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¿La sexualidad en crisis? Los cambios en las nuevas generaciones

Los vínculos entre las parejas se van modificando con el transcurso de los años y el sexo pasa a un segundo plano en las nuevas generaciones que cada vez son más asexuadas.
Según investigaciones realizadas, las generaciones actuales son más asexuales que las anteriores. Foto: Freepik
Según investigaciones realizadas, las generaciones actuales son más asexuales que las anteriores. Foto: Freepik

Las relaciones de pareja tienen matices diferentes y no pueden definirse de una única manera. Los vínculos se van construyendo en base a acuerdos que resultan beneficiosos para quienes deciden encarar un proyecto de vida juntos y los cambios de paradigmas están a la orden del día. Los nuevos patrones incorporan prácticas que eran impensadas para las generaciones que nacieron entre los años 70' y los 90'.

Relacionarse hoy en día puede ser una tarea difícil, los códigos fueron cambiando con el transcurso de los años y la aparición de las redes sociales y aplicaciones de citas impactaron de forma directa en la forma de vincularnos con un otro. 

La hipercomunicación y estímulos a través de las redes sociales provocó un retraimiento y desconexión a la hora de forjar vínculos pero también se observa una tendencia que comparten las nuevas generaciones: a la hora de formar pareja y proyectos compartidos, los jóvenes son más selectivos. 

"Cada vez hay más dispositivos electrónicos y menos vínculos presenciales, a los jóvenes les cuesta conectarse y seducir pero también son más selectivos a la hora de vincularse. Hay mucha dificultad a la hora de acercarse a una persona, se genera una especie de depresión que no lo digo en el sentido patológico sino que tienen mucho menos libido que generaciones anteriores", expresó el psicólogo y especialista en parejas, Mauricio Strugo.

Los seres humanos somos sexuales desde el momento de nuestro nacimiento y hasta nuestra muerte

Los últimos años surgieron aplicaciones de citas y encuentros presenciales que vinieron a llenar ese vacío en una generación que prefiere el home office y no tiene una vida socialmente activa. "Para hablar con alguien, antes tenían que ir de frente, experimentar y exponerse a la mirada del otro. Hoy hay tanta información disponible de tan fácil acceso que se generó una comodidad que repercutió de forma negativa sobre el deseo", agregó.

Muchas personas tienden a comparar las situaciones que se dan dentro de la pareja y uno de los tópicos suele ser la frecuencia sexual óptima necesaria para mantener el vínculo intacto. Estudios científicos destacan que la sexualidad no es solo una descarga fisiológica sino también una manera de subir el autoestima, de estar contentos y sentirnos elegidos; aspectos que impactan de forma directa y clara sobre nuestro sistema inmunológico.

La sexualidad es algo más amplio que un encuentro entre dos personas. No hay fórmulas secretas y si bien el sexo es importante en una relación de pareja para mantener la complicidad y la conexión, la cantidad o el número de relaciones sexuales no es lo más importante. Según investigaciones realizadas, las generaciones actuales son más asexuales que las anteriores. "Creo que el cambio puede estar dado a nivel cultural, en los años sesenta o setenta, incluso en los noventa, había una imagen sobre la seducción, el cuerpo y el rol del hombre muy exacerbada que hoy se puso en discusión", expresó Strugo.