"Villa Nueva de los Barriales": el primer pueblo que nació independiente
La Villa Nueva de Los Barriales nació un 20 de diciembre de 1816. A los tres años se trasformará en la Villa Nueva de San Martín como un homenaje que el Gobierno de Mendoza tributará al Libertador. Fue así, como esa Villa Nueva se convirtió en el primer lugar entre los miles y miles de ciudades, paseos, calles, barrios, monumentos, escuelas, plazas, empresas, ríos, comercios, premios, radios, bosques, parques, circos, teatros, universidades, bibliotecas, lagos, cerros, autopistas, etc. que se llamarán en poco tiempo: “San Martín”. “Para muestra sobra un botón”, dirá el dicho popular, y vaya como ejemplo que en la actualidad existen, en los registros oficiales de A.F.A., ciento veinticinco clubes denominados “San Martín” afiliados solamente a la entidad madre del fútbol argentino, entre ellos el histórico “albirrojo” y “chacarero” Atlético Club San Martín de Mendoza.
Orgullo entonces para el Este provincial, pues nació en esa región mendocina el primero de una multiplicidad de pueblos y espacios que honraron con su nombre a José de San Martín en toda Argentina.
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Una breve referencia sobre Los Barriales
Los ríos Tunuyán y Mendoza corren en paralelo cruzando la provincia de Mendoza desde la misma Cordillera de Los Andes. Por aquellos años eran ríos caudalosos que presentaban múltiples ramificaciones desprendidas de su cauce principal, lo que producía en tiempos de crecidas múltiples brazos hídricos (cauces menores o pequeños arroyitos) que en distintas regiones provinciales se aproximaban bastante entre sí componiendo una especie de zaguán imaginario que juntaba prácticamente el recorrido de ambos ríos. Será en ese pliegue angular formado por el río Tunuyán y el Mendoza, en el Este provincial donde se enclavará una extensa zona de “barriales”. Obviamente, de ahí su nombre.
“Los Barriales” era una zona de médanos y ciénagas. Presentaba una autóctona fauna a la vera del río y en el mismo curso de agua compuesta por patos, ranas, martinetas, gallaretas y hasta truchas perca. Esa rica fauna hacía del lugar, aunque bajo y anegado, una zona favorecida en la provisión de carnes blancas, huevos y plumas para el consumo y la comercialización. Mientras que las márgenes altas de los ríos eran propicias para los asentamientos poblacionales y brindaban una buena alternativa para el pastoreo, la crianza de animales y las plantaciones de vides y frutales por la calidad de las tierras, mucho más húmedas y fértiles que la mayoría de la geografía del lugar. Mucho más aún, cuando la acción sanmartiniana estimuló el desprendimiento de una red de canales y acequias que potenciaron dicha región.
Esa será entonces la amplia zona determinada para el establecimiento de la chacra de San Martín (La Tebaida) y la urbanización de una villa “que ha de formarse entre los Barriales y Retamo”.
El primer pueblo independiente
Todo lo anteriormente relatado marchará en paralelo a lo que se había dispuesto por normativa del gobierno central sobre la creación de nuevas villas y parajes con el objetivo de extender las zonas pobladas y cuya finalidad principal estaba enmarcada en la creación de pueblos intermedios sobre la base de las históricas postas del “camino de las carretas” y el colonial Camino Real que cubrían la extensa ruta de Mendoza hacia el Atlántico.
Esta fue una de las tantas resoluciones políticas que tomó el Congreso de Tucumán previo a la declaración de la independencia. De más estaría repetir lo tantas veces sostenido: San Martín fue clave y protagonista directo de todo el proceso relacionado a la Declaración de la Independencia en Tucumán. De eso no hay dudas y sería redundante volver sobre lo mucho ya escrito. Hoy el tema es otro. Precisamente la fundación del Departamento de San Martín.
Lo que si conviene recordar fue que las sesiones del trascendente congreso se habían iniciado el 24 de marzo de 1816, y desde ese momento (antes todavía de llegar al histórico 9 de julio) ya habían logros significativos por exhibir: demarcación de límites provinciales, el progresista tema sobre la distribución de los recursos municipales, la organización y determinación de un presupuesto para el nuevo Ejército Libertador con sede en Mendoza, la acuñación de una nueva moneda de curso legal, la creación de un sistema bancario que daría paso a un banco nacional, el diagrama de una red de caminos con un plan de desarrollo que anticipa lo que sería el antecedentes de nuestras actuales rutas nacionales y, sobre todo, la estimulación a crear y fundar nuevas villas y localidades.
Indudablemente el nacimiento de la “Villa Nueva de Los Barriales” fue el fruto de aquellas resoluciones. Fue así que casi cinco meses más tarde de la gloriosa Declaración de la Independencia, surgirá un 20 de diciembre de 1816 el actual Departamento de San Martín.
Por ende, no sería erróneo sostener contundentemente que la Villa Nueva, nacida en diciembre de 1816, fue un mandato patriótico emanado del mismo Congreso de Tucumán, comprendiendo por aquellos tiempos, los actuales departamentos de San Martín, Junín, Rivadavia, Santa Rosa y una esquina de Maipú.
Agregaremos otra nota destacada. Fue el actual San Martín, el primer departamento del país que nació ya libre e independiente de España. Y será además como expresamos, el primero que se llamará San Martín en toda la historia argentina. Inmenso orgullo que reafirma la profunda sanmartinidad mendocina y realza el intenso apego a la custodia del legado de un departamento que hoy cumple 208 años.