El Gobierno firmó dos convenios claves para que los presos trabajen
El Servicio Penitenciario de Mendoza avanza con sus programas para hacer trabajar a los presos. La ministra de Seguridad, Mercedes Rus, encabezó la firma de convenios con las empresas Friolatina y GLEM Cuyo para capacitar a personas privadas de libertad en oficios específicos.
Las instalaciones de Almafuerte serán el epicentro de esta iniciativa. Friolatina, especializada en construcción en seco, montará sus talleres en el complejo Almafuerte 2. Por su parte, GLEM Cuyo ya instaló equipamiento en Almafuerte 1 para la producción de artículos de limpieza.
El proyecto de Friolatina comenzará con la enseñanza de herrajes y cierres. Los participantes aprenderán técnicas de plegado y punzonado, además del montaje de techos y estructuras. La certificación de estos conocimientos estará a cargo de la Dirección General de Escuelas.
GLEM Cuyo, en tanto, iniciará con la fabricación de cloro en diferentes concentraciones. Los productos elaborados serán comercializados por la Unidad de Producción Penitenciaria, generando una experiencia laboral concreta para los participantes.
El jefe de la Unidad de Producción Penitenciaria, Mauricio Poroyán, destacó que estas alianzas buscan empresas con triple impacto: económico, ecológico y social. Las compañías participantes valoraron el entorno controlado que ofrece el sistema penitenciario para desarrollar sus actividades.
La iniciativa se enmarca en las nuevas leyes del Servicio Penitenciario y de Promoción del Liberado. El objetivo es ofrecer herramientas concretas que faciliten la reintegración social y generen oportunidades laborales reales para quienes recuperen su libertad.

