Tania Casciani, la actriz mendocina que brilla en el teatro y en el cine
El arte mendocino se enriquece con la presencia de mujeres como Tania Casciani, actriz que sigue dejando huella tanto en el teatro como en la pantalla grande. Protagonizó 'Muere, montruo, muere' en 2018, película argentina de terror, filmada en Mendoza, que llegó a ser presentada en el Festival de Cannes. Además, la actriz cuenta con un rico legado artístico por parte de su familia. Su padre es Carlos Casciani, integrante de la icónica banda de rock mendocina 'Los Alfajores de la Pampa Seca'. Como parte del segmento Casi Kids en Digamos Todo, Tania Casciani habló de su trayectoria y conexión con el mundo del arte en MDZ Radio 105.5 FM.
Casciani comenzó a explorar la actuación "muy chiquita. A los diez arranqué en una escuela artística vocacional a tomar talleres, pero ya desde antes mi casa era un circo. El circo era lo mío. Pero en la casa era una niña bastante tímida". Siempre le gustó hacer a la gente reír, vocación que continúa en su obra de teatro 'Una de gángsters', producción que ha mantenido su frescura desde su estreno en 2017. La presentará de nuevo el próximo sábado 5 de octubre a las 21:00, en el centro cultural Casa Violeta.
Esta situación de nacer en una familia de artistas hace que "las fronteras entre las disciplinas artísticas sean borrosas. Son formas de expresarse. Entonces, para este ciclo hemos ideado unas previas musicales". En la previa a la obra, va a haber un "pequeño recital" de cuatro solistas femeninas que compartirán algunas canciones. "Tomas una barrita, termina el recital, te ves la obra. Es un planazo", resaltó.
Conexión con el arte
La actriz ha tenido sus claras incursiones en el cine, participando en proyectos de gran envergadura, incluyendo una próxima serie para Netflix 'Atrapados'. Se filmó durante este año en Bariloche, y está pensado que se estrene el año que viene. Dirigida por Miguel Cohan y Hernán Goldfrid, será un policial de 6 episodios basada en la novela 'Caught', de Harlan Coben. Para Casciani, trabajar en proyectos como este y la obra "es como el arte de combinar los que te dan la posibilidad de desarrollarte artísticamente, con tu sensibilidad, y los que te dan la posibilidad de comer". Después de todo, Tania Casciani ha logrado vivir del arte.
Desde su punto de vista, la actividad artística "siempre es una gran excusa para lo afectivo. Yo siento que la nafta de todos mis proyectos es lo afectivo". En ese sentido, siempre prefiere trabajar con grupos en los que se sienta bien, donde no haya malos tratos. "Me parece que ya no hay lugar para eso y menos en estos tiempos que están hostiles. Quiero decir, prefiero que esto sea un refugio afectuoso, amoroso, sensible, donde podamos devolver algo de esa sensibilidad también para afuera". Es en parte por esto mismo que Casciani también trabaja gestionando Casa Violeta: "También es parte de mi presente como artista, la gestión cultural de un espacio".
La actriz se destaca tanto en el drama como en la comedia. Sobre el balance entre los dos género, dijo que "para mí ahí están los desafíos de la profesión. Disfruto tanto una cosa como la otra. Siento que hay algo de de los papeles más dramáticos que para mí también implica un poco poder tomar una distancia y reírme de eso internamente, como también para poder distanciarse de la emoción". No se apega emotivamente a las escenas. "No lo abordo como una cosa de memoria emotiva, como de conectar con mis recuerdos o mi tristeza. No me gusta esa línea porque siento que no es necesario, siento que como actores con mucho oficio podemos tener las herramientas para abordar esas emociones sin malpegarnos", explicó.
Sobre los ensayos, la actriz siente que "hay algo de la repetición que lejos de volverse monótono, se vuelve profundo. Es como que en cada vuelta hay algo más y algo más y algo más. Y no termina nunca. Llega un momento en el que estas haciendo un corto y podes estar toda la vida ensayando la misma escena o grabando tantas tomas de lo mismo. Pero bueno, hay algo de eso que lo que lo disfruto".
A pesar de lo difícil que es vivir de la actuación en Mendoza, Casciani ha tomado la decisión consciente de permanecer en su ciudad natal. "Hay una decisión ahí que no es solamente una decisión individual de vida, de forma de vida, sino también en esto del compromiso y de vincular el arte con otras cosas. También es una decisión política. Decir bueno, yo vivo acá, tengo este acento, hablo así", concluyó.

