¿Cuánto sabés sobres los caballos? Cinco datos que tenés que conocer
Es claro, notable, el amor que sentimos por el caballo, por su familia en general (“los équidos”). Pero, a pesar de tanta unión en muchos casos, de tanta historia, hay muchas cosas que desconocen de él. No se lo conoce lo suficiente como animal, como especie, salvo aquellos que han convivido y conviven, que conocen más “de cerca”, algunos rasgos de su personalidad, etc., a veces por sentido especial (feeling, onda, como solemos decir). Aun así, esas personas, desconocen muchos rasgos, dado que “estar cerca” no suele ser suficiente.
Aquí, no se cumple aquello tan antiguo afirmado por San Agustín, [La Trinidad, Libro X, Cap. I y II] quien decía: “No se puede amar lo que no se conoce” […], ya que, son muchos los humanos que aman al caballo o sienten por él, un afecto o amor muy especial, sin conocerlo como animal. Y eso es lo intentaremos desde aquí, que se lo conozca, desde su origen, sus aspectos físicos, sus emociones, que se conozcan más cosas sobre él y su familia, para quienes tienen cercanía física, mejorará con seguridad, la relación caballo-humano.
He aquí, su “tarjeta personal” para presentarlo en sociedad. O sea, lo que los investigadores han denominado “clasificación taxonómica” (que también la tienen las plantas, los insectos, peces, etc.). Arbitrariamente, lo llamaré Documento Equino de Identidad (DEI). En síntesis, el caballo pertenece a la familia Equidae, género Equus y especie Caballus, y dentro de las especies, están sus “parientes”, el asno, la cebra y la mula (y algún otro como los onagros y hemiones que puedan aún por Asia).
Respecto a la familia, digamos que siempre suele aparecer duda con esto, pero lo aclararemos ya: équidos son todos, porque por clasificación taxonómica, la familia se llama Equidae (“equide”), pero “equinos”, solamente son los caballos. Todos pertenecen al género Equus. Los otros “parientes”, burros, cebras, mulas, burdéganos, onagros u hemiones son especies (Asinus, Hipotigris, Zebra, Onager, Hemionus, Mulus). Si resultara difícil, sugiero centrar la atención en estos tres: familia, género y especie (al menos para salir del paso en algún crucigrama, o programa de preguntas y respuestas).
Esta clasificación, es obra del reconocido naturalista, zoólogo y botánico sueco, Carlos Linneo en el año 1758 (y que, como otros, clasificó animales y plantas).
¿Por qué le habrán puesto “caballo”? El término latino utilizado para denominar al caballo era equus, mientras caballus, que derivó en la palabra “caballo”, es un término del latín tardío (vulgar), posiblemente de origen celta, que significaba en aquel entonces, “caballo castrado”. La palabra caballo, aparece en el año 932, proviene del latín caballus que significaba “caballo de bajo precio, caballo viejo o de mala apariencia” y también “caballo castrado”.
A diario, se usa la palabra caballo, aplicándola genéricamente a todos: al caballo castrado, al padrillo (semental), yegua, potrillos, petisos, ponis, pero hilando más fino, caballo es el animal castrado. “Yegua”, procede del femenino de equus, equa.
Y por último, a los animales jóvenes en general se les denominaba pullus, textualmente “pollos”, que originó la palabra pulliter, pullitri que derivaría en “potro” o “potrillo”. En algunos lugares de Argentina como Cuyo y NOA, a los mulares jóvenes o burros, se les llama “pollinos”.
* Hugo A. Funtanillas. Médico veterinario. Equinos. Teniente Coronel Veterinario (R) del Ejército Argentino.
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