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La Tregua de Navidad: el día que el fútbol puso pausa a una guerra mundial

El 24 de diciembre de 1914 un grupo de soldados bajaron las armas e intercambiaron regalos, cantaron villancicos y enterraron a los caídos.

Este 25 de diciembre se cumplen 110 años del día en el que el fútbol y la Navidad le ganaron a la Primera Guerra Mundial. En un contexto de dolor, violencia y muerte, un grupo de soldados bajaron las armas y compartieron un momento de paz entre ellos. Intercambiaron regalos, cantaron villancicos y enterraron a los caídos en el campo de batalla.  

La Primera Guerra Mundial se caracterizó por ser una de las guerras más destructivas de la historia moderna. Como consecuencia, murieron casi diez millones de soldados, cifra que supera ampliamente la suma de las muertes de militares de todas las guerras de los cien años anteriores. 

A los pocos meses del inicio de la guerra, en varios puntos del Frente Occidental hubo un cese al fuego espontáneo conocido como la Tregua de Navidad. Al llegar la Nochebuena, los alemanes colocaron árboles iluminados en los parapetos de las trincheras y comenzaron a cantar villancicos. Mientras los alemanes cantaban Stille Nacht, los británicos se les unieron al ritmo de Silent Night.

Luego, en la mañana del 25 de diciembre, los soldados alemanes fueron quienes principalmente empezaron a salir de las trincheras y se desplazaron por la tierra de nadie. Asimismo, los británicos comenzaron a dejar sus puestos de combate para encontrarse con los alemanes. Miles de soldados de ambos bandos dejaron las armas, se estrecharon las manos e incluso, intercambiaron regalos que les habían enviado sus familias. 

Según relataron varios soldados que fueron parte de la Tregua de Navidad, en un momento apareció una pelota y jugaron un partido de fútbol. "Compartimos cigarrillos, golosinas, con los alemanes y de algún lugar, de alguna manera, el fútbol apareció. Todos estábamos jugando”, contó años después Ernie William, quien formó parte de un regimiento británico. 

All Together Now, la estatua que representa la Tregua de Navidad. Foto: X

A su vez, dos cartas escritas por soldados británicos, el cabo Albert Wyatt y el sargento Frank Naden, permitieron comprobar la existencia de un partido de fútbol. Las cartas hacen referencia a un juego abierto, no a un partido organizado. Según detallan los escritos, decenas de soldados de ambos bandos corrían para tener la oportunidad de patear la pelota. 

Lamentablemente, el 26 de diciembre la Tregua de Navidad llegó a su fin  y los combates no tardaron en reanudarse en el Frente Occidental. Los mandos superiores dictaron órdenes que impedían cualquier nueva confraternización entre bandos. Se creía que si se permitía otro acto similar a la tregua el espíritu de lucha de los ejércitos desaparecería. 

Si bien existen diversos relatos sobre lo que ocurrió aquel 25 de diciembre de 1914 y hasta el día de hoy, para muchos la existencia de un partido de fútbol durante la Primera Guerra continúa siendo un mito, es innegable el hecho de que, al menos por unas horas, la Navidad logró unir a hombres que meses atrás se intentaban matar los unos a los otros. Aquella Nochebuena, los soldados británicos y alemanes representaron los conceptos fundamentales de las fiestas: dar, recibir y agradecer.