Historia

El injusto final de Cayetano Silva, el creador de la Marcha San Lorenzo que no tuvo sepultura

El músico compuso la famosa marcha en honor al ministro de Guerra de la Nación de 1901. A pesar del gran legado que dejó, el uruguayo no obtuvo el reconocimiento que merecía.

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MDZ Sociedad sábado, 6 de enero de 2024 · 17:24 hs
El injusto final de Cayetano Silva, el creador de la Marcha San Lorenzo que no tuvo sepultura
COMBATE DE SAN LORENZO La batalla tuvo lugar en febrero de 1813, en la ciudad de San Lorenzo de la actual provincia de Santa Fe Foto: ARCHIVO

La historia, a veces, puede ser injusta. Personalidades que crearon una obra significante para la historia de un país o, en ocasiones, universales, no siempre consiguieron la gloria en vida ni el reconocimiento que merecieron después de la muerte. Este pudo ser el caso de Cayetano Silva, el compositor que concibió la partitura de la "Marcha de San Lorenzo", una pieza fundamental para el archivo musical de la Argentina, pero que tuvo un desenlace desafortunado. 

Cayetano Alberto Silva nació el 7 de agosto de 1868 en la ciudad de San Carlos, Maldonado, en el país vecino, Uruguay. El próximo 12 de enero se cumplen 104 años de su fallecimiento, por lo que decidimos darle lugar a su historia y, así, revalorizar su obra. 

Hijo de Natalia Silva, una esclava afrodescendiente que le dio el apellido, Cayetano se crió en el seno de la pobreza. A pesar de ello, el entonces niño que sentía una pasión inabarcable por la música, hizo todo lo posible para estudiarla. Así fue que se formó con el maestro Francisco Rinaldi, quien dirigía la Banda Popular de San Carlos, y, poco tiempo después, siguió sus estudios en la Escuela de Bellas Artes y Oficios de Montevideo. En esa institución aprendió solfeo, corno y violín, gracias a la guía del italiano Gerardo Grasso. 

En 1901, Cayetano Silva compuso la marcha dedicada a Coronel Pablo Ricchieri, Ministro de Guerra de la Nación en ese entonces. Foto: Archivo

En 1888, Cayetano decidió emigrar y habitar las inmediaciones de la mágica Buenos Aires. Fue entonces que asistió a la Escuela de Música que dirigía Pablo Berutti y, como si fuera poco, se adentró en el mítico Teatro Colón. Sin embargo, la ciudad que lo cautivó para quedarse allí hasta el último de sus días fue Venado Tuerto. En esa localidad santafesina, Silva fundó un centro lírico, enseñó música y empezó a componer obras inigualables, como la música de las obras teatrales Canillita y Cédulas de San Juan, dirigidas por su amigo Florencio Sánchez.

Con partitura en mano, e inspirado en la figura del Coronel Pablo Riccheri, entonces Ministro de Guerra de la Nación, Cayetano compuso la melodía de la famosa Marcha de San Lorenzo, en 1901. El nombre original, sin embargo, hacía referencia al militar, pero este le pidió que lo reemplazara con el nombre de la ciudad en la que nació que, casualmente, fue donde San Martín triunfó contra los realistas, en la fugaz e histórica batalla de febrero de 1813. Más tarde, el poeta mendocino Carlos Benielli escribió la inolvidable letra a la música creada por Cayetano, rindiendo homenaje a Cabral. 

Mirá el video de la Marcha de San Lorenzo

El compositor uruguayo ya se había nacionalizado argentino cuando se casó con Filomena Santanelli, con quien tuvo ocho hijos. A pesar de ello, y de la célebre obra de la que fue autor, Cayetano volvió a recaer en la pobreza. Esto tuvo un desenlace de lo más desesperanzador al verse obligado a vender los derechos de La marcha de San Lorenzo por menos de 50 pesos a una casa editora porteña. 

Pero la desgracia no terminó entonces. El día de su muerte, el 12  de enero de 1920, a causa de problemas de salud, la Policía de Rosario le negó la santa sepultura por puro racismo, ya que Cayetano era afrodescendiente como su madre. Aun así, en Santa Fe se conmemora la figura del insigne compositor cada 12 de enero, con el fin de otorgarle el reconocimiento que siempre mereció. 

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