Del descubrimiento al desdescubrimiento: el fin de una era de cinco siglos
El mundo vive el fin de una Era iniciada con el mal llamado "descubrimiento" de América. La llegada de los europeos a América es el acontecimiento de mayor impacto geopolítico y económico de la historia: una especie de terremoto global que trastornó equilibrios milenarios entre continentes, civilizaciones y culturas, que recién hoy, cinco siglos después, están volviendo a una situación de relativo equilibrio.
Muchos insisten en usar la expresión "Descubrimiento de América" para referirse a la llegada de Cristóbal Colón a Guanahani el 12 de octubre de 1492. "¡Nos descubrieron, por fin nos descubrieron!", es la respuesta desopilante del conjunto argentino Les Luthiers, ante esa clásica muestra de eurocentrismo.
Pero más allá de su denominación, la llegada de los europeos a América en 1492 hizo que, por un lado se vincularan las dos mitades del mundo que se desconocían, y por el otro que Europa, luego de conquistar y colonizar América, conquistara y colonizara el mundo. La figura de "El Conquistador" español ha quedado como símbolo de ese momento.
Más allá de leyendas negras y rosas, lo cierto es que la pequeña Europa se quedó con la gigantesca y riquísima América. Los Estados y culturas originarias americanas fueron virtualmente eliminadas, y la población sufrió el mayor colapso demográfico de la historia, como consecuencia de las guerras de conquista, las enfermedades, la explotación y la anomia cultural. Los europeos debieron "importar" personas para reemplazar la población desaparecida: la esclavitud y el comercio negrero desde África fue uno de los principales negocios que hicieron grande a Europa. Se trata del mayor desplazamiento forzoso de personas de la historia, marcando a fuego la identidad étnica y cultural de América.
Con América en sus manos Europa se volvió inmensamente rica de la noche a la mañana. América fue la Isla del Tesoro de Europa: un cofre del tamaño de un continente. La apropiación de América alteró drástica y súbitamente los equilibrios milenarios que mantenían las civilizaciones y culturas humanas, así como los modelos de crecimiento económico. El propio Adam Smith, en su célebre obra "La riqueza de las naciones" (1776) menciona como Europa, después de conquistar América, invirtió "el orden del progreso natural de la riqueza" (agricultura-industria-comercio exterior), para generar un nuevo orden fundado en el comercio exterior, que él consideraba "antinatural y retrógrado" (en el capítulo "Del progreso natural de la riqueza").
Luego de colonizar América, Europa colonizó el mundo entero. El colonialismo fue seguido del neocolonialismo, con un "Occidente" conducido ahora por Estados Unidos. Hacia 1940, un "Primer Mundo" opulento, con un 10% de la población mundial, controlaba tres cuartas partes de la riqueza mundial (Maddison Database 2010), mientras que el "Tercer Mundo", donde vive el 90% de la humanidad, era sinónimo de pobreza extrema.
Pero esa Era, iniciada en 1492, está terminando aceleradamente. Hoy es evidente que el "Tercer Mundo" ya no es una región excluida del "mundo". Occidente ha reducido su PBI a un tercio de la riqueza mundial, la mitad de lo que se quedaba en el siglo XX. En gran medida el auge de la extrema derecha en los países occidentales, expresa este retroceso. Si el eurocentrismo utilizó la palabra "descubrimiento" para denominar el inicio de esta Era, bien podría decirse entonces que el mundo está empezando la Era del Desdescubrimiento.
* Alberto "Pepe" Robles. Director de Investigaciones del Instituto del Mundo del Trabajo "Julio Godio"
