Presenta:

Un sofisticado clan familiar quedó detenido por minería ilegal: cómo operaba

Se desarticuló una banda de 12 personas que, según reveló la Justicia, tuvo acceso a "recursos logísticos avanzados". Se investigan posibles redes nacionales e internacionales.
1693067.jpg

Una familia dedicada a la minería ilegal fue detenida en Jujuy tras una extensa investigación que incluyó allanamientos en varias localidades de la provincia.

El operativo, realizado a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, desmanteló un campamento equipado con edificaciones precarias. Sin embargo contaban con camionetas de alta gama, acceso a internet y un grupo electrógeno, por lo que se investigan los orígenes de la gran inversión que hubo detrás.

El despliegue, en el que participaron 180 efectivos policiales, abarcó localidades como La Quiaca, Abra Pampa, Orosmayo, Liviara y una zona montañosa. En el procedimiento, se capturó a 12 personas, quienes ahora son investigadas por posibles conexiones con redes nacionales e internacionales de minería ilegal.

El fiscal Alberto Mendivil, de la Unidad de Investigación Penal Preparatoria de La Quiaca, explicó que la familia evolucionó de métodos artesanales a un esquema industrializado, lo que les permitía avanzar hasta 300 metros diarios en la extracción de oro.

Mendivil precisó sobre este punto que "lo hicieron con maquinaria pesada, con palas cargadoras y máquinas orugas. Con pico y pala se avanza unos 30 metros por día, con maquinaria, unos 300 metros diarios. La familia pasó de realizar extracción de oro de manera artesanal a un esquema industrial. Emplearon recursos logísticos avanzados".

Además de las operaciones ilegales de minería, se detectó el desvío de agua de un arroyo en la zona, lo que representa un daño ambiental significativo. Según un informe del medio "Todo Jujuy", los detenidos no pudieron justificar la titularidad de bienes y dinero valuados en 60 millones de pesos.

Los cargos contra los detenidos incluyen asociación ilícita, robo, desobediencia judicial, desvío de aguas y amenazas a inspectores mineros que intentaron realizar controles en el área. "Es un caso de gran magnitud por el impacto en los recursos naturales y la sofisticación de la operación en una zona inhóspita", señaló el fiscal Mendivil. La investigación sigue en curso, y no se descartan nuevas medidas judiciales o la identificación de más involucrados.