El investigador del Conicet que está revolucionando el tratamiento contra el cáncer
El reconocido bioquímico Gabriel Rabinovich fue galardonado el pasado martes con el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Nacional de Cuyo. También recibió el reconocimiento de las universidades de Misiones y Salta, principalmente por su trayectoria en la investigación del cáncer, que ha logrado avances enormes y es hoy un orgullo de la comunidad científica nacional e internacional. Cuenta con más de 320 trabajos científicos publicados, y habló en MDZ Radio 105.5 FM sobre los nuevos avances logrado en medio de los obstáculos que enfrenta la investigación científica en Argentina.
Rabinovich tiene 52 años y actualmente es director del Laboratorio de Glicomedicina en el Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme). La glicobiología es una disciplina que estudia azúcares (glicanos) que en sí mismos almancenan importante información biológica. El trabajo del bioquímico en esta rama de la medicina ha sido sobresaliente, recibiendo el Premio Karl Meyer Lectureship en 2022.
El Doctor Honoris Causa que recibió de la Uncuyo, por su parte, se trata de una máxima distinción universitaria. "Es un placer enorme". Se le fue otorgado, también, por los avances que viene liderando en el campo de la glicobiología, que han probado ser fundamentales en el tratamiento contra el cáncer. De esta manera, Gabriel Rabinovich se incluye en la lista de los Honoris Causa de la Uncuyo, entre personalidades como Jorge Luis Borges, René Favaloro, Eduardo Galeano o Mercedes Sosa.
El tratamiento contra el cáncer
Según Rabinovich, "hoy en día podemos hablar de que muchos tumores son perfectamente curables a través de la cirugía, pero también a través de la inmunoterapia". La inmunoterapia consiste en estimular la respuesta inmunológica del cuerpo para que las defensas naturales eliminen las células tumorales. Por avances en este campo otros científicos, anteriores a Rabinovich, han sido galardonados con el Premio Nobel, tales como James Allison y Tasuku Honjo.
Es en la inmunoterapia donde el trabajo de Rabinovich se destaca a escala mundial. El hallazgo más destacado de su investigación es el descubrimiento del rol que juega la proteína Galectina-1 en el cáncer. La misma está muy presente en los tumores, y al bloquearla "logramos estimular la respuesta inmunológica, disminuir la cantidad de vasos sanguíneos". Disminuye el crecimiento tumoral y las probabilidades de metástasis. "Y estamos diseñando un nuevo tratamiento", aseguró.
Esta es una investigación que lleva 30 años de trabajo. En un principio "fue sólo una purificación de una proteína, el clonado de un gen en el sistema inmunológico. No sabíamos que íbamos a trabajar en cáncer". En ese sentido, los descubrimientos en ciencia básica "llevan a construir mecanismos, a construir conocimientos", para después poder aplicarlos. "Y cuando nosotros vimos que los tumores tenían una expresión tan elevada de esta proteína, y que a su vez tenía una relación directa con la supresión de las defensas de nuestro organismo en pacientes con cáncer. Ahí dijimos 'bueno, entonces podríamos bloquearla, y si la bloqueamos estimulamos la respuesta inmune'. Y de a poquito se fue concatenando esta historia", comentó.
En este sentido, Rabinovich destacó la importancia que tiene la comunicación para la ciencia. Es "fundamental transmitir los nuevos avances" a la población, "pero también ser cautos. Porque todavía muchos de los tratamientos que tenemos no están, pero sí decir que, a medida que va pasando el tiempo, van incrementando más las posibilidades de tratamiento de distintos tumores. Y también ofrecerle a la gente el intento de responder a todas las dudas por las inquietudes que puedan surgir". Ofrece entonces sus redes sociales. "Y nosotros vamos a hacer todo lo posible para poder ayudarlos y vincularlos con aquellas personas que les pueden ofrecer un tratamiento".
Respecto a la realidad que está viviendo hoy en día la comunidad científica del país, Rabinovich destacó que lo que más duele "es el grado de odio y hostilidad que baja desde el Gobierno nacional hacia los científicos, que no tiene nada que ver con la desfinanciación". Para él, "son dos cosas diferentes", ya que la desfinanciación puede ser "entendible". Sin embargo, "se condena y se estereotipa a gente que trabaja desde la mañana hasta la noche tratando de dilucidar mecanismos, la verdad, con un esfuerzo incansable. Yo lo he visto".
Para él, la única forma de contrarrestar la situación "es estar muy unidos y cuidarnos unos a otros todos los grupos de investigación. Por eso a mí me gusta la idea de poder cuidar a todos los grupos de investigación que pueda hacer. Y por eso estoy viajando a las distintas provincias del país", concluyó.