historia y reconocimiento en el mercado local, cerró sus puertas a principios de diciembre de 2024. La noticia sacudió a la provincia, no solo por el impacto en los más de 50 empleados que quedaron sin trabajo, sino también por lo que significó la desaparición de un emblema de la industria mendocina.

Desde entonces, los trabajadores reclamaban una solución que permitiera, al menos, mitigar el golpe económico y emocional. Durante el proceso, surgieron interrogantes sobre la administración de la empresa y los motivos que llevaron a su quiebra, lo que generó críticas desde diversos sectores.

El acuerdo judicial

Según lo informado por los propios exempleados, la jueza interviniente consideró que la venta de la mercadería en stock era una vía rápida y viable para obtener liquidez inmediata. Además, las tres camionetas entregadas podrán ser utilizadas como herramientas para el transporte y comercialización de los productos.

Los cheques entregados, por su parte, deberán ser cobrados en los próximos días, aunque algunos trabajadores manifestaron su preocupación sobre la posibilidad de que alguno de estos valores no tenga fondos. Aún así, ven la medida como un pequeño avance.

El caso de Copetín Gonzalo no solo expone las consecuencias de una crisis empresarial, sino también los desafíos de muchos trabajadores para reconstruir sus vidas después de un cierre abrupto.

Mientras tanto, los exempleados analizan cómo maximizar los recursos obtenidos y esperan que futuras decisiones judiciales contemplen alternativas para cubrir el total de las deudas pendientes.