El asado navideño también sufre: precios altos y bajas ventas para Navidad
A menos de dos semanas para la Navidad, las carnicerías en Mendoza enfrentan un escenario complicado: precios elevados y ventas que no repuntan. La incertidumbre marca el día a día en las carnicerías y las ventas están bajando respecto a meses anteriores aseguran desde el sector.
Aunque diciembre solía ser un mes de éxito en las ventas para el asado de las fiestas de fin de año, pero este la situación es distinta. “Las ventas han bajado, vamos a ver si se estabilizan en estos días. Estamos tratando de poner ofertas para aumentar las ventas”, comentó Eduardo, encargado de la sucursal de Carnes Rizzo ubicada en las afueras de la Feria de Guaymallén, en diálogo con MDZ.
“La venta ha bajado con respecto a meses anteriores”, confirmó Eduardo, quien también detalló los precios actuales de los cortes más demandados. “Todo de primera calidad”, aseguró. Un kilo de asado, por ejemplo, ronda los 8 mil pesos, mientras que un costillar completo de novillo se ofrece a 7.500 pesos por pieza.
Además, ya comenzaron a tomar pedidos para lechón y chivo, tradicionales para las mesas navideñas. “El lechón está en 10 mil el kilogramo en este momento”, agregó.
Precios que impactan
Los precios son un tema recurrente en el mostrador. Una lengua cuesta 5.890 pesos el kilo, mientras que un kilo de peceto está entre los 11 y 12 mil pesos. Los cortes tradicionales también reflejan la crisis: el kilo de chivo oscila entre los 9 y 10 mil, al igual que el cordero. Otros clásicos, como la tapa de asado y el asado de carnicero, rondan los 9 mil pesos, mientras que cortes más nobles, como el vacío y la punta de espalda, alcanzan los 11 y 12 mil pesos el kilo.
Los embutidos también experimentan un aumento significativo. “Un chorizo parrillero bueno está entre los 5 y 6 mil pesos el kilo, y uno especial de cerdo alcanza los 8 mil”, explicó José Rizzo. Por su parte, la morcilla está a 5.500 pesos y el matambre limpio, ideal para arrollados, se encuentra entre 10 y 11 mil pesos el kilo.
A pesar de los precios, los comerciantes mantienen la esperanza de que los últimos días previos a las fiestas puedan mejorar las ventas. Generalmente, hay un repunte en la semana previa a la Navidad pero este año aparenta ser más complicado.
